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Sánchez no negociará con el PP ni los separatistas, pero los convocará

La entrevista que el líder socialista solicitará al jefe del Ejecutivo en funciones tiene un carácter meramente protocolario

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, preside la reunión de los Grupos Parlamentarios del PSOE EFE ATLAS

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, empezó este miércoles sus reuniones con los partidos a los que va a pedir expresamente su apoyo para ser investido presidente, y entre ellos no están el PP ni tampoco los partidos que abogan por la independencia, como Democràcia i Llibertad, ERC o Bildu. A estos sí les pedirá la próxima semana un encuentro, pero solo para explicarles personalmente por qué no quiere contar con ellos para su investidura. “Pactar con el PP sería indultarlo” por la corrupción y sus políticas antisociales, justifican los socialistas.

Anteanoche Pedro Sánchez, recibió el encargo del rey Felipe VI de tratar de tejer una mayoría parlamentaria que apoye su investidura, y este miércoles empezó la ronda de consultas que culminarán en su primera fase el próximo sábado. A media mañana ya estaban llamados y convocados los partidos con los que Pedro Sánchez quiere contar. Coalición Canaria, Nueva Canarias, Unidad Popular (IU), Compromís, Ciudadanos, Podemos y PNV, han sido los citados para una primera reunión de sus dirigentes a solas con Pedro Sánchez.

La próxima semana empezarán las reuniones de trabajo con sus representantes y también pretende encontrarse con el presidente del PP y del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. “No me planteo en absoluto pedirle el voto ni a favor ni la abstención”, aseguró anoche Pedro Sánchez, en referencia directa al PP. La entrevista que el líder socialista solicitará al jefe del Ejecutivo en funciones tiene un carácter meramente protocolario. Tiene previsto decirle personalmente que ni él le apoyará ni tampoco le solicitará su concurso. “Respeto al PP porque respeto a los más de siete millones de españoles que le han votado”, explicó este miércoles Sánchez.

Tampoco están entre los partidos a los que demandará su apoyo a Democràcia i Llibertad, ni Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Pero les va a llamar para mantener una reunión y explicarles directamente el rechazo “a su hoja de ruta”, la que los nacionalistas establecen para llegar a un proceso de desconexión del resto de España. Con Bildu no habrá la menor relación, según apostilló el secretario general de los socialistas tras culminar sus primeras cuatro reuniones con partidos con los que sí aspira a llegar a acuerdos.

Los interlocutores socialistas consultados explican que la relación con el PP tendrá que ser en el terreno “de políticas de Estado” y dan por seguro que podrán coincidir en algunas. “Espero que el PP, si está en la oposición, se comporte con un Gobierno del PSOE como nosotros lo hemos hecho en políticas de Estado”, reclamó Sánchez en referencia a la política europea o al pacto contra el terrorismo yihadista que él mismo propuso a Rajoy. Estas afirmaciones indican que la relación con el PP queda solo para asuntos excepcionales.

Ante la crítica segura de que se pone un “cordón sanitario” en torno al PP, en el PSOE se justifica el rechazo a hablar con el partido de Rajoy en hechos y actuaciones concretas y continuadas que los socialistas han combatido durante toda la legislatura. “No vamos a pedir el apoyo al PP porque eso sería indultarlo por la corrupción y por sus políticas antisociales y contra todos de estos cuatro años”, alega el secretario de Organización del PSOE, César Luena.

Los socialistas recuerdan que se han manifestado contra las principales leyes aprobadas por el PP, ya sea por los recortes sanitarios, por la ley educativa (LOMCE), por la reforma laboral o por la llamada ley Mordaza. No hay la menor duda de que el PSOE no va a pedir apoyo al PP ni tampoco citará a ninguno de sus representantes.

Rechazo compartido

Con esta actitud, Pedro Sánchez da estricto cumplimiento a la resolución aprobada por el comité federal del PSOE del pasado 28 de diciembre en la que se rechaza “facilitar el apoyo a la investidura de Mariano Rajoy o de cualquier otro candidato del PP”. Asimismo, no se podrá pactar con los partidos que defiendan postulados “separatistas” o el derecho a decidir.

Podemos, en principio, no ha excluido esa defensa, aunque se verá si esa condición la pone para apoyar la investidura de Sánchez. Si así fuera, el político socialista no podría buscar su apoyo. Por delante tiene casi un mes un mes para tratar de conseguir su objetivo de alcanzar un acuerdo y presentarlo a los militantes de su partido para que se pronuncien sobre el mismo.

Una apretada ronda de contactos

La ronda de contactos de Pedro Sánchez con los partidos políticos con representación parlamentaria comenzó este miércoles con los dirigentes de Nueva Canarias (Pedro Quevedo), Coalición Canaria (Ana Oramas), Unidad Popular (Alberto Garzón y Cayo Lara) y Compromís (Mònica Oltra y Joan Baldoví).

Los contactos se reanudan este jueves, a las once de la mañana con Albert Rivera, líder de Ciudadanos), en el Congreso.

La reunión con Pablo Iglesias, máximo dirigente de Podemos, será mañana, mientras que el encuentro con el representante del PNV (Aitor Esteban) se celebrará el sábado.

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