Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ciudadanos y PSOE buscan un acuerdo para apartar al presidente de Murcia

Los dos partidos necesitan también el apoyo de Podemos para una moción de censura

El presidente de Murcia, Pedro Antonio Sanchez, el pasado lune

El líder de Ciudadanos en Murcia, Miguel Sánchez, ya anunció el pasado 2 de marzo, cuando dio por roto oficialmente el pacto de gobierno con el PP, que iniciaría contactos con los socialistas, la segunda fuerza más votada en la región. La reunión con su secretario regional, Rafael González Tovar, está prevista para este miércoles a las diez y media de la mañana en un hotel de la capital y el socialista ya ha adelantado cuál será su oferta: un gobierno de coalición entre los dos partidos, "estable", y que cuente con el apoyo de Podemos en la Asamblea autonómica. Y es que los 13 diputados del PSOE y los 4 de Ciudadanos no superan a los 22 que tiene el PP. Para llegar a la mayoría absoluta es necesario también el apoyo de los 6 escaños que tiene Podemos en la región.

Con ese escenario, González Tovar planteaba este lunes un plazo de 15 días para presentar una moción de censura contra el presidente, que esa misma mañana acudía a declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJ) en calidad de investigado por la posible comisión de delitos de prevaricación, fraude, falsedad documental y malversación durante el proceso de adjudicación, construcción y recepción de un auditorio en Puerto Lumbreras entre 2006 y 2011, cuando era alcalde de esa localidad. 

En su declaración ante el juez, que duró más de cuatro horas, Sánchez cargó las culpas contra los técnicos municipales y aseguró que él se limitaba al "impulso político" del proyecto, a la vez que negó relaciones con el arquitecto, Martín Lejárraga, también imputado.

A pesar de que el presidente ya ha dejado claro que no abandonará su cargo hasta que no haya una "imputación formal", que su partido sitúa en la apertura de juicio oral como encausado, la dirección autonómica de Ciudadanos sigue sin referirse a la moción de censura, una opción que, según Miguel Sánchez, debe ser algo "extraordinario y excepcional".

El dirigente insiste en que afronta la reunión con los socialistas "con todos los escenarios abiertos" y con la "obligación moral y ética" de solucionar la crisis política que afecta a la región, pero insiste en que es precipitado hablar de una pronta moción de censura y más aún de Gobierno en coalición con el PSOE. Hasta ahora, Ciudadanos ha insistido en pedir al PP un sustituto para Sánchez que lo releve en la presidencia y dejar así a los populares seguir gobernando. Pero el presidente insiste en seguir siéndolo y la dirección del partido, tanto en Murcia como en Madrid, lo apoya. No hay alternativa ni "plan B", defienden desde hace semanas.

Por su parte, Podemos, que fue el primer partido en plantear abiertamente la necesidad de presentar una moción de censura, nada más conocerse la imputación de Sánchez el pasado 20 de febrero, ha asegurado que "hará valer" sus seis diputados. Como tercera fuerza más votada, su apoyo a la moción de censura o al gobierno de coalición sería imprescindible para que pudieran salir adelante.

Pedro Antonio Sánchez no ha querido valorar la reunión de mañana y se ha limitado a decir que a la misma hora en que está prevista, él estará presidiendo el Consejo de Gobierno de la comunidad autónoma y "trabajando a favor de los murcianos".