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Ciudadanos rectifica su compromiso electoral y se abstendrá en la segunda votación de investidura de Rajoy

La Ejecutiva de Rivera decide votar no en la primera votación y abstenerse en la segunda

Ciudadanos.  Begoña Villacís, Ignacio Aguado y Albert Rivera, a su llegada a la Ejecutiva. J. VILLANUEVA Atlas

La dirección de Ciudadanos ha decidido este miércoles que sus 32 diputados se abstengan en la segunda votación de investidura de Mariano Rajoy. Ese posicionamiento rompe la principal promesa electoral de Albert Rivera, quien se comprometió a no favorecer la continuidad del presidente en funciones. El líder de la formación de centro espera ahora que su homólogo del PSOE, Pedro Sánchez, complete la operación y también se abstenga para así evitar una segunda repetición electoral. Como ese objetivo es prioritario para Ciudadanos, queda abierta la puerta a que en el futuro este partido estudie votar a favor de Rajoy, que en ese caso tendría 169 apoyos, a siete de la mayoría absoluta. "La Ejecutiva es soberana, pero le toca mover ficha al PSOE", ha dicho Rivera, que aboga por no llegar al voto afirmativo y asegura que el actual posicionamiento tendrá vigencia hasta que el presidente en funciones se someta a la votación.

“El plan b del gobierno en minoría del partido que ha ganado las elecciones es la única alternativa al bloqueo. No lo apoyaremos, ni entraremos en ese gobierno, pero tenemos que elegir entre lo malo y lo menos malo”, ha argumentado el presidente de Ciudadanos, que votará en contra de Rajoy en la primera convocatoria (cuando el candidato necesita mayoría absoluta) y se abstendrá en la segunda (requiere más síes que noes). “Nos abstendremos para facilitar que no haya terceras elecciones”, ha añadido rodeado por la mayoría de miembros de su Ejecutiva, en señal de apoyo. "La manera de ser útil ahora es poner en marcha el país", ha seguido. "Tenemos que ser responsables. Un mensaje para el resto de partidos en la posición: ya sabemos que no compartimos el gobierno de Rajoy, pero los españoles esperan que los políticos pongamos soluciones, no problemas. Llamo a la reflexión al PSOE".

Los 32 diputados de Ciudadanos no son suficientes por sí mismos para hacer presidente a Rajoy. Es necesaria la participación de los 85 representantes socialistas. Rivera le ha comunicado a Sánchez su decisión a través de un mensaje. Los dos políticos unieron sus destinos al firmar un acuerdo de gobierno en febrero de 2016. Aunque el pacto no llegó a buen puerto, porque el candidato socialista no logró los votos necesarios para ser presidente, la relación de los dos líderes quedó reforzada por la defensa combinada de un mismo programa de reformas.

Ahora, Ciudadanos pide al PSOE "que se moje". Presiona con la necesidad de que se aprueben los Presupuestos de 2017 y el techo de gasto de las administraciones. Argumenta que un gobierno del PP en minoría, apoyado por 137 diputados, no podría impedir las reformas que impulse la oposición. Y asume el desgaste de romper de nuevo una promesa electoral: igual que Rivera votó a favor de Sánchez tras las elecciones generales del 20-D (cuando se había comprometido a no hacerlo), ahora se abstendrá frente a Rajoy (a lo que se había negado en campaña).

La rectificación estratégica cierra en falso el debate interno que mantenían desde hace semanas los dirigentes de Ciudadanos. Conocida la oposición de los fundadores del partido al veto a Rajoy, y su coincidencia con una minoría de miembros de la Ejecutiva, nada evita que la discusión se reproduzca si Rajoy no saca adelante la investidura. Si eso ocurre, y el candidato del PP decide volver a intentarlo, los términos ya serán otros: pese a que Rivera mantiene su oposición a darle un sí al presidente en funciones, Ciudadanos tendría que convocar otra Ejecutiva para discutir si puede votar a favor de ese candidato con tal de evitar una repetición electoral.

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