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EJÉRCITO

El Rey agradece la “lealtad” de los ejércitos en su primera Pascua Militar

El cambio en la jefatura del Estado permite recuperar la revista a la tropa

Los Reyes, a su llegada al Palacio Real. ANDRES KUDACKI (POOL) / ATLAS

El Rey aprovechó su primera Pascua Militar para agradecer a los miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil su “compromiso de lealtad y servicio a España y la Corona”, refrendado con la sucesión en el trono, y para instarles a “seguir trabajando con la misma abnegación, disciplina y lealtad por nuestra Gran Nación [en mayúsculas en el texto distribuido a la prensa] comprometidos con el presente y optimistas sobre nuestro futuro”.

Hace un año, los titubeos y dificultades del rey Juan Carlos para hilar su discurso pusieron de manifiesto las limitaciones físicas que le llevaron a abdicar seis meses después. Don Felipe quiso rendir a su padre “el homenaje de gratitud y respeto que merece”, tras recordar que durante casi cuatro décadas fue el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas y vivió “con intensidad la extraordinaria transformación de la institución militar, siempre con el objetivo de prestar el mejor servicio a España”. Pero también quiso dejar claro que él no es alguien ajeno a los ejércitos, a cuyos miembros se dirigió con el apelativo de “queridos compañeros”, tras recordar que ingresó hace 30 años en las academias militares y que ha compartido con ellos momentos “muy emotivos y entrañables”, tanto en España como en misiones internacionales.

“Como muchos bien me enseñaron, algunos aquí presentes, mandar es servir y no habrá día en que deje de recordar este principio”, prometió. Tras recordar que “administrar los recursos de la forma más eficaz y eficiente posible es un deber ineludible”, elogió la “preparación y disponibilidad permanente”, de los militares, que les ha hecho acreedores de “respeto y reconocimiento”, dentro y fuera de España. “Podemos sentirnos orgullosos de disponer de una Fuerzas Armadas modernas y equilibradas, adecuadas a la importancia de nuestro país en el ámbito internacional”, destacó.

El relevo en la Jefatura del Estado permitió recuperar en todo su esplendor el protocolo del acto, recortado en los últimos años por las convalecencias de don Juan Carlos. El Rey, con uniforme de gala de la Armada, y la Reina, con un vestido azul cobalto, llegaron a la plaza de la Armería, donde fueron recibidos por el presidente Mariano Rajoy y los ministros de Defensa, Pedro Morenés, e Interior, Jorge Fernández. Tras el himno nacional y las 21 salvas de ordenanza, el Rey pasó revista a la compañía de honores de la Guardia Real, antes de entrar en palacio, donde saludó uno por uno a los 150 invitados e impuso personalmente las 19 condecoraciones.

 

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