Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El PP emplaza a Ciudadanos a negociar si Sánchez fracasa

Los populares ratifican su no al líder del PSOE y su rechazo a acabar con las Diputaciones

Rafael Hernando, en una rueda de prensa este martes. FOTO: ULY MARTÍN / VÍDEO: ATLAS

El PP y Ciudadanos han saldado este martes su primera reunión poselectoral oficial entre sus dirigentes sin ningún acuerdo, entre duros reproches y con algún desconcierto. Hace casi dos semanas, Mariano Rajoy le trasladó a Albert Rivera un documento con una propuesta para lograr cinco pactos de Estado. Portavoces parlamentarios de ambos partidos han compartido por primera vez sus impresiones sobre esa propuesta, la tarde de este martes. La cita, sin embargo, llegó ya marcada de partida por el duro cruce de declaraciones y descalificaciones previas. El representante del PP avisó de que acudía a ese compromiso solo para salvar las apariencias. A la salida se volvieron a emplazar para hablar y negociar, ya tras el debate de investidura de Sánchez.

Los populares, además, no solo rechazan las cinco condiciones expresadas por Ciudadanos para empezar a fraguar un acuerdo con el PSOE, sino que ejercerán sus posibilidades de bloqueo en el Congreso y sobre todo en el Senado, donde tienen mayoría absoluta. Hernando avanzó que el PP no aceptará ninguna reforma de la Constitución en estas condiciones: "A mí no me gusta hacer reformas exprés de la Constitución". Y luego ha reiterado la tesis de Rajoy de que antes de encarar un cambio en la ley fundamental hay que pensarlo "muy bien" y ver con qué apoyos se cuenta.

Sobre la idea de Ciudadanos de suprimir las diputaciones, que el PSOE de Pedro Sánchez parece ahora dispuesto a considerar y que en su día incluyó Alfredo Pérez Rubalcaba en su programa no sin polémica interna, el dirigente del PP ha defendido la función y las tareas de esas instituciones en beneficio de los pequeños municipios y de sus habitantes.

Desde la sede central del PP, su vicesecretario de Organización y número tres, Fernando Martínez-Maillo, también aprovechó las redes sociales para fijar criterio desde su cuenta de Twitter contra el pacto entre PSOE y Ciudadanos. Maillo identificó el punto del acuerdo que se refiere a la supresión de las diputaciones como una demanda "típica" de los nacionalistas y una de sus reivindicaciones históricas. Luego precisó en lo que hay que tomar como algo más que un aviso: "Afortunadamente la + [suma] no da". Y avanzó uno de los problemas con los que podría encontrarse ahora Sánchez en sus propias filas: "¿Qué opinarán los presidentes de Diputación socialistas y sus diputados del acuerdo con Ciudadanos? Lo sabremos pronto".

El vicesecretario de Autonomías, Javier Arenas, informó además de que el PP presentará ahora en todos los ayuntamientos de España mociones para defender las Diputaciones y planteó dudas incluso sobre la constitucionalidad de ese punto del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos al amparo del artículo 141 de la Carta Magna. Lo consideró un ataque frontal a los municipios, especialmente los pequeños y cuestionó que esas administraciones puedan considerarse un problema financiero.

Las declaraciones tras la reunión de este martes tampoco ofrecen datos esperanzadores para los intereses de Rajoy de encabezar un Gobierno con Sánchez y Rivera como vicepresidentes. El secretario general del grupo popular, José Antonio Bermúdez de Castro, comentó que habrá otra reunión "a partir del día 4" con Ciudadanos para retomar la negociación, pero ya tras el debate que comenzará el martes 2 de marzo, y confesó que sus interlocutores esperan que para entonces Rajoy haya nominado ya una comisión en toda regla. Cuando se preguntó a Bermúdez si la fijación de esa fecha para volver a encontrarse presuponía que Ciudadanos también vaticina como el PP que Sánchez va a fracasar en ese pleno con sus aspiraciones de convertirse en presidente del Gobierno, el secretario se limitó a trasladar la cuestión a la formación de Rivera. Pero confesó sentirse sorprendido.

El número dos del PP en el Congreso también abundó en las dudas de su partido sobre que Sánchez pueda pactar al mismo tiempo con Podemos y Ciudadanos: "Estarían entonces poniendo una vela a Dios y otra al diablo, porque tanto Podemos en relación a Ciudadanos como Ciudadanos en relación a Podemos han declarado que tienen proyectos incompatibles". Lo que sí especificó es que el PP no jugará a dos bandas y que votará no a Sánchez de forma "clara, nítida y definitiva".

Según Rafael Hernando, portavoz popular en el Congreso, todas las negociaciones de estos días en el Congreso son "un sainete cómico de reuniones que no valen para nada", "un cuento" y un "teatrillo" más pensado en las fotos y los telediarios que en consensuar nada. Hernando, ya lanzado en sus diatribas contra el PSOE, Pedro Sánchez y Patxi López, arrasó también hasta con la utilidad de su primer encuentro teóricamente negociador con Ciudadanos: "Cada uno está inmerso en su teatro, esto es un sainete pero en realidad lo que sucede es que hay gente con problemas con las cuentas y otros están en el esperpento de hablar con unos y negociar con otros".

El portavoz del PP en la Cámara baja reprochó así que el líder del PSOE mantenga varias negociaciones en paralelo con Podemos y con Ciudadanos y que el partido naranja se preste a ese juego cuando hasta ahora las cuentas y las sumas no dan ningún resultado aún a favor del candidato socialista. Además, el dirigente popular acusó al portavoz de la formación naranja, Juan Carlos Girauta, de "blanquear la cacicada" de cambiar la fecha del debate de investidura (del 2 al 1 de marzo) y de haber confesado en la reunión de esta mañana de la junta de portavoces que les venía bien "porque haría coincidir la intervención de Albert Rivera con la hora de los telediarios". Hernando remachó: "La democracia no se hace con telediarios".

El tono, las formas y las actuaciones de Hernando han provocado rápidamente la reacción del portavoz parlamentario de Ciudadanos: "Para ser alguien que no habla con nadie, empezamos mal", ha dicho Girauta en referencia al PP.

La formación emergente aspiraba a mediar entre PSOE y PP para que los populares se abstengan y propicien la presidencia del socialista Pedro Sánchez. Ciudadanos lleva semanas negociando con el PSOE, y ya no oculta que si se alcanza un acuerdo global con los socialistas Albert Rivera podría entrar en el Gobierno de Pedro Sánchez. Al tiempo, los casos de corrupción que azotan al PP han hecho que la formación emergente considere a Mariano Rajoy como un compañero de Ejecutivo poco deseable. La prioridad de Ciudadanos es cerrar un pacto con el PSOE porque el rey Felipe VI ha propuesto a Sánchez como candidato a la investidura, y también porque creen que la falta de contundencia frente a la corrupción inhabilita a Rajoy. Lo dijo el propio Rivera: si él fuera Rajoy, ya habría dimitido.

Algo más que una reunión

Ese contexto y ese clima han marcado la cita de esta tarde en el Congreso entre PP y Ciudadanos, que en principio se había pensado más como un café que sirviera de toma de contacto para fijar futuros encuentros y que ante la velocidad de los acontecimientos y las alianzas en el Congreso ha adquirido otra dimensión. El PP acudió en principio solo con la disposición de escuchar, pero con pocas ganas de avanzar nada hasta que no se despeje la situación con el pleno de investidura de Sánchez la semana que viene. El partido que ganó las elecciones solo está dispuesto a negociar con Ciudadanos y con el PSOE un acuerdo que mantenga a su candidato en La Moncloa. La posibilidad de negociar para que Sánchez sea presidente es inaceptable para la formación de Génova.

El PP, de hecho, no ha nominado aún formalmente a su equipo negociador ni con Ciudadanos ni con ninguna formación. En la reunión de esta tarde el PP estuvo representado por su portavoz Rafael Hernando, por su secretario general, José Antonio Bermúdez de Castro, y Ciudadanos por Miguel Gutiérrez, secretario del grupo parlamentario, y José Manuel Villegas.

Más información