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El PSOE presionará con dejar caer a los alcaldes de Podemos

Los socialistas serán "muy exigentes" en el seguimiento de la gestión de los regidores para que Podemos reconsidere su negativa a facilitar que gobierne Pedro Sánchez

El PSOE “será muy exigente” en el seguimiento de la gestión de los alcaldes de Podemos, en sus marcas municipales, a los que dio su apoyo para que no gobernara el PP, sin pedir nada a cambio y cuya continuidad está en manos de concejales socialistas. Esta será una de las formas de presión del PSOE al partido de Pablo Iglesias para que reconsidere su negativa a facilitar que gobierne Pedro Sánchez. De momento es un aviso. Podemos, que posibilitó Gobiernos socialistas en seis comunidades, dice separar los dos ámbitos, pero sus diputados seguirán intensificando la oposición “para que se cumpla lo pactado”.

No fue una improvisación el recordatorio que Antonio Hernando, portavoz del PSOE, hizo el pasado jueves a la dirección de Podemos respecto a la absoluta dependencia que el partido emergente tiene del PSOE para conservar el poder de un grupo de importantes ciudades de España. “Les dimos el apoyo a cambio de nada, sin sillones y sin líneas rojas”, señaló Hernando. En el PSOE están haciendo una evaluación discreta de los lugares donde las marcas municipales del partido de Pablo Iglesias gobiernan gracias a sus concejales.

 “Vamos a ser muy exigentes en el seguimiento de la gestión de las corporaciones de Podemos que se sostienen por el PSOE”, señalan interlocutores de la máxima relevancia en la dirección socialista. A la pregunta de si se trata de una amenaza o de una advertencia, responden que es un “aviso” pero muy serio. El comportamiento de Podemos a lo largo de estos dos meses ha provocado una distancia abismal entre los dos partidos y, ahora, cuando empieza la cuenta atrás antes de que se puedan repetir las elecciones por falta de acuerdo, el PSOE utilizará todos los elementos de presión que tenga a su alcance. La llave de los Gobiernos municipales en Madrid, Barcelona, Zaragoza, A Coruña, Santiago, Ferrol y Cádiz la tiene el PSOE y, sitio a sitio, no es satisfacción precisamente lo que rezuman los grupos municipales socialistas.

“Las relaciones con los socialistas en Extremadura están rotas”

E. G. DE BLAS

El entendimiento entre el PSOE y Podemos no pasa por su mejor momento en Extremadura, donde los seis diputados del partido de Pablo Iglesias votaron a favor de la investidura del socialista Guillermo Fernández Vara. “Las relaciones con el PSOE están completamente rotas”, relata a EL PAÍS el secretario general de Podemos en Extremadura, Álvaro Jaén.

“El PSOE ha vetado cinco de las seis leyes que hemos presentado en el Parlamento. Y los Presupuestos han sido un desencuentro continuo”, critica el dirigente de Podemos. Este partido ha presentado una enmienda a la totalidad contra los Presupuestos, que fue rechazada en el Parlamento regional la semana pasada con los votos en contra del PSOE, PP y Ciudadanos. “El PSOE ha decidido mirar a su derecha, al PP y a Ciudadanos. Su objetivo prioritario es pararle los pies a Podemos”, cree el líder extremeño de Podemos.

La experiencia ya de ocho meses, desde que se constituyeron los Gobiernos municipales a últimos de junio, no es globalmente satisfactoria, según el repaso hecho por EL PAÍS entre los ediles socialistas. La queja generalizada es que los alcaldes de Podemos “no tienen cultura de pacto” y actúan como si tuvieran mayoría absoluta. El otro argumento que recorre los distintos Ayuntamientos es la ausencia de experiencia en gestión municipal. La traducción es que algunas ciudades “están paralizadas”, coinciden concejales socialistas de distintos lugares.

“Hacer caer el Gobierno de Carmena por la investidura de Sánchez sería una utilización torticera de las instituciones al servicio de intereses partidistas”, contesta Jesús Montero, secretario general de Podemos en la capital. Fuentes de la formación no ocultan que verían adecuado que el PSOE entrara en el Ejecutivo municipal para darle “estabilidad” y “asegurar una mayoría clara”.

Si en el ámbito municipal es el PSOE el que sostiene fundamentalmente a Podemos, en el autonómico es al contrario. Podemos facilitó el Gobierno del PSOE en cinco comunidades: Extremadura, Castilla— La Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares. Pablo Iglesias también ha recordado a los socialistas su apoyo en esas autonomías, donde las relaciones son dispares, pero en general tensas. La dirección del partido sostiene que no busca que haya “interferencias” entre las dinámicas autonómicas y estatal, pero líderes regionales como el castellanomanchego han advertido de que el pacto con Ciudadanos podría reducir a “papel mojado” el acuerdo alcanzado en su comunidad con el PSOE. Fuentes de la formación subrayan que sus diputados van a seguir fiscalizando con atención el cumplimiento de lo pactado.

Tutela desde el Parlamento al Gobierno valenciano

JOAQUÍN FERRANDIS

El pacto de gobernabilidad alcanzado en la Comunidad Valenciana por el PSPV-PSOE, Compromís y Podemos —y que Pablo Iglesias, pone de ejemplo para España— “funciona razonablemente bien” nueve meses después de arrancar, según sus protagonistas. Los de Iglesias apoyaron el Pacto del Botànic pero no forman parte del Gobierno de coalición que integran socialistas y Compromís y, por ahora, no tiene intención de integrarse en el Ejecutivo.

Podemos ha asumido la función de tutelar desde el Parlamento autonómico el acuerdo de gobernabilidad. De hecho, Podemos se ha desmarcado ocasionalmente en alguna votación para recordar al Gobierno de la Generalitat que depende de su apoyo.

En el Ayuntamiento de Valencia, el PSPV y la marca local de Podemos gobiernan encabezados por Compromís y “sin problemas”, según ellos mismos.

Fe de errores

Podemos no apoyó el Gobierno socialista en Asturias como decía una versión anterior de esta información, sino que fue Izquierda Unida la que áportó sus votos en la investidura de Javier Fernández.

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