Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Podemos busca una estrategia ante nuevos frentes territoriales

Iglesias intenta evitar focos de conflicto en Cataluña, Comunidad Valenciana o Galicia

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, afronta distintos frentes internos que ya no tienen que ver, como en el pasado, con movimientos críticos orgánicos sino con su estrategia territorial. La formación se encuentra en una situación de debilidad en Cataluña frente a Ada Colau, rompió con la fuerza valenciana Compromís en el Congreso, encara un debate sobre su futuro en Galicia, aún está sin dirección en Euskadi y tiene un contrapoder, encabezado por Teresa Rodríguez, en Andalucía.

Los principales dirigentes de Podemos aseguran que no les asusta la hipótesis de volver a las urnas si el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, o el líder del PSOE, Pedro Sánchez, no logran formar Gobierno. Pero de momento, cuando apenas ha pasado un mes y medio de las elecciones generales, lo harían con muchas incógnitas en al menos dos de las comunidades que mejores resultados les han aportado: en Cataluña, donde la candidatura En Comú Podem fue la fuerza más votada el 20-D, y en la Comunidad Valenciana, donde la alianza con Compromís les aupó hasta la segunda posición.

  • Cataluña. El pasado lunes, la alcaldesa de Barcelona, principal impulsora y símbolo de la exitosa marca En Comú Podem, anunció la creación de un partido al margen de la estructura de Podemos, que desde la dimisión en octubre de su secretaria general autonómica, Gemma Ubasart, no tiene dirección ni liderazgo en esa comunidad. La líder más relevante de la izquierda alternativa en Cataluña es Ada Colau, que no pertenece a Podemos y tiene un proyecto coincidente solo en parte con el de Pablo Iglesias. A pesar de eso, se ha convertido en uno de los valores de esa formación y participó activamente en la campaña del 20-D, incluso en Madrid. Estas circunstancias determinan el peso de Podemos dentro de su futuro partido y, aunque en su cúpula dio la bienvenida a esta nueva fuerza, su participación está rodeada de incertidumbre. En este contexto, el número dos de Iglesias, Íñigo Errejón, reivindicó abiertamente un papel central “fundamental” en esa organización, puesto que en su opinión, sin Podemos “En Comú Podem no tendría la potencia que ha tenido”.
  • Comunidad Valenciana. Podemos y Compromís, la fuerza alternativa hegemónica en Valencia, concurrieron juntos a las generales, repartiéndose proporcionalmente los puestos en las listas. La alianza duró en el Congreso de los Diputados apenas unas semanas. La negativa a que sus nueve representantes —cuatro de Podemos, cuatro de Compromís y una independiente— formaran grupo propio en la Cámara baja provocó la primera fractura, y los parlamentarios del partido de Mònica Oltra optaron por irse al Mixto en lugar de diluirse dentro del grupo de Podemos, como sí hicieron en el Senado. Aunque aún no hay nada cerrado y todos están interesados en guardar buenas relaciones, el breve recorrido parlamentario de las dos formaciones dificultaría la reedición de una candidatura conjunta en la Comunidad Valenciana si se repitieran elecciones en los próximos meses.
  • Galicia. Donde sí están previstas elecciones autonómicas el próximo otoño es en Galicia, lo que ya ha generado desencuentros entre la dirección nacional y regional. El líder autonómico, Breogán Riobóo, planteó, entre otras opciones, la posibilidad de que Podemos concurra en solitario a esos comicios. Es decir, al margen de la lista En Marea, que integra a ese partido, Anova, Esquerda Unida y las mareas, y que logró seis diputados el 20-D. Tras ser desautorizado por el propio Iglesias, recibió el pasado miércoles la visita de Sergio Pascual, secretario de Organización, que viajó a Galicia para conocer de primera mano las intenciones de la cúpula local y tomar el pulso de las críticas internas recibidas.
  • País Vasco. Podemos fue en las generales la segunda fuerza en votos, y aspira a tener un buen resultado también en las autonómicas, también previstas para el próximo otoño. No obstante, en la precampaña se quedó sin dirección en esa comunidad, tras una cascada de dimisiones generada por discrepancias con la ejecutiva nacional por la confección de las listas. Mientras tanto, varios representantes de los círculos, cercanos a Iglesias y críticos, se preparan para competir en el próximo proceso de primarias.
  • Andalucía. La estructura organizativa de Podemos diseñada en la asamblea fundacional por el núcleo de fundadores pretendía evitar que la dirección nacional tuviera que lidiar con sus dirigentes territoriales, como en cambio ocurre tradicionalmente en el PSOE, a través del comité federal. A pesar de ello, las alianzas territoriales y algunos cargos de Podemos ejercen de alguna manera la función de contrapoder. La andaluza Teresa Rodríguez sea quizá la más emblemática. La exeurodiputada, la voz crítica con más autoridad, celebró hace dos semanas en Madrid el segundo aniversario de la formación con dos advertencias a Iglesias: le pidió tener cuidado en la relación con el PSOE y las instituciones y, sobre todo, exigió volver a los círculos, las agrupaciones de simpatizantes, “el tesoro más importante de Podemos y también el más vulnerable”.

Más información