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El PP se consolida en el primer puesto y Ciudadanos cae al cuarto

Los populares obtendrían el 25,3% de los votos, según un sondeo de Metroscopia. El PSOE, segundo con el 21%, seguido de Podemos (19,1%), que remonta, y Ciudadanos (18,2%)

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El predominio del PP y del PSOE despunta a una semana de las elecciones, en la que Podemos y Ciudadanos entran en la disputa por la tercera posición. Entre estos cuatro partidos se repartirán en torno a 319 escaños de los 350 en liza, aunque con ventaja notable de los dos primeros. Esta es la fotografía que ofrece el último sondeo preelectoral de Metroscopia, en el que el PP se consolida en primer lugar, el PSOE baja ligeramente, Podemos remonta dos puntos y Ciudadanos retrocede de forma sustancial. Pero el movimiento sigue.

Todo es posible aún, pero la fotografía que ha hecho Metroscopia en su sondeo, cuya recogida de datos se realizó del 7 al 10 de diciembre, coloca a PP y PSOE en la primera línea con el 25,3% y el 21% de los votos, respectivamente, alejados de sus competidores. El PP obtendría entre 105 y 112 escaños, con un resultado final de 109, en tanto que el PSOE se mueve entre los 85 y los 94, con una media de 90. La imagen actual iguala a Podemos y Ciudadanos en 60 actas, aunque el partido de Pablo Iglesias sobrepasa en un punto al de Albert Rivera, con un 19,1%, frente al 18,2%. Podemos sube al tercer puesto después de haber estado relegado a la cuarta posición desde octubre.

Ese es el actual orden, aunque el baile de puestos sigue abierto. La lectura de que los debates celebrados en EL PAÍS y en Atresmedia no han favorecido a Albert Rivera resulta inevitable. En diez días, Ciudadanos ha retrocedido cuatro puntos mientras que el PP ha subido casi tres, a pesar de que el candidato Mariano Rajoy no ha participado en los emitidos hasta ahora. Solo intervendrá en el cara a cara de hoy, con Pedro Sánchez como oponente. "Son otros" los que deben pelear por el segundo puesto, señalan dirigentes populares. No arriesgar más que lo justo y que el tiempo pase sin sobresaltos es la máxima en el PP que explica por qué Mariano Rajoy trató de minimizar y alejar de España el objetivo del atentado talibán en Kabul en el que han muerto dos policías españoles. Todo el afán popular es arrancar votantes de los brazos de Ciudadanos.

El intento de la formación de Rivera de acaparar el máximo voto posible del PP, pero también de seducir a potenciales apoyos socialistas ha funcionado durante un tiempo, pero en los últimos días flaquea por ambos lados. El PP se recupera y el punto y medio que cede el PSOE no va a la bolsa de Ciudadanos, sino a Podemos. La conclusión sería agridulce para los socialistas: bajan, pero han logrado su afán de situar a Ciudadanos en la derecha. Rivera, mientras, no se distraerá demasiado en atraer a eventuales votantes del PSOE, porque su abundante granero lo consigue en el PP.

De su lado, Podemos tratará de avanzar posiciones a costa de que las pierda el PSOE, una vez comprobado que el zarpazo a Unidad Popular-Izquierda Unida parece tocar en hueso. El candidato de la coalición, Alberto Garzón, se mantiene contra viento y marea en torno al 5% de respaldo.

El cerco sobre Sánchez

El tono moderado que ha exhibido Pablo Iglesias en los debates y la cierta teatralidad con la que lamenta que los socialistas incumplan en el Gobierno lo que predican en la oposición ha conseguido cierto calado. El cerco sobre Sánchez se ha cerrado ostensiblemente en los últimos días, y este ha optado por darse por aludido. "El frente antiPSOE del PP, Ciudadanos y Podemos solo conduce a que gobierne Rajoy", ha clamado el aspirante socialista. No abandonará esta proclama hasta el último minuto de la campaña.

Hay razones para que Sánchez no se rinda, las mismas que llevan al PP a mantener su aspiración de sacar a los socialistas un mínimo de cinco puntos de ventaja (ahora están a algo más de cuatro, según Metroscopia). Los populares ponen esa cifra como un talismán que supuestamente les protegería de la intención de que otro, en especial el PSOE, trate de sumar una mayoría parlamentaria alternativa.

Las fuerzas se igualan en todos los terrenos. El PP es el partido preferido para un 20% cuando se pregunta por la mejor opción de gobierno; el PSOE solo registra un punto menos. "Un voto más" es lo que pide Sánchez para tratar de obtener esa mayoría.

Todo es posible en unas elecciones en las que se prevé una participación tan alta como la que hubo en 1982, cerca del 80%. El impedimento legal de publicar encuestas una semana antes de los comicios obliga a mantener una absoluta prudencia respecto al pronóstico del resultado. En estos días postreros de la campaña y la jornada de reflexión se pueden dar movimientos en la intención de voto habida cuenta de la volatilidad del mismo, como advierten los sociólogos.

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