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Detenidos tres curas y un seglar en Granada por abusos sexuales

El juez busca a más menores que pudieran haber sido víctimas del clan

Algunos de los ocho encubridores localizados han prestado ya declaración

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Atlas

Tres sacerdotes y un seglar, profesor de religión, fueron detenidos este lunes en Granada por orden del juez que investiga los supuestos abusos sexuales a un menor. Los detenidos, miembros del clan conocido como Los Romanones, permanecen incomunicados por orden judicial. El Cuerpo Nacional de Policía, que llevó a cabo las detenciones en distintos puntos de la provincia, los trasladó por la tarde para la práctica de registros en viviendas que podrían haber sido utilizadas para cometer los hechos, en concreto en el chalé que el supuesto jefe del clan tioene en la urbanización Los Pinillos, de Pinos Genil. También está investigando el juez la procedencia de 19 inmuebles propiedad del grupo.

La supuesta víctima de los abusos relató los hechos el pasado verano en una carta dirigida al papa Francisco, quien le contestó y forzó la investigación correspondiente. Ahora, el juez de Instrucción 4 de Granada, Antonio Moreno, quiere averiguar si hubo más víctimas de abusos.

Los sacerdotes arrestados son Román Martínez, supuesto cabecilla del clan y a quien el denunciante, un joven de 24 años que supuestamente sufrió los abusos cuando era menor y ejercía de monaguillo en una parroquia de Granada, se refiere como “el director”; F. J. M., que habría sustituido al primero al frente del grupo, y M. M. Hay ocho posibles encubridores localizados y, aunque los delitos podrían haber prescrito, el juez ha tomado ya declaración a varios de ellos, según fuentes de la investigación.

Los detenidos pasarán, previsiblemente, a disposición judicial este martes o miércoles. Las detenciones de los que podrían ser los principales implicados en este caso de supuestos abusos a menores en la Iglesia se produjeron un día después de que el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se postrara ante el altar mayor de la Catedral para pedir perdón por los “escándalos” ante los fieles en la eucaristía del domingo.

La investigación, que continúa bajo secreto de sumario, ha contado con la declaración de entre 10 y 12 personas. Los detenidos, no obstante, son los “principales implicados”, según el subdelegado del Gobierno en Granada, Santiago Pérez, quien no descarta nuevas denuncias por hechos similares.

El joven, según su denuncia, fue convencido por uno de los detenidos para que "poco a poco" fuera dejando a su familia

En su carta al Pontífice, la supuesta víctima, que ahora tiene 24 años, relató los abusos sufridos cuando era adolescente y justificó la denuncia ahora por “el posible daño […] que podrían estar sufriendo otros chicos y chicas”. El joven, siempre según su denuncia, fue convencido, cuando era menor, por uno de los detenidos para que “poco a poco” fuera dejando a su familia. Así, según explicó al Papa, dejó la vivienda de sus padres cuando tenía 17 años y se fue a vivir a la casa parroquial que dirigía Martínez. Los sacerdotes captaban a monaguillos en la parroquia para, supuestamente, infundirles una vocación religiosa, aunque, según el relato, la realidad estaba más bien relacionada con prácticas sexuales.

El ministro del Interior, Jorge Fernández, aseguró este lunes que su departamento tenía conocimiento del tema desde “hacía tiempo” y “no solo por los medios de comunicación”. No dio más detalles. Pero afirmó: “Nadie puede poner en cuestión que Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora el papa Francisco están siendo absolutamente beligerantes para erradicar del seno de la Iglesia este tipo de comportamientos que a todos nos conmueven y a todos nos producen un daño muy grande”. El ministro también recalcó que “la máxima jerarquía de la Iglesia, el Papa, ha sido quien precisamente ha sido más beligerante para que este caso saliera a la luz”.

El ministro del Interior, Jorge Fernández, aseguró este lunes que su departamento tenía conocimiento del tema desde "hacía tiempo"

Tras recibir la carta del joven, el propio Papa le llamó por teléfono el pasado agosto, y le pidió perdón “por este gravísimo pecado y gravísimo delito”. Los hechos relatados por el joven fueron posteriormente puestos en conocimiento de la autoridad judicial, al margen de que, desde el Vaticano, le aseguraran que se iban a depurar responsabilidades. El Arzobispado de Granada apartó a tres sacerdotes del ejercicio, aunque el joven, en su relato, se refería a más. De hecho, la investigación afecta a 10 curas y 2 laicos.

Tras salir a la luz pública el caso, el Arzobispado de Granada ha reiterado su disposición a colaborar siempre con la justicia y ha insistido en que mantiene “tolerancia cero” con esas prácticas y quienes las cometan. El arzobispo Martínez no tiene, de momento, previsto viajar al Vaticano, según fuentes de su gabinete, y continúa con su agenda oficial, en la que el próximo sábado tiene prevista una vigilia de oración en la catedral granadina.

Fe de errores

Los cuatro detenidos son tres sacerdotes y un seglar, y no cuatro religiosos como informaron inicialmente fuentes policiales.

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