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Urkullu ve una Euskadi como “una nación europea”, como Escocia y Cataluña

Insta a llenar las urnas con votos de PNV y dice que el lunes llamará a Mintegi, Basagoiti y López para "un acuerdo nacional" anticrisis

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EFE

“El mejor partido del mundo mundial”. Con esta “bilbainada” —son palabras suyas—, con el viento de todas las encuestas a favor para imponerse mañana en las urnas, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, cerró la campaña que puede llevarla a Ajuria Enea. Un abarrotado pabellón bilbaíno de La Casilla —el consuetudinario marco de los finales de todas las campañas peneuvistas— recibió a Urkullu con más de 5.000 personas que le aclamaban entre gritos de “independencia, independencia”.

Ni pronunció esa palabra ni se comprometió a convocar una consulta en ese sentido de cara a 2015, el marco temporal en que el PNV quiere sacar adelante su nuevo estatus político para Euskadi. Pero dejó patentes sus ideas cuando trazó lo que el mismo definió como la hoja de ruta del partido con la vista puesta en una Euskadi “nación europea”.

Y para levantar el mapa de esa ruta precisó que desde que el lehendakari, Patxi López, anunciase el adelanto de los comicios el pasado 21 de agosto ha recorrido Euskadi, entre actos, mítines y reuniones; un total de 11.600 kilómetros. Esos son, prosiguió, “los kilómetros que hay en la ruta Euskadi, Quebec, Escocia, Flandes, Cataluña, Euskadi”. Claros mojones en un periplo independentista.

Antes, Joseba Egibar, el presidente del partido en Gipuzkoa y cabeza visible de su ala más soberanista, había instado a Mariano Rajoy a actuar como el primer ministro británico, David Cameron, y permitir en Euskadi un referéndum de autodeterminación como el escocés de dentro de dos años. Y ello para rematar que “si Euskadi y Cataluña toman su propio camino, España no tiene futuro”.

Pese a todo, y al igual que ya hizo en el pasado Alderdi Eguna, pocos días antes de que arrancase formalmente la campaña, Urkullu priorizó las actuaciones para hacer frente a la crisis a las ansias nacionales. “Lo primero es lo primero”, enfatizó. Y esa preferencia absoluta las “miles de personas” que se sienten desamparadas en Euskadi y a las que hay que rescatar en una situación de “emergencia nacional”.

Y si su cuaderno tiene censados los kilómetros que ha recorrido desde aquel día de agosto, también tiene Urkullu, añadió, una agenda “con los teléfonos de Mintegi, Basagoiti y López”, sus respectivos rivales de EH Bildu, el PP y el PSE. Viéndose ya ganador y lehendakari, aseguró que a todos ellos les llamará el mismo lunes, al día siguiente de las elecciones, para proponerles “un gran acuerdo nacional por la reactivación económica y el empleo”. Es uno de los varios pactos que ha detallado a lo largo de estos días de campaña.

Como también hicieron López y Basagoiti en sus respectivos cierres de campaña, el líder y candidato peneuvista dejó espacio en su intervención para hacer una referencia a ETA cuando hoy se cumple el primer aniversario de su cese definitivo y un pensamiento para sus victimas. “Hoy es día de recuerdo y homenaje a todos los asesinados. Nuestro compromiso es construir una Euskadi en paz, desde la memoria, sin olvidos, desde la reconciliación, la generosidad y el perdón”, defendió.

Trazando el arco del dolor y la memoria justo antes había recordado a todos los vascos fusilados hace 75 años por las tropas de Franco en la Guerra Civil.

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