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Las salvaguardas que han hecho posible la firma del pacto

El PP se ha comprometido a mantener el acuerdo si otra mayoría suprime la cadena perpetua

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, firman su primer pacto de Estado
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, firman su primer pacto de Estado efe

Desde la noche del martes pasado el PSOE ha dado muchas vueltas para encontrar una solución a sus objeciones, las de su partido, y las de sus barones territoriales, para asumir un pacto antiterrorista. Tirar por elevación. Esta ha sido la fórmula que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ideó para otorgarle más solemnidad, más compromiso, y, sobre todo, la posibilidad de encontrar un marco en el que pudiera reflejar la discrepancia.

El texto de cuatro folios dedica los dos primeros a la declaración de principios contra el terrorismo y a partir de ahí relata, en ocho puntos, el compromiso de los firmantes.

“En todo caso, el presente acuerdo no se verá afectado por los posibles cambios en el sistema de penas que puedan producirse en el futuro en función de las posiciones mantenidas por las partes en el curso de la tramitación de la reforma del Código Penal”. PP y PSOE saben exactamente qué significa este párrafo. Los socialistas tienen que asumir el actual Código Penal para firmar el acuerdo de manera que sí aceptan la prisión permanente revisable que cambiarán cuando tengan una mayoría suficiente en el Parlamento. Por su parte, el PP, se compromete a mantener el pacto antiterrorista del 2 de febrero de 2015 si otra mayoría parlamentaria suprime en el Código Penal esa pena de cárcel perpetua.

Desde la semana pasada el líder del PSOE y los hacedores del pacto, Antonio Hernando, portavoz parlamentario y el diputado José Enrique Serrano, pusieron sobre la mesa de negociación, en la que estaban por el Gobierno, los secretarios de Estado de Relaciones con las Cortes y de Interior, José Luis Ayllón y Francisco Martínez, respectivamente, un texto “global” contra el terrorismo con contenido internacional y de cooperación.

El acuerdo de ocho puntos señala en el número 2 la referencia a las penas: “Acordar que, tal y como ha venido recogiendo nuestro ordenamiento jurídico, a los delitos de terrorismo con resultado de muerte les será siempre aplicable la máxima pena privativa de libertad recogida en el Código Penal”. Ahora es de cadena perpetua revisable, con el voto en contra del PSOE.

Los socialistas van a llevar este desacuerdo con la prisión permanente al Tribunal Constitucional, según ha anunciado en Twitter tras la firma del pacto el propio Pedro Sánchez.

Se propone garantizar los recursos humanos y materiales necesarios para luchar más eficazmente contra el terrorismo en la Administración de Justicia, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los servicios de Inteligencia. “Poner en marcha política activas eficaces en la erradicación de cualquier forma de radicalización violenta, incluidas las expresiones de racismo, xenofobia o discriminación, motivadas por la intolerancia respecto a distintas opiniones, creencias o confesiones religiosas”, señala el punto 6. La promoción en el seno de la Unión Europea y en las instituciones internacionales la adopción de políticas de prevención, persecución, cooperación y sanción penal contra el terrorismo, participando activamente en los foros internacionales, poniendo, para ello, en valor el papel de España en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, es el apartado siguiente.

La honra, la atención y el recuerdo permanente a las víctimas del terrorismo ocupa un apartado íntegro al estimar que la sociedad siempre será deudora de quienes sufrieron el zarpazo del terrorismo.

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