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“La acción que este comité cree mejor es retirar la medida de soporte vital”

El informe del órgano de ética asistencial marcó como primera recomendación la retirada de la alimentación artificial de la niña para la que sus padres reclaman una muerte digna

Estela Ordóñez y Antonio Lago, los padres de Andrea.

El informe suscrito por el Comité de Ética Asistencial dependiente de la Conselleria de Sanidade de la Xunta de Galicia sobre la niña Andrea, para la que sus padres reclaman una muerte digna, tiene fecha del pasado 14 de septiembre. Tras considerar la situación clínica de la paciente con un diagnóstico de "enfermedad avanzada en situación de cuidados paliativos", establece como acción ética preferible "retirar a Andrea la medida del soporte vital cuestionada que prolonga artificialmente su vida, sosteniendo la continuidad asistencial en el complejo hospitalario y en el espacio y con el equipo asistencial adecuado para tal fin". La medida de soporte vital cuestionada es la sonda para la nutrición e hidratación artificial, tal como refleja el informe del Comité de Ética Asistencia, por lo que añade acciones posteriores a la retirada de esa alimentación artificial.

Así, el comité ético recomienda que se "implemente el tratamiento sintomático de las complicaciones y, de darse el caso, de la aparición de hambre o sed" y que se tengan en cuenta, "en la mayor medida posible, las necesidades de los padres en el proceso del cuidado paliativo de la paciente, cuidando también de ellos mediante comunicación apropiada y consideración de sus peticiones y preferencias".

El comité insta además a la reflexión a la instancia competente sobre la "definición y dotación de recursos asistenciales específicos (profesionales formados, espacios, procedimientos) para el cuidado paliativo en la etapa final de la vida de los pacientes pediátricos".

El Hospital Clínico de Santiago ha trasladado este jueves de nuevo al juzgado "la situación actual" en la que se encuentra la menor con el objetivo de saber si "refrenda continuar con el plan terapéutico que autorizó en julio o decide llevar a cabo alguna modificación". El auto judicial de julio al que se refiere Verde, al que ha tenido acceso EL PAÍS, autoriza a los médicos a mantener "el tratamiento pautado por el servicio de pediatría por considerarlo adecuado al interés de la niña" con el objetivo de "disminuir, en el mayor grado posible, su sufrimiento respetando su dignidad personal". Sin embargo, el auto deja claro que esta autorización a los médicos deberá "tener en cuenta las consideraciones del comité ético" que entonces aún no había sido consultado.

Sin mencionar que la autorización judicial estaba condicionada al informe del comité ético, el gerente del complejo hospitalario aseguró este jueves que el equipo médico seguirá "actuando conforme a lo que marca la legislación y la buena práctica clínica". Verde insistió en negar la obstinación terapéutica y aseguró que los médicos intentan "cumplir la limitación del esfuerzo terapéutico que reclama la familia y cumplir también el auto judicial del mes de julio".

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