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Los indignados retoman Sol

Unas 5.000 personas vuelven a la plaza tras protestar por la carga policial del jueves

La asamblea general no adopta una decisión sobre dejar una presencia permanente

Marchas en Barcelona y Valencia contra la "violencia policial”

Un Foro Intercalles ocupará con asambleas los aledaños a Sol durante el fin de semana

Miles de indignados volvieron ayer a la Puerta del Sol. Unas 5.000 personas se manifestaron en la emblemática plaza, cuatro días después de que el Ministerio de Interior y el Ayuntamiento de Madrid los desalojasen y cortasen todos los accesos al kilómetro cero. La reconquista de la emblemática plaza para el movimiento 15-M empezó con una marcha que partió de Atocha, con parada simbólica incluida ante el Ministerio de Interior. Allí protestaron por la carga policial del jueves, que acabó con 20 heridos y cuatro detenidos. Pero al regresar al Sol, los integrantes del fuerte dispositivo policial desplegado en la zona se limitaron a verlos pasar.

Tras las primeras emociones de la vuelta a la plaza-emblema, muchos de los indignados la fueron abandonando gradualmente, por lo que los participantes en la asamblea montada en torno a la escultura ecuestre de Carlos III fue decayendo en número, hasta que terminó pasada la una de la madrugada con unas 400 personas. No obstante, algunos indignados comenzaron a instalarse en Sol. Han señalizado el suelo con cinta adhesiva y hay quien ya está durmiendo. No se ven tiendas de campaña. Por ahora es una decisión a título personal, ya que no se ha adoptado una posición oficial sobre si volver a levantar el campamento y dejar de nuevo una presencia permanente en la plaza. Sí se han decidido  nuevas convocatorias para este fin de semana. Hoy a las 12.30 de la mañana en la Plaza Castilla, donde declararán los detenidos del jueves, y a las ocho de la tarde el Comité Inter Calle organizará asambleas en las calles adyacentes de Sol. para el domingo hay una nueva concentración prevista a las 20.00 en la céntrica plaza de la capital. El 15-M ya había anunciado una asamblea en Jacinto Benavente el domingo a las 20.00.

Sol ha estado abierta durante el día, con poca presencia policial

A eso de las cuatro de la madrugada, al centenar de indignados que a título personal, estaban durmiendo en el suelo, los han despertado las barredoras y las mangueras. Se levantan y han abandonado la plaza sin incidentes. Los responsables del SELUR han retirado incluso el punto de información instalado en la Puerta del Sol. Los bomberos acudieron de madrugada a la Puerta del Sol para retirar la pancarta que rezaba: 'Bienvenida dignidad'. Aunque finalmente hicieron subir a la grúa a un policía municipal para quitarla, ya que los bomberos aseguraron no estar para esas cosas".

"¡Esta noche ha salido el sol!", se felicitan ahora algunos de los manifestantes, que han colgado carteles y han representado un grito mudo como el que hicieron en la jornada de reflexión del pasado mayo. También han celebrado su primera asamblea de vuelta en la plaza.

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Aspecto del Ministerio de Interior a la llegada de la marcha de protesta.

La emoción por el regreso ha sido palpable. A algunos hasta se les saltaron las lágrimas al entrar a Sol entre aplausos. A diferencia de los tres días anteriores, ayer no hubo precinto amarillo ni demasiada presencia policial. El ambiente de la jornada se registró tranquilo y la Comisión de Respeto del 15-M sigue velando por que no se produzcan incidentes. La policía no intervino, a pesar de que la Delegación del Gobierno ha anunciado que mantendrá Sol libre al tránsito, pero que no permitirá acampar ni ocupar el espacio público. Precisamente retando estas órdenes, algunos indignados han empezado a colocar el primer pilar de un punto de información, como el que fue retirado. Eso sí, por ahora se trata solo de una mesa blanca.

Un regreso tranquilo

El regreso a Sol empezó tranquilo. En Atocha todavía eran pocos centenares los que se concentraron en asamblea a las 20.00. Allí recibieron claves de comportamiento en caso de una carga policial, como llevar protectores. Los portavoces insistían en que "no reine el pánico". De camino hacia Interior se fueron sumando manifestantes, hasta alcanzar los 2.000. Ya en Colón, unos 15 furgones policiales rodeaban la sede del departamento que dirige Antonio Camacho, y más de medio centenar de agentes formaban un bloque frente al edificio. "¡Vergüenza!", gritaron los indignados, que han colocado carteles mofándose de la violencia del jueves por la noche. “Policías heridos, disculpad por romper corvas y muñecas poniendo nuestros cráneos en medio”, rezaba uno. No se produjeron incidentes, y la marcha continuó hacia Sol.

Durante el recorrido, la manifestación derrochaba energía. "Por un futuro mejor, Democracia Real Ya" y "15-M vivo. Respeto. 15-M en paz" eran los lemas de las pancartas que encabezaban la protesta. Madrid recibió el apoyo de marchas en Barcelona, Valencia, Zaragoza, Santiago, Burgos, La Palmas de Gran Canaria o Tenerife. En Barcelona, unas 700 personas cortaron las Ramblas en solidaridad con Sol y “contra la violencia policial". Habían acordado marchar hacia el Parlamento autonómico, aunque después decidieron dar la vuelta. A su paso por las Ramblas, cortaron el tráfico durante casi una hora como “metáfora” del cierre de la céntrica plaza madrileña.

En Valencia han sido 300 los que se manifestaron por el centro de la ciudad en protesta por la carga policial de Madrid. A las 19.00, los primeros preparaban las pancartas en la plaza del Ayuntamiento y repartían flores de plástico entre los demás. Minutos después tomaban la calle Barcas, sede de los principales bancos en la ciudad, bordeando la casa de la alcaldesa, Rita Barberá, y se sentaron en la puerta de la delegación del Gobierno. La mayoría de consignas criticaron la actuación policial en la capital. Incluso se llegó a pedir la dimisión de la delegada del Gobierno en Madrid. La manifestación, por lo demás, transcurrió sin incidentes, vigilada por un furgón de la Policía Nacional que siguió a los indignados sin intervenir.

Denunciarán la carga

La noche del jueves fue el incidente fue el más grave registrado en Madrid desde el nacimiento del 15-M. La carga policial fue el colofón de un largo día de protestas, algo menos multitudinarias que las de jornadas anteriores. Policía e indignados jugaron al gato y al ratón alrededor de Sol. "Es una cuestión de resistencia", comentaban algunos asistentes a la asamblea de Política a Largo Plazo en la plaza de Pontejos. En la plaza, furgones de policía, algunos vecinos residentes y periodistas acreditados eran los únicos que paseaban entre las fuentes sin flores. El metro y el cercanías volvieron a cerrar por tercer día consecutivo.

La parada en el Ministerio de Interior en Madrid fue una parada simbólica para protestar por una intervención policial que los indignados creen desproporcionada. Ya han anunciado en rueda de prensa que denunciarán la carga, y exigen además la dimisión de la delegada del Gobierno, Mercedes Carrión, y de Camacho, ministro del Interior. Les acusan de "manifiesta ineficiencia en el ejercicio de sus cargos". En la misma línea se ha manifestado el PP, que denuncia "gravísimos errores" en la intervención policial, mientras que el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha defendido la actuación de las fuerzas de seguridad. "Si las manifestaciones son pacíficas, lógicamente la Policía es tolerante, porque es una Policía inteligente; pero si hay violencia la Policía tiene que actuar, porque 200 personas no pueden poner patas arriba una ciudad", ha opinado el exministro del Interior.

 

Con información de Luis Ansorena, F. J. Barroso, Sara España, Elsa García de Blas, Andrés R. Gavino y Pablo Ferri.

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