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Podemos y la “mano tendida” a los socialistas. ¿Y ahora qué?

Tras el duro discurso de Iglesias, el partido volverá a pedir una negociación al PSOE la semana que viene

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, este miércoles. JAVIER LIZÓN (EFE) / ATLAS

¿Quedan enterradas desde este miércoles las relaciones entre el PSOE y Podemos? A corto plazo, es más que probable. El líder de la formación emergente, Pablo Iglesias, ya había anunciado su rechazo al pacto entre el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y que, por tanto, votaría en contra de la investidura del primero. Los ataques dirigidos desde la tribuna del Congreso de los Diputados han acabado de romper los puentes de diálogo entre ambas fuerzas, pero solo hasta este viernes, día de la segunda votación.

A partir del próximo lunes, el propio Iglesias y la dirección de Podemos, se volcarán en reabrir las negociaciones con el PSOE. Aún quedan dos meses antes de dar por hecha una nueva convocatoria de elecciones generales y, pese a que no está claro que el Rey vuelva a encargar la investidura al dirigente socialista, todos tienen interés en mostrar buena voluntad y, por lo menos, volver a intentar un acuerdo.

Al acabar la sesión, el líder de Podemos ha emplazado a todas las fuerzas del espectro político de la izquierda a sentarse y negociar en un clima paritario, "desde la igualdad y la corresponsabilidad". Esta formación insiste en su propuesta de formar un "Gobierno de progreso" con representación proporcional del PSOE, Podemos, Izquierda Unida-Unidad Popular y Compromís. "A partir del viernes", ha manifestado, "sería una buena noticia que nos reuniéramos todas las fuerzas para un Gobierno de coalición progresista". En su opinión, el intento fallido de Sánchez en la primera votación demuestra "que el pacto con Ciudadanos no da para hacer un Gobierno". 

El secretario general de los socialistas ha insistido este miércoles en que la suma de la izquierda no es suficiente para conformar un proyecto de Gobierno alternativo a Rajoy. También por esta razón buscó Sánchez un acuerdo "transversal", a la derecha y a la izquierda, aunque finalmente solo logró cerrar un pacto con Ciudadanos.

La suma de los diputados del PSOE, Podemos y sus alianzas territoriales, Izquierda Unida y Compromís es de 161 escaños, cuando la mayoría absoluta está fijada en 176 diputados. No obstante, tras escuchar a las fuerzas nacionalistas catalanas y vascas, Iglesias considera, por ejemplo, que los nueve representantes de ERC, los ocho parlamentarios de Democràcia i Llibertat y los seis del PNV podrían facilitar un Gobierno progresista. Sánchez ha dejado claro que no quiere hipotecar que su elección dependa de formaciones que reclaman un referéndum soberanista en Cataluña y en el País Vasco.

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