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Castilla-La Mancha: Cospedal pierde la mayoría absoluta y Podemos decide

Con el 95% escrutado, el PP pierde la mayoría absoluta y el PSOE puede volver al poder si Podemos le facilita la investidura

Cospedal comenta los resultados electorales. i. herrero (efe) / atlas

María Dolores de Cospedal ganó este domingo las elecciones autonómicas en Castilla-La Mancha pero perdió la mayoría absoluta y puede verse fuera del gobierno regional si se produce un pacto entre PSOE y Podemos. Con el 99% del voto escrutado el PP obtuvo 16 de los 33 escaños en liza, uno por debajo de la mayoría absoluta. El PSOE de Emiliano García-Page logró 14 diputados. La irrupción de Podemos en la cámara regional, con tres parlamentarios, pueden ser suficientes, con la cautela del escaso voto contabilizado, para que la izquierda vuelva a gobernar en Castilla-La Mancha.

El recuento de Castilla-la Mancha está siendo uno de los más complejos de la jornada. Ciudadanos, que se debate entre entrar con un diputado en la Cámara o quedarse como fuerza extraparlamentaria, se disputa este representante con el PSOE. Si Ciudadanos entrase en detrimento del PSOE, el PP de Cospedal podría alcanzar el gobierno con la ayuda de este diputado del partido de Albert Rivera.

A las 0.50 Cospedal ha comparecido en la sede de su partido en Toledo y ha dado por definitivo el resultado. Cospedal ha destacado la victoria -insuficiente para gobernar- de su partido. "Hemos sido la fuerza más votada, queda claro que los ciudadanos han dado su confianza mayoritaria al PP, hemos ganado las elecciones y se lo agradezco a los castellano-manchegos". Cospedal, que no presentó su programa electoral hasta el pasado viernes, ha asegurado que su campaña ha sido "muy intensa, activa y positiva, con muchas propuestas".

En Castilla-La Mancha, la participación a las 14 horas en las elecciones autonómicas había descendido cerca de tres puntos con respecto a 2011. A esa hora había votado un 38,4% del censo electoral. Las caídas de participación se registraron en las cinco provincias de la comunidad, si bien fueron especialmente pronunciadas en Ciudad Real y Cuenca, donde el partido conservador fraguó su victoria en los comicios anteriores. La afluencia no remontó durante la tarde: a las 18 horas, la participación autonómica alcanzaba el 55,26%, 3,19 puntos menos que en 2011 a la misma hora.

Las elecciones autonómicas de este domingo en Castilla-la Mancha tenían, además del interés primario del resultado, otro punto de atención: el efecto del cambio en la ley electoral aprobada en solitario por el PP el pasado julio y que reducía de 49 a 33 el número de diputados en las Cortes regionales. Esta modificación llevada a cabo por María Dolores de Cospedal –la primera llevada a cabo con los votos de un solo partido desde 1978- fue recurrida ante el Tribunal Constitucional por el PSOE al entender que eliminaba el pluralismo y favorecía únicamente los intereses del PP. El pasado febrero, el alto tribunal dio su visto bueno a la nueva norma electoral manchega.

La encuesta de Metroscopia para EL PAÍS, publicada el pasado 9 de mayo pronosticaba una victoria del PP, con 14 de las 33 actas, seguida por el PSOE, con 10. Según este sondeo, Ciudadanos tendría la llave del gobierno con sus cinco parlamentarios y Podemos obtendría cuatro asientos en las Cortes regionales.

Un sondeo a pie de urna para la televisión autonómica manchega otorga al PP entre 15 y 17 escaños, es decir, a un paso de la mayoría absoluta. El PSOE obtendría entre 13 y 15, Podemos entre 1 y 2, y Ciudadanos se debate entre tener un diputado o quedarse como fuerza extraparlamentaria.

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