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Iglesias y Rivera se lanzan a la disputa decisiva por protagonizar el cambio

Podemos y Ciudadanos, en situación de empate técnico, tratarán de adaptar estrategias y recrudecer su pulso

Pablo Iglesias y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en un mitin de Podemos
Pablo Iglesias y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en el mitin de Podemos en La Caja Magica de Madrid.

Ciudadanos y Podemos se lanzaron ayer a la disputa decisiva por atraer a ese votante que quiere el cambio político o que todavía no sabe a quién apoyar el próximo domingo. Los líderes de las dos formaciones emergentes, Pablo Iglesias y Albert Rivera, comienzan la semana en una situación de empate técnico, según Metroscopia, tras el ascenso de Podemos y la caída de Ciudadanos. Esta circunstancia les llevará a adaptar sus estrategias y a recrudecer un pulso que ya se vio este domingo en sus mítines centrales celebrados en Madrid, en los que los nombres de Iglesias y Rivera fueron los más abucheados por sus rivales.

Tras emplear la primera semana de campaña en criticar al PP, intentando consolidar su papel de alternativa al Gobierno, Albert Rivera centró ayer la mayor parte de su discurso en Podemos. Ocurrió en el Palacio Vistalegre, en Madrid, donde unas 10.000 personas, según la organización, protagonizaron el mayor mitin de la historia de Ciudadanos, en el que se abroncó de lo lindo cuando el nombre de Iglesias sonó por primera vez por los altavoces. Abucheos a Rivera y a Ciudadanos, resonaron también entre los más de 10.000 simpatizantes que Podemos aseguró que reunió en La Caja Mágica de la capital.

Las encuestas dibujan un cambio de escenario que está dejando su huella en la estrategia de Rivera. La lucha ya no es por el primer puesto del PP ni tampoco por el segundo del PSOE, según el sondeo de Metroscopia para EL PAÍS. Tras relegar a Podemos en los mítines con los que arrancó la campaña, el líder de Ciudadanos se empleó ayer a fondo en criticar a la formación de Pablo Iglesias, que le ha arrebatado el tercer puesto.

Sensatez o aventura

El candidato resumió sus críticas en un concepto: frente al cambio “sensato” de Ciudadanos, la aventura de Podemos. “Si nosotros gobernamos, no pactaremos con quienes quieren romper nuestro país. No lo han podido decir el PP ni el PSOE en 30 años. Desde luego, no lo puede decir Podemos, que va con Bildu en las mismas papeletas”, advirtió Rivera.

No convocaremos referendos para romper España, porque no queremos romperla; queremos arreglarla”, añadió, en referencia a la consulta vinculante que quiere convocar en Cataluña la formación de izquierdas durante el primer año de legislatura. “No nos vamos a fijar en Grecia, como quiere Pablo Iglesias, no nos vamos a fijar en Venezuela. Nosotros queremos parecernos a Dinamarca, a Francia, a Alemania, a Estados Unidos, a Reino Unido, a los mejores países del mundo”, enfatizó.

De su lado, Iglesias continuó centrando su discurso en los ataques a Mariano Rajoy, pero tanto la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, estrella invitada del mitin, como el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, lanzaron duras críticas a Ciudadanos. Errejón aludió a las fuerzas “que pagan autobuses y regalan banderitas”, en referencia a los de Rivera, y sostuvo: “Preguntadles a vuestros compañeros si en los mítines de las otras formaciones salen con la piel de gallina. Hay algunos que tienen electorado; otros tenemos ciudadanía comprometida y pueblo. Esa es la diferencia entre votar y hacer patria”.

Rivera habló de Podemos por oposición a Ciudadanos. Frente al referéndum de Iglesias, su defensa de la unidad de España; ante la negativa de Iglesias a firmar el pacto antiyihadista, su disposición para lograr consensos entre fuerzas políticas de distinto signo. “Si gana Ciudadanos no hay nada que temer. Vamos a dar estabilidad a este país ”, defendió.

En la trinchera de enfrente, el discurso de Podemos, que califica de “recambio” el proyecto de su oponente. “Lávese la boca, señor Rivera, antes de decir ‘Sí se puede”, exclamó la alcaldesa de Barcelona.

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