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La unidad de España solo logra mayoría simple en el Congreso

La reforma de la Constitución separa a PP, PSOE y Ciudadanos en la votación de dos iniciativas sobre la integridad territorial

Albert Rivera, este martes, en el pleno del Congreso.

El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes solo con mayoría simple dos iniciativas de PP y Ciudadanos sobre la unidad de España y la soberanía nacional. La proposición no de ley del PP incluía el rechazo a la celebración al referéndum de Cataluña y el respaldo del Parlamento a la actuación del Gobierno si tuviera que actuar contra el proceso independentista en esa comunidad. El PSOE se ha abstenido porque los populares no han aceptado incluir una enmienda suya que aboga además por promover una reforma de la Constitución. Ciudadanos sí la ha añadido, lo que ha provocado que el PP, a su vez, no apoye la del partido de Albert Rivera. Podemos y el resto de partidos de la Cámara —salvo Foro y UPN— han rechazado ambas.

El PP y Ciudadanos han presentado en el primer Pleno de la legislatura sendas proposiciones similares a cuenta del proceso independentista en Cataluña. La de los populares se enuncia como una iniciativa "por la unidad de España" y reclama que el Congreso manifieste el rechazo a cualquier consulta en esa comunidad. "El respeto a la soberanía nacional, que reside en el conjunto de los españoles, es incompatible con cualquier tipo de referéndum o consulta ciudadana sobre lo que es y debe ser España, en la que una parte de los españoles decidan por todos los demás", señala el texto, que también pide "continuar actuando, con las herramientas del Estado de derecho, contra las iniciativas que pretendan, desde la ilegalidad y contra la voluntad democrática del conjunto del pueblo español, conculcar nuestro marco constitucional y la unidad de España".

Añade además la iniciativa del PP que el régimen político que se prefigura en Cataluña "es claramente antidemocrático y se aproxima al modelo de los estados totalitarios". La de Ciudadanos, más breve, afirma que el Congreso debe poner en marcha todas las iniciativas "que el Estado de derecho permita para frenar cualquier acción de cualquier Gobierno autonómico que pretendan subvertir el orden constitucional". Y la enmienda del PSOE, que ha impedido que los tres partidos se alinearan, manifiesta su "inequívoco" compromiso con la unidad e integridad de España, su oposición a cualquier intento de referéndum de autodeterminación y su respaldo al Gobierno, pero también —y ahí está la clave— "su voluntad de promover una reforma constitucional que actualice el marco de convivencia". La iniciativa del PP ha sido aprobada con 147 votos a favor, 79 en contra y 101 abstenciones; mientras la de Ciudadanos con 131 votos a favor, 95 en contra y 114 abstenciones.

En el debate parlamentario, el PP ha defendido que en Cataluña rige un "régimen de castas, el de los catalanes de primera y segunda", en palabras de la diputada Dolors Montserrat, porque se rechaza a quienes como ella, ha dicho, se sienten orgullosos de ser españoles. Los populares están "hartos de ver como muchos tiran al alcantarillado la Constitución", ha expresado la parlamentaria, que ha pedido a PSOE y Ciudadanos "defender la unidad sin fisuras" y no "anteponer a la unidad de España la reforma de la Constitución", en referencia a la propuesta de los socialistas.

Precisamente ha tratado el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, de aprovechar esa coincidencia entre el PP, PSOE y su partido en la defensa de la integridad territorial (que al final no ha sido total en la votación de las iniciativas) para invitar a los populares a sumarse a la propuesta de reforma constitucional que Ciudadanos ha pactado con el PSOE. "Invito a la mayoría amplísima que va a votar este punto a que pensemos en la reforma constitucional", ha dicho Rivera. El presidente de Ciudadanos pensaba que los tres partidos iban a votar juntos las dos propuestas, y su discurso ha puesto en valor la supuesta línea común de esas "tres cuartas partes del Congreso" como argumento, en el fondo, para defender la llamada "gran coalición". No obstante, no ha ocurrido así.

El PSOE ha expresado sus reticencias ante iniciativas como las que han elegido PP y Ciudadanos a pesar de no posicionarse en contra. La diputada del PSOE Meritxell Batet ha abogado por que el Congreso "haga política" y no solo diga que cumple la ley con una "retórica vacía". "¿Nos tenemos que preguntar: es útil el Parlamento votando la Constitución deberíamos ir más allá?", les ha interpelado. "Para los socialistas esta solución pasa por una reforma constitucional", ha defendido la parlamentaria socialista. "Cambiemos el rumbo, defendamos el Estado de derecho, pero luego hagamos política. Hagamos una reforma de la Constitución porque es la mejor manera de defenderla", ha pedido Batet.

El resto del arco parlamentario se ha opuesto a las iniciativas, desde el rechazo frontal de las fuerzas nacionalistas a la oposición de Podemos porque entiende que las proposiciones buscaban "instrumentalizar" Cataluña para ocultar los problemas de España y son solo un "gesto vacío", según ha criticado Íñigo Errejón desde la tribuna. "Votamos no al intento de instrumentalizar Cataluña, votamos no a este gesto vacío porque la unidad se construye día a día. Esta España sí que ilusiona, y no la del frentismo", ha asegurado el portavoz de Podemos. Compromís e Izquierda Unida- Unidad Popular también han defendido su voto en contra.

Los nacionalistas han manifestado una agria crítica a las iniciativas. El portavoz de Democracia i Llibertat, Francesc Homs, lo ha considerado una "victoria" de los independentistas porque "certifican el fin del marco constitucional" de 1978. "Hoy tienen la fuerza que también tenía el franquismo entre los años 75 y 78, cuando todo se hacía en nombre de la ley", ha afirmado el convergente. Joan Tardà, de Esquerra Republicana, y Marian Beitialarrangoitia, de Bildu, han reivindicado el derecho de sus comunidades a la "autodeterminación": "Cataluña será lo que decidamos y ustedes, a respetarlo", ha espetado el independentista catalán. Para Aitor Esteban, portavoz del PNV, el PP es "patriota de boca y pocos hechos", ya que reivindican la Constitución el mismo día que se niegan a que el Gobierno en funciones sea sometido a control parlamentario conforme a lo que establece la Constitución.

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