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Rajoy exhibe su agenda moderada y el paro ante la “radical” de Sánchez

Santamaría recuerda al PSOE que no debe optar a todas las presidencias sin ganar elecciones

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El Gobierno en funciones de Mariano Rajoy ha entrado en una fase interina, de transición, en la que pretende aprovechar todos sus foros, incluido el Consejo de Ministros, para exhibir la gran diferencia entre su "agenda moderada", volcada en la creación de empleo, y otra "radical", protagonizada por el líder del PSOE, Pedro Sánchez, focalizada en conseguir como sea un pacto de izquierdas para llegar al poder. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha respondido a todas las preguntas este viernes, tras el Consejo de Ministros, con ese mismo argumentario para demandar a Sánchez y al PSOE algo de reflexión sobre lo que de verdad necesita ahora España.

El Ejecutivo aprobó algunos asuntos de trámite y luego dedicó su comparecencia a desglosar un informe sobre creación de empleo de la anterior legislatura con la conclusión de que Rajoy acabó su mandato mejor de cómo lo heredó en 2011 del socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

El propio orden del día publicitado por el Gobierno sobre los asuntos abordados en el Consejo de Ministros reveló sus intenciones ante esta fase de cierto bloqueo en la negociación para lograr la investidura de un nuevo presidente tras las elecciones del 20-D. El Gabinete se reunió este viernes y aprobó 12 planes hidrológicos pendientes desde hace meses de distintos ríos españoles, que se nutren de fondos europeos y para los que tuvieron que encargar un informe a la Abogacía del Estado sobre su viabilidad en este período en el que solo se pueden aprobar asuntos de trámite y muy urgentes. Tenían dudas. También discutieron sobre el aniversario de la denominación de Cuenca como ciudad patrimonio de la humanidad, la concesión de dos condecoraciones a los policías muertos en el reciente atentado en Kabul y, finalmente, un informe específico sobre la creación de empleo en la anterior legislatura.

La disculpa del detallado documento confeccionado sobre el paro heredado en 2011 por Rajoy de Zapatero y su evolución en estos cuatro años de mandato popular en La Moncloa permitió luego a la vicepresidenta y a la ministra titular de ese departamento, Fátima Báñez, extenderse en todo tipo de explicaciones y consideraciones sobre cómo ha mejorado ese apartado en estos años en todos los sectores. Por edades, por sexos, por comunidades autónomas y por temporalidad. La explicación fue pormenorizada sin obviar prácticamente un detalle, con gráficos, cuadros y siempre con la mirada puesta en cómo se recogió el desempleo de la época de José Luis Rodríguez Zapatero y con la conclusión de que la recuperación actual "no debería truncarse tan pronto", como subrayó Santamaría.

El caso de la evolución del empleo, con un crecimiento actual del 3,2%, y con la recuperación de 1.558.000 puestos de trabajo perdidos durante la crisis atravesada, le sirvió a Santamaría como eje discursivo para comparar la "agenda moderada" del Gobierno de Rajoy con la "agenda radical" de Sánchez.

Soraya Sáenz de Santamaría demandó ahí al líder socialista "reflexión" y "responsabilidad" para preocuparse más ahora de los intereses de los ciudadanos y menos en liderazgos internos. El Gobierno de Rajoy y el PP insisten en fijar la idea de que fue ese partido el que ganó las elecciones del 20-D, que el PSOE perdió y quedó por debajo en más de 1,7 millones de votos, y que por tanto son ellos los únicos legitimados por los votos y los españoles para intentar repetir en el poder. Santamaría resumió ese mensaje cuando se le preguntó también por la pretensión socialista de conquistar también la presidencia del Congreso de los Diputados: "El PSOE debe ser consciente de que puede tratar de ganar todas las presidencias, pero no ha ganado las elecciones y para optar a todo conviene ganar algo".

El dilema que reiteró Santamaría y que es como el gran mantra del PP para esta negociación de la investidura de Rajoy es que ahora están en juego en España dos agendas: la moderada del principio de unidad de España y de los objetivos de la creación de empleo y el crecimiento económico; y la radical, que se relaciona con el referéndum de autodeterminación de Cataluña que exigen los partidos nacionalistas y que respalda Podemos. No hay más.

La vicepresidenta se atrevió incluso a aconsejar a Sánchez a que en sus visitas internacionales en busca del "derecho comparado" de todo tipo de pactos de Gobierno, como su reciente encuentro en Portugal con el socialista António Costa, aproveche para visitar otros países, en alusión a Alemania, donde está vigente la gran coalición entre conservadores y socialistas que ponen en marcha "la agenda moderada de reformas equilibradas".

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