El CSN defiende la seguridad de Almaraz contra el criterio de sus inspectores

El órgano supervisor admite que aún no se conoce que ha fallado en el motor del sistema de refrigeración de servicios esenciales de la central nuclear

La dirección técnica del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha contradicho este miércoles a cinco de sus inspectores, que el jueves pasado emitieron una nota en la que dudaban de la fiabilidad del sistema de refrigeración de servicios esenciales de la central de Almaraz (Cáceres), básico para la seguridad de una instalación de este tipo.

Los cinco técnicos del CSN realizaron una inspección tras detectar dos fallos en los motores de las bombas que alimentan ese sistema de refrigeración en menos de cuatro meses. Los técnicos concluyeron que no hay "suficientes garantías de que exista una expectativa razonable" de que ese sistema pueda operar con normalidad. Tras la información publicada por EL PAÍS, el CSN ha emitido un comunicado este miércoles por la tarde en el que dice lo contrario que sus inspectores. "El titular ha realizado las actuaciones necesarias para obtener una garantía de expectativa de seguridad razonable de operatividad", indica este órgano supervisor.

El CSN sostiene que "esa garantía se considera suficiente", a pesar de que reconoce que no se "ha determinado hasta la fecha la causa origen del fallo de motor ocurrido en enero". Hubo otro fallo similar en septiembre en el que sí está clara la causa. "El titular está llevando a cabo un plan de acciones para obtener a corto plazo información adicional que permitirá confirmar, o rectificar, los resultados y las decisiones adoptadas", ha añadido el CSN.

Por su parte, un portavoz de Almaraz ha señalado que en la reunión que el martes mantuvieron los responsables de la central y los del CSN se les solicitó "información adicional". Además, la central se ha comprometido a informar puntualmente del plan que han puesto en marcha para averiguar qué está fallando en los motores de las bombas de agua.

Si la dirección del CSN hubiera aceptado la conclusión de sus inspectores, el reactor de Almaraz que está ahora operando —tiene dos y uno está parado para la recarga de combustible— tendría que haberse detenido, indican fuentes de este órgano. Esto hubiera ocasionado un millonario agujero a la central, ya que tendría que dejar de generar electricidad. La refrigeración de servicios esenciales es un elemento clave para la seguridad de una instalación de este tipo, ya que evita que se calienten los sistemas de seguridad de toda la central. Tanto el CSN como la dirección de Almaraz han recalcado que la instalación "se encuentra en situación segura". Inciden en que la central cuenta con varias bombas de agua para este sistema y con varios motores.

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha pedido explicaciones al CSN. "He hablado personalmente con el CSN. Además, lo he acompañado de una carta en la que solicito toda la información", ha afirmado. "Hay que exigir la máxima transparencia y el máximo rigor. Enterarnos de una información a través de los medios de comunicación dice muy poco de lo que tienen que ser las relaciones normales entre instituciones", ha añadido. El presidente de Extremadura ha criticado también la "opacidad" del CSN, algo que va "contra el adecuado funcionamiento de las instituciones".

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