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Europa Laica recurre la medalla que el Ayuntamiento de ‘Kichi’ otorgó a la Virgen del Rosario

La organización considera que la medida vulnera "gravemente la Constitución"

La Patrona, en su retablo de la iglesia de Santo Domingo, en Cádiz.
La Patrona, en su retablo de la iglesia de Santo Domingo, en Cádiz.

Europa Laica ha interpuesto un recurso ante el Ayuntamiento de Cádiz, regido por José María González, Kichi, -de Por Cádiz Sí Se Puede (PCSSP), marca local de Podemos- para que anule la concesión de la medalla de oro de la ciudad a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad, otorgada el pasado 25 de mayo. La organización, que mantiene junto a Movimiento Hacia Un Estado Laico un contencioso contra el ministerio de Interior por concender una medalla a la Virgen del Amor, considera que estas distinciones "vulneran gravemente la Constitución por una doble vía, la que afecta al incumplimiento de las propias normas de que se dotan las instituciones y, por otro lado, la de no confesionalidad del Estado".

La propuesta, avalada por 6.000 firmas ciudadanas, contó con el apoyo de los dos ediles de PCSSP, los tres del PP, los dos del PSOE y el concejal de Ciudadanos. Solo el edil de Ganar Cádiz se abstuvo en su votación.

"Ya va siendo hora de que esas prácticas, que algunos políticos y políticas las enmarcan -torticeramente- como populares y tradicionales, e, incluso en el caso de la medalla de Cádiz de 'actos laicos', modifiquen su actitud y caminen en la senda constitucional", afirma Europa Laica.

En su recurso, la organización señala que el reglamento del Ayuntamiento gaditano establece que la medalla de la ciudad podrá concederse "a personas físicas o jurídicas, en consideración a los méritos o circunstancias singulares que concurran en las mismas". La Virgen no es persona ni física ni jurídica, recuerdan.

Los méritos de la Virgen

Entre los méritos que se atribuyen a la Virgen para merecer el galardón, están haber sido sacada en procesión durante la epidemia de peste que asoló la ciudad en 1646 y en 1755, fecha del maremoto de Cádiz, para conjurar el cese de la violencia del mar.

"Habida cuenta del tiempo transcurrido, resultaría materialmente imposible establecer la relación de causalidad entre los hechos aducidos para justificar el honor concedido y la alegada intervención sobrenatural", expone el texto.

Recoge además citas de artículos científicos sobre epidemias y maremotos que demuestran "la vinculación a causas estrictamente naturales del cese de los referidos fenómenos". 

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