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El hospital cambia de criterio y decide retirar la sonda que alimenta a Andrea

El centro atiende la petición de los padres que reclamaban una muerte digna para la menor

Los padres de Andrea salen del juzgado. Óscar Corral | Vídeo: Atlas

Los pediatras del Hospital Universitario de Santiago de Compostela han decidido corregir su criterio y este lunes han resuelto retirar la sonda de alimentación a Andrea, es decir, el soporte vital que la mantiene con vida, pese a la petición de sus padres de darle una muerte digna por la enfermedad degenerativa e irreversible que padece. Los médicos tienen previsto sedarla en las próximas horas y mantener una "mínima hidratación". 

La salud de Andrea, la niña ingresada en el hospital público, ha empeorado en los últimos días, según sostiene la familia de la pequeña y reconoce el equipo médico que la atiende. Los pediatras del complejo hospitalario —que hasta ahora se habían negado a admitir el "grave sufrimiento" que los padres insistían que estaba soportando la menor, rechazando la petición de desconectarla de la sonda que la mantiene con vida— han asumido este lunes el agravamiento de su estado.

Mientras los padres se reunían a mediodía con el juez para aportarle detalles del padecimiento de la menor con vistas a conseguir su autorización para dejarla "morir dignamente", los facultativos accedían a modificar el tratamiento de la niña. Un reconocimiento, sostienen fuentes conocedoras del caso, de que la negativa "no obedecía a criterios estrictamente médicos" y de que la salud de la pequeña ha evolucionado como temía la familia.

Estas mismas fuentes sostienen que las nuevas circunstancias políticas —en alusión al cese, este domingo, de la consejera de Sanidad de la Xunta de Galicia que había avalado la decisión de los pediatras, tildando de "eutanasia activa" la petición de los padres— y el intento del hospital por "evitar una sentencia en contra" han sido claves para que el equipo médico haya propuesto ahora la modificación del tratamiento.

La gerencia del hospital sostiene que la actuación del servicio de pediatría se ha adecuado en todo momento a la normativa vigente y al "ejercicio de una adecuada práctica" clínica. En un comunicado, que ha sido remitido la tarde de este lunes a los medios de comunicación, la gerencia reconoce que planteó a los padres de Andrea la propuesta de modificar el tratamiento, una opción a la que inicialmente se había negado a través del juzgado. La dirección del hospital precisa que el cambio en la decisión médica obedece, precisamente, al empeoramiento del estado de salud de la pequeña, del que sus padres han alertado constantemente desde su ingreso el pasado julio.

La reunión de los padres de Andrea, la menor compostelana que padece una enfermedad degenerativa irreversible, con los médicos del complejo hospitalario se ha prolongado durante horas. Los padres recibieron esta mañana, mientras estaban reunidos con el juez instructor, Roberto Soto —al que acudieron para solicitar una solución al sufrimiento de su hija—, una propuesta del equipo médico que atiende a la niña. Los pediatras les propusieron "cierta flexibilización" de su postura inicial, rotundamente contraria a la desconexión del soporte vital que ellos reclaman.

Tras recibir el mensaje, los progenitores de Andrea abandonaron las dependencias judiciales —en donde permanecieron durante casi tres horas— y se trasladaron a las dependencias del complejo hospitalario compostelano. "Vamos a conocer de primera mano esas modificaciones en el nuevo planteamiento que pretenden ofrecer a la familia", manifestó el abogado de los padres, precisando que ellos acogen "de bueno grado" la flexibilización de la rígida propuesta inicial.

Tras reconocer su "angustia vital" por "querer saber" sobre el futuro inmediato que le espera a la niña, la madre de Andrea ha eludido hacer más declaraciones.

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