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La Audiencia Nacional ordena investigar los supuestos restos de una víctima del Yak-42 enterrados en Turquía

La juez Lamela abre una pieza separada para recabar más información sobre el hallazgo

Accidente Yak 42
La madre de una de las víctimas, en el homenaje a los fallecidos en el accidente del Yak-42 por su 15 aniversario. EFE

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha ordenado que se investigue el supuesto entierro en Turquía de los restos de una víctima del accidente del Yak-42. "Se trata de un hecho nuevo que debe esclarecerse", resaltan los magistrados en una providencia de dos páginas firmada el pasado 7 de junio, después de que el Ministerio de Exteriores de Turquía comunicase el pasado mayo a la embajada española en Ankara que, dos semanas después del siniestro, halló la pierna de uno de los fallecidos y la enterró el 24 de julio de 2003 en el cementerio de la localidad de Maçka, próxima al lugar donde se estrelló el avión.

Los magistrados han acordado trasladar la causa al Juzgado Central de Instrucción número 3 tras recibir una petición de la Abogacía del Estado y de la Fiscalía. "Las diligencias que solicitan [ambos] constituyen auténticas diligencias de investigación, pues se trata de averiguar si existen aún en Turquía restos de una de las personas fallecidas en relación con estos hechos, identificarlos y posteriormente trasladarlos a España", resaltan los jueces de la Sección Primera, que recalcan que se trata de "restos que no se conocieron durante la instrucción de la causa".

La magistrada del Juzgado número 3, Carmen Lamela, ya ha recibido el escrito de la Sala de lo Penal y ha decidido abrir una "pieza separada" para investigar este supuesto hallazgo. Con el objetivo de "ofrecer protección" a las familias de las víctimas y darles respuesta "a la mayor brevedad posible", la instructora ha requerido a la Abogacía del Estado que aporte más datos para emitir una comisión rogatoria a Turquía. Según consta en su auto, pide que se le informe sobre cuál fue la autoridad turca que supo que se enterraron restos de una víctima en Maçka y cuál contacto con el Gobierno español; así como las identidades de los fallecidos "cuyos restos pudieran encontrarse aún en Turquía". Lamela también solicita los expedientes tramitados por Defensa y Exteriores sobre estos hechos.

Defensa, que en su día no informó de este hallazgo a las familias de las víctimas, aseguró el pasado mayo que "no existe constancia documental" del mismo. Además, la exministra María Dolores de Cospedal dijo en el Congreso que Turquía procedió a este entierro por "su cuenta y riesgo". Y, según anunció el Ministerio en una nota de prensa, se instó el pasado mayo ante la Audiencia Nacional a la apertura de un proceso de cooperación judicial con Turquía para verificar la permanencia en su territorio de los restos de uno de los fallecidos en el siniestro del Yakovlev 42.

Este accidente, ocurrido el 26 de mayo de 2003, fue la mayor catástrofe de la historia de las Fuerzas Armadas españolas en tiempo de paz. 75 personas perdieron la vida, incluidos 62 militares españoles que regresaban de cumplir su misión en Afganistán. El equipo de Defensa que dirigía entonces Federico Trillo fue informado de la presencia en Turquía de restos de las víctimas, pero no intentó repatriarlos y les restó valor ante las familias. "Diez días después del siniestro habían aparecido restos humanos en la zona", reconoció Javier Jiménez-Ugarte, que ocupaba en ese momento el cargo de secretario general de Política de Defensa, en una entrevista en enero de 2014. Tras el revuelo que provocaron estas aseveraciones, aseguró que eran "pequeñísimos restos" y "algo que nada tenía que ver con un resto humano identificable por su entidad".