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El Gobierno acusa a Sánchez de poner en riesgo el pacto sobre Cataluña

La vicepresidenta confirma que no informarán del desafío al líder del PSOE hasta que llame

No lo expresó directamente pero la vicepresidenta del Gobierno en funciones acusó este viernes al líder del PSOE, Pedro Sánchez, de preferir pactar su futuro Ejecutivo con Podemos y los independentistas y poner así en riesgo la viabilidad del pacto de los constitucionalistas frente al desafío separatista en Cataluña. Soraya Sáenz de Santamaría reclamó que sea Sánchez el que llame a Rajoy si tiene interés en conocer cómo piensa actuar el presidente contra nuevas acciones secesionistas.

Soraya Sáenz de Santamaría tras la reunión del Consejo de Ministros. Foto: C. ROSILLO | Vídeo: Atlas

“Pedro Sánchez debe manifestar cuál es su intención última. Debe aclarar si pretende gobernar con quienes defienden dar pasos como los que hoy se recurren o pactar con los independentistas”. Ese fue el dilema que la vicepresidenta le lanzó al candidato formal nominado por el Rey a la Presidencia del Gobierno desde la mesa de comparecencias tras el Consejo de Ministros. Luego siguió con esa línea retórica de advertencias: “¿Qué criterio seguimos?”. Y se autocontestó: “Nosotros, con arreglo a la ley”.

Cuando la vicepresidenta alertó de manera más evidente del peligro sobre la continuidad del pacto de Estado frente al proceso independentista fue cuando arremetió contra la decisión del PSOE de prestar varios senadores a ERC y Democracia i Llibertat en el Senado para que “promuevan ese tipo de declaraciones de independencia y se fortalezcan como grupos parlamentarios”. Santamaría equiparó que Sánchez no llamase entonces a Rajoy, a primeros de enero y cuando el PSOE cedió esos escaños, con que el presidente en funciones no haya intercambiado ahora datos sobre su actuación ante el Constitucional. Y le lanzó otro dardo: “Sánchez no le preguntó a Rajoy entonces si consideraba oportuno, bueno o malo, dar más fortaleza a los grupos que promueven ese tipo de declaraciones”.

La pésima relación personal y política que ha derivado en la ruptura de cualquier contacto entre el presidente en funciones, Mariano Rajoy, y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, pone en cuestión el pacto de Estado sobre Cataluña.

Ya ni se llaman

Sánchez se quejó este jueves de que Rajoy no le había llamado antes para comentarle la decisión, aprobada este viernes por el Consejo de Ministros, de plantear un conflicto de competencias sobre la nueva Consejería de Exteriores catalana aprobada por el ejecutivo autonómico que preside Carles Puigdemont. La Moncloa ratificó este viernes que no habrá más llamadas ni citas con Sánchez hasta que el candidato socialista llame “para mostrar algún interés”. La vicepresidenta le reprochó que exija esos contactos cuando se ha negado a hablar con el presidente durante estas semanas y tras el préstamo de sus senadores a los nacionalistas. Sánchez, tras conocer este viernes esta postura oficial del Ejecutivo, replicó con enojo: “Cuando menos, lo que tendría que hacer Rajoy es descolgar el teléfono y llamar al PSOE y a quien les habla. Es lo que dictan las normas y el buen uso en política. Aún estoy esperando su llamada”. Luego confirmó que quiere reunirse la próxima semana con Rajoy, pero en el Congreso, no en La Moncloa.

La vicepresidenta aprovechó la pregunta sobre las quejas del líder del PSOE para profundizar en la herida entre los dos principales partidos del país. Dijo que quería construir “un relato” de lo ocurrido estas semanas sobre este asunto pero para concluir precisamente en “que en todo ese tiempo nadie del PSOE ni Pedro Sánchez se han dirigido al Gobierno para pedir información sobre el proceso”. Santamaría valoró, sin embargo, la voluntad explícita del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que sí había llamado a Rajoy para conocer sus intenciones.

La número dos del Gobierno conminó a Sánchez a que “si tiene interés en conocer sobre este asunto se dirija al presidente del Gobierno”. Y aseguró incluso que solo ha demandado más datos sobre los planes del Ejecutivo tras conocerse que Rivera sí había contactado ya con Rajoy.

Fue el propio Rajoy el que llamó y citó en La Moncloa, antes de la pasada campaña electoral y tras la declaración independentista firmada en el Parlament catalán el 9 de noviembre, a todos los partidos constitucionalistas para responder en común al desafío separatista en Cataluña, separar ese asunto de las polémicas electorales y comprometerse a mantenerles en el futuro informados.

Contra la Consejería de Exteriores

El Consejo de Ministros interpuso este viernes, tras haber recibido los informes reclamados a los servicios jurídicos y al Consejo de Estado, un conflicto positivo de competencias ante el Tribunal Constitucional contra la creación en Cataluña de una Consejería de Asuntos Exteriores, Institucionales y Transparencia porque entiende que se inmiscuye en atribuciones y tareas exclusivas del Gobierno central.

El recurso se basará en las competencias que fija en exclusiva para el Estado en esa materia el artículo 149 de la Constitución y se relaciona con otros precedentes contra la ley del Gobierno de la Generalitat y contra la comisión de estudios sobre el proceso separatista aprobada en el Parlament.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, intentó ofrecer una visión de “normalidad” para resolver estas discrepancias por “los cauces ordinarios”, añadiendo que en esta legislatura el Gobierno había planteado una veintena de conflictos de este signo contra el Ejecutivo catalán y este una treintena contra actuaciones que consideraba invasivas del Gobierno central. Pero recordó que si el Constitucional admite a trámite su recurso el Ejecutivo catalán tendrá que reconsiderar esa Consejería porque quedaría “suspendida y ese departamento pierde su virtualidad y sus competencias y deja de existir”.

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