Selecciona Edición
Iniciar sesión

Podemos: el rápido viaje ideológico hasta la socialdemocracia

La formación de Pablo Iglesias asienta sus propuestas en un plan que busca competir con el PSOE sobre el terreno

Pablo Iglesias en la asamblea de Podemos en plaza de toros de Vistalegre.

Podemos tiene menos de un año de vida y, tras nacer como movimiento vinculado a Izquierda Anticapitalista y al 15-M, emprende ahora un viaje hacia planteamientos de inspiración socialdemócrata con un objetivo claro: aprovechar la crisis del bipartidismo para disputar el espacio que desde 1982 ocupa el PSOE. La formación de Pablo Iglesias, que el viernes hizo público el borrador de su proyecto económico, ha suavizado medidas contenidas en el programa europeo como el impago de la deuda pública, la renta básica universal o la jubilación a los 60 años. Los economistas Juan Torres y Vicenç Navarro, autores del plan, hablan abiertamente de un programa de “gobierno progresista”. El propio Iglesias apela ahora a los modelos de los países nórdicos y a los valores de la socialdemocracia. ¿Se trata de un viraje real o de una mera estrategia en busca del voto de la mayoría social?

La dirección de Podemos defiende que el programa de las elecciones europeas, considerado más radical, y el plan que sus dirigentes empiezan a elaborar para las elecciones generales de 2015 tienen condicionantes y objetivos muy distintos. Y, aunque Iglesias mantuvo desde el principio que buscaría el voto del centro e incluso de parte de la derecha, es ahora cuando esa declaración de intenciones se ve plasmada con más claridad. “Nos dijeron si éramos de izquierdas o de derechas. ¿Tenéis alguna duda?”. La pregunta la lanzó el secretario general de Podemos a la asamblea ciudadana reunida en el Palacio de Vistalegre el pasado octubre. Los fundadores del partido, nítidamente de izquierdas, buscan no obstante construir un discurso transversal que les permita afianzarse entre IU y el PSOE.

La formación está “creciendo desde el centro de la izquierda desde una perspectiva de estrategia electoral”, señala Pablo Simón, profesor visitante de la Universidad Carlos III y miembro del colectivo Politikon. En su opinión, el lanzamiento de la base del programa económico es “una operación tremendamente sofisticada de globo sonda”. Para ello, sus autores han tomado algunas decisiones dirigidas a asentar un plan de mínimos, sin concreción, que pueda gustar a distintos sectores.

“Propiamente no es un programa, entonces todo el mundo dentro de la izquierda ha encontrado algunas partes con las que está de acuerdo”, prosigue Simón. Y las recetas, en efecto, recuerdan según los expertos a la socialdemocracia anterior a la llegada del ex primer ministro laborista británico Tony Blair. “La estrategia tiene pleno sentido, suavizando los elementos anticapitalistas para moverse hacia el centro. El objetivo no es ganar, sino el sorpasso del PSOE, Si logran sorpasso del PSOE ya habrán ganado”, razona este politólogo.

En cualquier caso, es previsible que la dirección de Podemos, que ha abierto un debate interno de ese programa y quiere reunirse con los agentes sociales, comience a hacer equilibrios con algunas ideas. Es decir, tras retroceder unos pasos cabe esperar que dé ahora alguno hacia adelante.

José Ignacio Torreblanca, docente de Ciencia Política en la UNED, recuerda que el programa de Podemos era “muy dogmático”. “Ideológicamente está muy claro dónde están”, señala en referencia a planteamientos que en España ha representado Julio Anguita, ex secretario general del PCE y antiguo coordinador de IU. A este punto de partida se pueden añadir dos movimientos estratégicos. En primer lugar, “si vas de izquierda pura anticapitalista movilizas a los votantes del PP”. Y, en segundo lugar, el votante mediano en España está en la socialdemocracia. Por tanto, se trataría de una “socialdemocracia muy impostada”.

Además, hay unas reflexiones que pertenecen tradicionalmente a ese espacio político —por ejemplo, la forma de aceptar una economía de mercado sin afectar a la redistribución— y que son ajenas a la formación académica de Iglesias y los fundadores de Podemos. “Ellos no han estado en ese debate sobre la reforma de la socialdemocracia. Ellos están en Génova y en Seattle”. E Iglesias tachó en el pasado de “caradura a sueldo del Partido Demócrata en EE UU” a Navarro, que ahora sienta junto a Torres la base del plan económico de Podemos.

A pesar del objetivo declarado de la formación —hacer un programa que pueda ser asumido por cualquier socialdemócrata— hay expertos muy recelosos. El economista José Carlos Díez considera que “abandonar Ecuador y su impago de la deuda es un paso”, pero critica: “Tu programa aumenta el déficit público. Quiero estar en el euro pero no quiero cumplir las normas. ¿Esto es ser sueco o hacerte el sueco?”. Díez considera que las propuestas del apartado laboral como una ley de las 35 horas ahogarían a las pymes destruirían empleo en lugar de crearlo y opina que el preámbulo del documento “no es sueco, es bolivariano”.

En cualquier caso, el objetivo de Iglesias es claro: ocupar la centralidad del tablero y llegar a la mayoría social. Ya ha comenzado la partida.

Dos programas

FRANCESCO MANETTO

PROGRAMA EUROPEO

Gestión de la deuda. Auditoría ciudadana de la deuda pública y privada para delimitar qué partes de éstas pueden ser consideradas ilegítimas para tomar medidas contra los responsables y declarar su impago. Reestructuraciones del resto de la deuda y derogación del artículo 135 de la Constitución española [...].

Renta básica. Derecho a una renta básica para todos y cada uno de los ciudadanos por el mero hecho de serlo y, como mínimo, del valor correspondiente al umbral de la pobreza con el fin de posibilitar un nivel de vida digno [...].

Jubilación. Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años como mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza, favoreciendo la conciliación familiar.

BORRADOR DE PLAN ECONÓMICO PARA LAS GENERALES 

Gestión de la deuda. La única salida posible a este auténtico círculo vicioso es la reestructuración lo más ordenada posible de la deuda europea y de la española, y la cuestión, por tanto, no es si se desea o no llevarla a cabo sino en qué condiciones se va a dar porque es materialmente inevitable que antes o después se lleve a cabo, salvo que se quiera provocar una convulsión de consecuencias inimaginables.

Renta básica. Puesta en marcha de planes de urgencia destinados a proporcionar ingresos mínimos de subsistencia a familias y personas en exclusión o en riesgo de estarlo por encontrarse en paro o en grave precariedad laboral.

Jubilación. Restablecer la edad legal de jubilación a los 65 años pero flexibilizando dicho criterio en función de la naturaleza del trabajo.

Más información