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Rajoy elude el ‘caso Cifuentes’ y arenga al PP para que haga frente al auge de Ciudadanos

El presidente cierra una convención nacional marcada por la polémica del máster de la presidenta madrileña

Mariano Rajoy, durante la convención nacional del PP.

Levantar los ánimos del PP frente al auge de Ciudadanos, alimentar el antagonismo con Podemos y poner en valor la lucha del Gobierno contra el independentismo y la crisis económica. Ese ha sido el objetivo del discurso con el que Mariano Rajoy ha cerrado este domingo la convención de su partido. El presidente ha criticado a "los inexpertos lenguaraces que tantos consejos regalan". También, a aquellos que "compadrean con tanto entusiasmo como rentabilidad con el gobernante extranjero que más insulta a España [Nicolás Maduro]". Y ha defendido, finalmente, la política del realismo frente a la de "trucos de magia". Con todas esas referencias veladas a Ciudadanos y Podemos, Rajoy ha intentado darle contenido político a un cónclave en el que las propuestas han quedado absorbidas por el agujero negro del caso Cifuentes.

El PP no ha encontrado en la convención nacional que ha celebrado en Sevilla el revulsivo que buscaba para revertir los malos datos de las encuestas. Justo en el fin de semana en el que el sondeo de Metroscopia le otorgaba un pírrico 20,4% de intención de voto, y la segunda posición, a más de ocho puntos de Ciudadanos, la formación conservadora ha visto cómo la polémica del caso máster reforzaba su dinámica negativa. El PP, ganador de las tres últimas elecciones generales, no obtenía datos tan malos desde hace tres años. Y solo las referencias a la aplicación del artículo 155, a la unidad de España y a la recuperación económica han despertado a los asistentes de su letargo.

"He cumplido con mi obligación. He asumido mi responsabilidad. He defendido la unidad, la libertad y la igualdad", ha dicho Rajoy entre los aplausos del público. "Fuimos capaces de sumar apoyos ante la decisión más dura, activar el 155", ha recordado sobre el acuerdo que alcanzó el PP con el PSOE y con Ciudadanos. "Tuvimos que negociar con tenacidad y ceder para que el no rotundo de algunos se transformara en un sí entusiasta", ha seguido. "Creedme, no fue nada fácil", ha recalcado. "Pero era al Gobierno al que le correspondía asumir la responsabilidad, y lo hicimos como había que hacerlo. Y lo hemos seguido haciendo", ha añadido. "Como cuando actuamos para frenar la investidura ilegal del señor Puigdemont, pese a las críticas y la incomprensión. Asumimos la responsabilidad y gracias a ello, un procesado por la Justicia no preside hoy la Generalitat", ha subrayado. Y ha rematado: "Más pronto que tarde, todo lo que estamos viviendo será un recuerdo, un mal recuerdo en la historia centenaria de un gran país".

Con las elecciones locales, autonómicas y europeas de 2019 en el horizonte, Rajoy ha intentado marcar terreno frente a sus rivales políticos. Con la lucha contra el independentismo y la crisis económica como banderas, el presidente ha intentado acotar los capítulos de mayor calado en su obra de gobierno. Subrayar la diferencia entre el hacer y el criticar. Y reactivar al partido: con el balance gubernamental como espuela, el presidente ha pedido "cabeza alta" a los suyos para enfrentarse al reto electoral que le plantea Ciudadanos.

No obstante, el PP deja la convención de Sevilla sumido en la desesperanza. La dirección nacional quería emplear la convención nacional como un trampolín con el que lanzar una larga campaña. Pero no ha habido anuncios de candidaturas. Tampoco se han puesto sobre la mesa propuestas programáticas de calado, más allá de distintos compromisos para apuntalar el apoyo del electorado conservador. Y por eso Rajoy ha intentado movilizar a los suyos tras tres días de debates marcados por el futuro de Cifuentes, a la que no se ha referido durante su intervención.

"Tenemos el aval de los hechos, la fiabilidad de nuestra oferta y del que cumple lo que promete y no promete lo que no puede cumplir", ha arengado el presidente a los suyos. "Somos el PP, especialista en salvar las dificultades, el partido que resuelve las crisis, el partido al que recurren los españoles cuando las cosas van mal", ha opinado. Y ha rematado: "Salgamos a ganar, porque la historia demuestra que cuando gana el PP gana España".