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El PSOE rechaza la elección directa de alcaldes por ser una “trampa”

Los socialistas creen que la oferta del PP encubre su miedo a perder gobiernos municipales Rubalcaba: “No se pueden cambiar las reglas en unos meses”

Alfredro Pérez Rubalcaba junto al secretario provincial del PSOE en Jaén, Francisco Reyes. Ampliar foto
Alfredro Pérez Rubalcaba junto al secretario provincial del PSOE en Jaén, Francisco Reyes.

El Gobierno no va a poder contar con el PSOE para modificar la ley electoral de forma que los alcaldes puedan ser elegidos directamente por los ciudadanos, en una lista diferenciada de los que serán concejales. Ese pacto no será posible, al menos, antes de las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, lo anunció ayer. “No se pueden cambiar las reglas del juego en unos meses”, dijo en La Carolina (Jaén), donde visitó la sede del PSOE de esa localidad. Los socialistas aceptan estudiar la reforma, pero sin prisa y con todas las fuerzas políticas, tal como se han elaborado en España las leyes electorales.

La opinión de Rubalcaba no tiene como fecha de caducidad el 27 de julio próximo, cuando otro socialista le sustituya en el congreso federal como secretario general, dado que los aspirantes a su cargo son de la misma opinión, según han señalado en sus equipos. Es más, desde que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, lanzaran anteayer la oferta de modificar la ley, en el PSOE se produjo un gran revuelo.

A partir de septiembre los partidos empezarán los preparativos de las elecciones municipales y las autonómicas en 13 comunidades. Y el rechazo del PSOE a este cambio legal está presidido por el recelo sobre la intención profunda de la oferta del PP. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, lo ha llamado “oferta trampa”. Se trataría, según la interpretación de Díaz, altamente compartida por los socialistas, de un intento del PP de paliar un supuesto retroceso en las elecciones municipales de 2015. Ese retroceso podría llevar a que muchos de sus regidores perdieran la mayoría absoluta y, entonces, se abriera un abanico de posibilidades de pacto que desbancaran al partido que hubiera ganado las elecciones. También podría ocurrirle a alcaldes del PSOE y de otros partidos, pero es el PP la fuerza política que quiere cambiar la ley que impediría posibles pactos entre los socialistas e Izquierda Unida, e incluso con Podemos. Así lo describió ayer la presidenta andaluza: “Los alcaldes del PP le han dicho a Rajoy que con las medidas que está tomando en España no ganan las elecciones municipales y en medio del partido quiere cambiar las reglas para dar respuesta a sus alcaldes, que le están apretando y que se quieren aferrar al cargo".

Tampoco el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha buscado subterfugios para dar sus razones para el cambio de la ley. “No puede ser que las coaliciones entre partidos impidan que sean alcaldes quienes han sido elegidos por los ciudadanos”, afirmó.

Esto es así desde hace 30 años y esas coaliciones se han tejido entre todos los partidos. Tanto PSOE como PP e Izquierda Unida las han practicado, sin tener en cuenta cuál era la lista más votada. La variedad del mundo municipal incluye en esos acuerdos a fuerzas políticas locales y a plataformas independientes.

A favor de la propuesta salieron alcaldes del PP y el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Íñigo de la Serna, alcalde de Santander, quien quiere participar en la discusión y elaboración de los cambios legales. No se trataría de que saliera ganadora la lista del partido más votado sino “la persona en solitario”, recalcó la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá (PP). Ella sí está por la labor.

Bien, “en abstracto”, dijo el alcalde socialista de Zaragoza, Juan Alberto Belloch. Pero no ahora por la cercanía electoral y la imposibilidad de llegar a acuerdos, apuntó Belloch, cuya opinión es muy parecida a la de su partido.

Y abierta la espita no solo debería haber elección directa de alcaldes, sino también en las autonomías, aunque para empezar, estaría bien con los alcaldes. Esta fue la opinión expresada por el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo (PP). En la escuela de verano de la Fundación FAES, dirigida por el expresidente del Gobierno José María Aznar, Feijóo señaló que “la democracia consiste en que gobiernen los que ganan las elecciones”. En este marco de pensamiento y debate, el presidente gallego sugirió que tras una primera votación los candidatos que logren superar determinados porcentajes pudieran concurrir a una segunda vuelta, informa Europa Press. “Es un contrasentido que un alcalde a falta de un concejal se convierta en líder de la oposición y un candidato que ha perdido claramente las elecciones se convierta en alcalde. Eso nos aleja de la democracia, del valor de las urnas”, resaltó Feijóo, al describir una situación que se da en España desde hace tres décadas, tanto en Ayuntamientos como en comunidades autónomas, aunque nunca en el Gobierno central. En este caso siempre se ha respetado la lista más votada.

La posibilidad de que el PSOE aparezca como contrario a medidas de mayor raíz democrática obligó ayer a los socialistas a hacer muchas apreciaciones. ¿Qué tiene que ver la elección directa de alcaldes con la supresión de la mayor parte de los 10.000 aforados que ahora hay en España?, se preguntó la presidenta andaluza. “Son dos debates distintos y el Gobierno no puede hacer trampas en mezclarlos”, dijo. A su juicio lo que sí urge es abordar la reducción de aforados, excluir a los imputados de las listas electorales, aunque separando las diligencias previas para que no haya “imputaciones mediáticas”. Cuando Díaz asumió el cargo de presidenta de la Junta ofreció en su debate de investidura, celebrado en septiembre pasado, un pacto nacional contra la corrupción a Rajoy. Una propuesta que le hizo personalmente en la entrevista que mantuvo un mes más tarde en La Moncloa.

La idea de la dirigente socialista era que fuera el propio Rajoy el que liderara esta iniciativa, aunque pocas noticias ha tenido desde entonces la presidenta andaluza.

El PSOE andaluz maneja datos electorales sobre los Ayuntamientos andaluces que les hace abrigar esperanzas de que el PP podría perder la mayoría absoluta en los municipios más poblados de Andalucía. El PP gobierna en 25 de los 29 ciudades de más de 50.000 habitantes, incluidas, las ocho capitales.

El debate se planteará pero con seguridad no saldrá adelante en lo que queda de legislatura (año y medio). No obstante, la elección directa de alcalde la ha estudiado el PSOE desde hace muchos años y cuenta con un amplio cuerpo doctrinal al respecto. Pero ahora no cree que sea el momento de abordarla cuando podría ganar ganar algunas alcaldía al PP, por sus propios medios o en compañía de otros.