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Rajoy cerrará la legislatura con los impuestos más altos que Zapatero

Rajoy cerrará su mandato con subidas fiscales que alcanzan los 17.500 millones

Rajoy cerrará la legislatura con los impuestos más altos que Zapatero

Las últimas rebajas del IRPF y sociedades no han sido suficientes para compensar las subidas tributarias que aprobó el PP durante los dos primeros años de la legislatura. El tipo medio de gravamen de los principales impuestos ascendió durante el tercer trimestre al 14,8%, un punto más que cuatro años antes. Rajoy cerrará su mandato con subidas fiscales que alcanzan los 17.500 millones, según datos oficiales. Pese a los últimos anuncios fiscales del PP, aún tendrían que bajar mucho los tributos para dejar la carga fiscal como en 2011.

Los españoles pagan hoy más impuestos que cuatro años antes. Queda apenas una semana para las elecciones del 20-D y el PP ha convertido las rebajas fiscales en uno de los principales argumentos de su campaña. Pero las últimas estadísticas oficiales de la Agencia Tributaria revelan que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cerrará la legislatura con una subida tributaria de 17.578 millones de euros. Esta cifra es el saldo entre el efecto normativo de los aumentos aprobados desde 2011, por unos 23.000 millones de euros, y las rebajas del último año, por unos 5.500 millones de euros. Las bajadas del IRPF que el Gobierno del PP aprobó este año, una primera en enero y otra en julio, no compensan las subidas de los últimos cuatro años.

Durante los dos primeros años de mandato, el Ejecutivo popular de Rajoy exprimió la maquinaria tributaria para tratar de taponar la brecha entre gastos e ingresos públicos. El déficit público de ese año ascendió a cerca de 90.000 millones de euros, el equivalente al 8,9% del PIB. Una parte importante de ese agujero en las cuentas públicas tenía su origen en el brutal desplome de los ingresos tributarios, que se derrumbaron casi un 30% durante la crisis.

A partir de 2014, con la economía saliendo de la mesa de operaciones, el Gobierno aflojó la presión fiscal y se embarcó en una ola de rebajas fiscales, que hasta el momento, no compensan la catarata de subidas en todos los tributos de los dos primeros años del mandato de Rajoy.

Nada más alcanzar La Moncloa, en diciembre de 2011, aprobó una subida del IRPF. Introdujo un “gravamen complementario” que hacía que los más ricos pagarán más. Pero en la práctica el aumento afectó a todos los contribuyentes. Unos meses después, ante la presión de Bruselas, elevó los tipos del IVA, pese a que el PP aseguró que no lo haría. El tipo general pasó del 18% al 21% y el reducido, del 8% al 10%. Además, reclasificó bienes del tipo reducido al general. Entre ellos, el IVA del cine, lo que le ha acarreado grandes críticas del sector. Ese mismo año, limitó algunas de las deducciones que más lastraban la recaudación del impuesto sobre sociedades. Acabó con la deducción por la compra de la vivienda habitual y subió el IVA para la compra de vivienda nueva. Además, elevó los impuestos especiales sobre el tabaco, los del alcohol e hidrocarburos. E impulsó la fiscalidad medioambiental, vinculada a la reforma energética. En definitiva, el Gobierno trató de recuperar la recaudación perdida con un abanico de alzas fiscales.

“Subieron todos los impuestos. Sobre todo el IVA, que es el que más recauda”, explica Ignacio Conde-Ruiz, profesor de la Universidad Complutense. “El IRPF lo suben y luego lo bajan. En realidad lo dejan casi igual”, precisa. Este experto subraya que la anomalía fiscal de España en la crisis fue el desplome de la recaudación porque España tiene un agujero en los ingresos públicos.

Los datos sirven para reflejar con precisión la realidad. Y las cifras de la Agencia Tributaria muestran un panorama elocuente: las subidas de impuestos acometidas entre 2012 y 2013 ascendieron a 23.000 millones de euros, según los cálculos realizados por Hacienda.

Solamente elevar los tipos del IVA supuso un incremento de 9.500 millones, según el impacto normativo. Entre 2012 y 2013, el gravamen complementario y otras decisiones sobre el IRPF tuvieron un efecto de 6.000 millones. Limitar las deducciones del impuesto de sociedades supuso 4.000 millones. Y los sucesivos incrementos de los impuestos especiales, 1.500 millones más.

Tipos del IVA

Estos incrementos impositivos han comenzado a replegarse este 2015, coincidiendo con el año electoral y la recuperación económica. Hasta septiembre, las rebajas fiscales suponen 5.551 millones para las arcas públicas. Estas rebajas han coincidido con las elecciones autonómicas y municipales de mayo y las próximas legislativas del 20-D. Una estrategia que cobra importancia tras conocerse que 2014 fue el año en que los españoles pagaron más impuestos de la historia, según las estadísticas oficiales. Hasta entonces nunca habían entregado un porcentaje tan alto al fisco.

La reforma fiscal aprobada por el Gobierno entró en vigor en enero de este año. La rebaja del IRPF eliminaba básicamente el gravamen complementario de 2011. Y aunque el Gobierno anticipó a julio la segunda fase de la bajada del IRPF, los españoles pagarán este año más o menos el mismo impuesto sobre la renta que con el Gobierno socialista de Zapatero. Algunos expertos consideran que no será hasta el próximo año cuando la rebaja del IRPF despliegue todos sus efectos y los contribuyentes perciban que pagan menos que en 2011. Aún así, seguirán pagando mucho más por el IVA, por los impuestos especiales, tasas. Y desembolsarán mucho más si se tienen en cuenta los copagos farmacéuticos y las subidas de impuestos autonómicos y municipales.

Fuerte aumento de la recaudación

Los sucesivos aumentos de impuestos durante la legislatura han redundado en un notable aumento de la recaudación tributaria.

Por esta circunstancia los ingresos fiscales están cerca de alcanzar, a finales de 2015, la mejor cosecha de la serie histórica de la Agencia Tributaria. El Gobierno espera conseguir más de 180.000 millones de euros, solamente por detrás de 2007, cuando la crisis apenas era una pesadilla y España ingresó 200.000 millones por impuestos.

Y eso que actualmente hay menos contribuyentes trabajando y menos empresas activas que entonces.

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