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Más alumnos de máster que nunca

Los alumnos que siguen estudiando tras graduarse aumentan un 77% desde 2011

Estudiantes en el campus de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona.
Estudiantes en el campus de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona.

Juan Moreno es el caso extremo. Tiene 31 años, una licenciatura en ciencias Políticas, tres másteres en Relaciones Internacionales y un posgrado de profesorado. Le es complicado dar una cifra aproximada del dinero que lleva invertido en educación pero "seguro que muchos miles de euros", dice.  Y sigue sin trabajo. "El mercado laboral español no acompaña, ya que las oportunidad son muy escasas”. Por eso cursó el cuarto máster, habilitante para ejercer como profesor, y está buscando oposiciones para estudiar y encontrar por fin un empleo. Como Moreno, cada vez más universitarios optan por seguir estudiando tras graduarse. Los matriculados en másteres oficiales han aumentado un 77,7% en los últimos siete años. Han pasado de 104.844 en el curso 2010-2011 a 184.745 este último año, según datos del ministerio de Educación. Mientras el paro entre los jóvenes de entre 16 y 24 años es del 40%.

Los expertos coinciden en que esta subida de estudiantes en títulos de posgrado es consecuencia de la adaptación de los estudios superiores al Plan Bolonia, (creación de un espacio común europeo para unificar los sistemas educativos de los diferentes países). La única bajada de matriculados se experimentó en el curso 2012-2013 tras la subida de tasas universitarias en las comunidades autónomas, pero después han seguido aumentado. En el curso de implantación de estos posgrados (2006-2007) hubo 16.609 estudiantes.

Pilar Herreros de Tejada, vicerrectora de Estudios de la Universidad Complutense, considera que “los estudiantes ha entendido que la formación completa requiere un posgrado”, aunque esto no fue de lo que se dijo antes de la incorporación de España al Plan Bolonia. Un reciente informe difundido por el ministerio de Educación define que los grado equivale a una diplomatura de las antiguas (de tres años) y que solo se alcanza la equivalencia con la licenciatura si se estudia un posgrado. “Lo que se vendió en ese momento y no ha sido así es que los grados equivaldrían a las antiguas licenciaturas”, cuenta Lola Sánchez, vicerrectora de ordenación académica de la Universidad de Barcelona.

Con este panorama, Juan Hernández Armenteros, director del informe de la CRUE, La universidad española en cifras, considera que el crecimiento de los alumnos no es desmesurado. “La demanda se consolidará si, en algún momento, se convierte en una característica diferencial para el empleo, aunque por ahora no hay constancia de que esto ocurra", reflexiona.

Hay casos como el de Juan Moreno que abrazan los máster como un refugio en un momento de crisis y otros que lo hacen para diversificar el curriculum. Como Javier Hernández-Carillo, de 31 años, que optó por el máster de profesorado para ampliar las opciones de empleo. Es maestro de primaria en un colegio de Granada y con el posgrado podrá dar clase en secundaria. “Hay gente que estudia porque tiene vocación y quiere ampliar su conocimiento. Otros porque ahora no tienen oportunidades en el mercado laboral y continúan formándose con el propósito de mejorar sus opciones de encontrar un trabajo. La gente está probando”, resume Armenteros. 

Así, los perfiles de los perfiles de los alumnos son muy variados. Hay jóvenes recién salidos de la carrera que buscan especialización, candidatos al doctorado o trabajadores que después de años en empresas vuelven a estudiar. El 11% de estos tiene más de 40 años. El 36,22% tiene 25 o menos y el 32,41% está entre los 26 y 30. En este contexto también la oferta de posgrados se ha disparado. En el curso 2006-2007 había 829 títulos, mientras que ahora hay más de 3.772. El de Formación del Profesorado, seguido del de Acceso a la Profesión de Abogado son los más solicitados en España.

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