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Pedro Sánchez acepta las condiciones de Ciudadanos y anuncia un acuerdo

El partido de Rivera había exigido una reforma constitucional exprés de cinco puntos

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, a su llegada al Congreso. FOTO: LUIS SEVILLANO / VÍDEO: ATLAS

Las cinco condiciones de Ciudadanos

1. La supresión de la figura de los aforamientos.

2. Facilitar las iniciativas legislativas populares, bajando de 500.000 a 250.000 las firmas necesarias para impulsarlas.

3. La despolitización de la justicia.

4. La supresión de las diputaciones.

5. Limitar los mandatos a ocho años para el presidente del Gobierno.

Sí a las cinco propuestas de reforma constitucional que propone Ciudadanos. Así ha respondido este martes el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, al emplazamiento que por la mañana le había hecho Albert Rivera como condición indispensable para aproximarse a un acuerdo. "Estamos a las puertas de un pacto entre dos fuerzas políticas relevantes, del centro derecha y del centro-izquierda, y será una buena base para liderar una política de cambio", ha señalado el líder de los socialistas en una rueda de prensa en el Congreso, sobre las 16.00. Tras una comparecencia muy breve, en la que solo ha admitido dos preguntas en medio de la gran afluencia de medios de comunicación, Sánchez ha señalado fuera de micrófonos que se trataba de "un acuerdo de legislatura". Podemos y el PP ya han adelantado esta misma tarde que no apoyarán este acuerdo de legislatura, si finalmente se formaliza.

Horas antes de la rueda de prensa, Ciudadanos había exigido al PSOE que, para pactar un acuerdo de Gobierno, debía aceptar una reforma constitucional exprés de cinco puntos. Los cinco cambios son la supresión de la figura de los aforamientos; facilitar las iniciativas legislativas populares, bajando de 500.000 a 250.000 las firmas necesarias para impulsarlas; la despolitización de la justicia; la supresión de las diputaciones; y limitar los mandatos a ocho años para el presidente del Gobierno. "Si estas son las propuestas, nosotros decimos que sí", ha asegurado el líder socialista en el Congreso, donde ha afirmado que el miércoles convocará a la Ejecutiva del PSOE. "Si esas son las condiciones", ha continuado Sánchez, "que a nadie le quepa duda de que habrá un acuerdo".

La brevedad de la comparecencia de Sánchez obedeció al interés del líder socialista de señalar tan solo el "sí" al emplazamiento de Rivera. En principio, será el miércoles cuando dé cuenta, con alguna precisión más, de cuáles son sus planes para sumar votos para su investidura, un proceso que empezará el 1 de marzo. Sánchez llevará el acuerdo con Ciudadanos a una reunión de la Ejecutiva del PSOE, este mismo miércoles, de la que saldrá la pregunta sobre los pactos que el partido formulará a sus casi 200.000 militantes, previsiblemente el próximo sábado.

El contenido de la reforma exprés que ha formulado Ciudadanos podría haber sido también propuesto por el PSOE, ya que todo coincide con los postulados de los socialistas. No ha sorprendido, por tanto, esa aceptación que, en principio, Sánchez iba a anunciar una hora después de que Rivera hiciera el emplazamiento, aunque después se pospuso para las 16.00. "Si tengo el honor de ser presidente del Gobierno", ha dicho Sánchez, "llevaré a cabo esas reformas".

La supresión de las diputaciones podría ser, acaso, el elemento más conflictivo, al ser instancias de poder de gran calado en la ordenación territorial de España. El PSOE ya propuso esa eliminación en el programa electoral de 2011, con Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato. Quienes se oponen a su desaparición suelen aludir a su importancia para atender a los pequeños ayuntamientos. "Iniciaremos la reforma de las diputaciones para sustituirlos por consejos provinciales de alcaldes, de manera que puedan estar atendidos los municipios de menos de veinte mil habitantes", ha aclarado el líder socialista.

Sánchez no ha pretendido en esta breve comparecencia aclarar mucho más que dar el "sí" a Rivera. Por tanto, nada ha aclarado sobre qué ocurre con las incipientes reuniones con Podemos, IU y Compromís, además de las ya existentes con Coalición Canaria y el PNV. "El PSOE quiere sumar al cambio a otras fuerzas políticas", ha insistido Sánchez. Solo con Ciudadanos la suma a su favor sería de 130 escaños, por lo que Podemos o el PP deben abstenerse para que Sánchez pueda ser elegido presidente del Gobierno. El voto en contra daría al traste con sus intentos de llegar a La Moncloa.

El bloqueo del PP

La formación de Rivera quiere que esos cambios se hagan en los primeros tres meses de legislatura. Sin embargo, para que eso ocurra, sería necesaria la participación del PP porque tiene mayoría absoluta en el Senado y, por tanto, capacidad de bloqueo para cualquier reforma constitucional. El equipo negociador de Ciudadanos intenta cerrar primero un acuerdo con el PSOE para después negociar la abstención del PP en la votación de investidura de Sánchez, algo que los populares han adelantado en múltiples ocasiones que rechazarían.

Sin embargo, el PP ya ha anunciado su rechazo a la investidura de Sánchez. De hecho, los populares han emplazado a Ciudadanos a volver hablar y negociar, ya tras el debate de investidura de Sánchez. Los populares no solo rechazan las cinco condiciones expresadas por Ciudadanos para empezar a fraguar un acuerdo con el PSOE, sino que ejercerán sus posibilidades de bloqueo en el Congreso y sobre todo en el Senado, donde tienen mayoría absoluta.

El partido de Pablo Iglesias también ha dicho que un pacto entre el PSOE y Ciudadanos sería inútil, irrelevante y, sobre todo, insuficiente. "El problema es que no es un acuerdo de Gobierno ni de investidura, aunque lo ratifique el papa, sencillamente porque no dan los números: son 90 más 40 diputados", ha afirmado el líder de Podemos en una comparecencia en el Congreso.

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