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Un pequeño grupo de eurodiputados pide a la UE que medie en el conflicto catalán

El independentismo ha recabado 43 apoyos, que representan el 5,7% de la Eurocámara

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El eurodiputado Ramon Tremosa en el Parlamento Europeo.

El independentismo mueve ficha en Bruselas. Un grupo de 43 eurodiputados de 15 países han firmado el llamado Manifiesto por el diálogo en Cataluña, un texto en el que hacen un triple llamamiento. Reclaman la liberación de los nueve separatistas encarcelados, piden a los jueces de Alemania, Suiza, Bélgica y Reino Unido que no extraditen a Carles Puigdemont ni al resto de huidos, Toni Comín, Meritxell Serret, Lluís Puig, Clara Ponsatí y Marta Rovira, dado que consideran que existe "una posibilidad remota de que reciban un juicio justo" en España. Y por último, solicitan a las instituciones europeas que medien para encontrar una solución política a través de una ronda de diálogo sin condiciones previas.

El eco que ha encontrado esa terna de exigencias ha sido minoritario. La Eurocámara cuenta con 751 parlamentarios, de los que solo el 5,8% ha rubricado la declaración. La transversalidad de los firmantes, miembros de las principales fuerzas del arco parlamentario excepto el Grupo Popular Europeo, alcanza a representantes de la izquierda, conservadores, verdes, liberales o socialdemócratas. Los eurodiputados españoles, irlandeses, belgas e italianos han sido los más solícitos a aprobar el manifiesto, pero su aceptación sigue siendo marginal. Entre los parlamentarios catalanes, solo un tercio de ellos Jordi Solé, Josep María Terricabras y Ramon Tremosa, miembros de ERC y PDeCAT le ha dado su visto bueno, y en total han sido seis de los 54 españoles, dado que entre los firmantes hay una diputada del BNG, otra de En Marea y una del PNV.

Los intentos de implicar a los cargos comunitarios en el conflicto catalán no han vivido grandes avances en los últimos meses. En septiembre, pocos días antes del referéndum del 1-O, 45 miembros de la Cámara remitieron una misiva a Rajoy exigiéndole el fin de la represión, prácticamente la misma cifra que siete meses después. La actividad de este colectivo de cargos afines a las demandas del independentismo se está organizando en torno a la denominada Plataforma de diálogo UE-Catalunya, de la que forman parte 30 eurodiputados. El viernes de la próxima semana presentarán la entidad en un acto en Barcelona.

La escalada de tensiones ha hecho que otros actores del Parlamento Europeo también se pronuncien. Este lunes Los Verdes Europeos enviaron una carta a Rajoy pidiéndole una solución negociada y dialogada al problema. En el lado opuesto, el presidente de la institución, el italiano Antonio Tajani, ha sido una de las voces más tajantes en su apoyo al Gobierno español. "Nadie en Europa va a reconocer la independencia de Cataluña", dijo pocos días después del referéndum ilegal.

Los hechos que siguieron a sus palabras le han dado la razón. Ningún Estado ni institución comunitaria ha dado su apoyo al independentismo, si bien existe preocupación en torno a la receptividad de una parte de la opinión pública europea a la propaganda independentista. Ante esa tesitura, el Gobierno español ha optado por mantener un perfil bajo frente a la hiperactividad desplegada por los exmiembros de la Generalitat fugados tanto en sus contactos políticos como en medios de comunicación internacionales.

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