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Marlaska elige a una diputada del PSOE como su ‘número dos’ en Interior

Ana María Botella Gómez, exdelegada del Gobierno en Valencia, será la nueva secretaria de Estado de Seguridad

Ana María Botella, en su despacho, en una imagen de 2011.
Ana María Botella, en su despacho, en una imagen de 2011.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elegido a la diputada del PSOE por Valencia Ana María Botella Gómezcomo la próxima secretaria de Estado de Seguridad, según fuentes cercanas al Gobierno. Botella (60 años) es licenciada en Geografía e Historia y en la actualidad era la portavoz de industria de los socialistas en la Comisión de Economía, Industria y Competitividad del Congreso. Entre 2007 y 2010 fue concejal en el Ayuntamiento de Valencia de la mano de Carmen Alborch cuando aún no tenía carné del partido y ocupó el cargo de delegada del Gobierno en esta comunidad entre 2010 y 2011. Entre febrero y mayo de 2016 ocupó la Vicepresidencia de la Comisión de Interior de la Cámara Baja.

Botella fue la cabeza de lista de los socialistas valencianos en las elecciones de diciembre de 2015. Entonces, su equipo de campaña editó un vídeo que distribuyó por las redes sociales para distinguirla de la última alcaldesa del PP de Madrid, con quien comparte nombre. Considerada una política de perfil bajo, también tiene fama de espontánea y de saltarse los argumentarios del partido. Funcionaria de carrera de la Generalitat Valenciana desde 1987, trabajó en el Instituto de la Mediana y Pequeña Industria del Govern en materias relacionadas con la Innovación y de la Competitividad. En 1991 fue nombrada directora general del Instituto Turístico Valenciano. De ahí dio el salto al Ayuntamiento de Valencia y a la política.

Como nueva secretaria de Estado de Seguridad deberá afrontar los principales problemas del departamento. Para empezar, el problema de la inmigración irregular y la próxima llegada a su Valencia natal del buque Aquarius, con más de 600 migrantes rechazados por las autoridades italianas. A ello se suma la situación de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), actualmente saturados y cuyo estado es criticado duramente por las ONG de acogida. Botella también tendrá que reunirse con los sindicatos de policía y las asociaciones de guardias civiles para explicarles en qué situación queda el acuerdo de equiparación salarial que los representantes de los agentes alcanzaron en su día con su antecesor, el popular José Antonio Nieto.

En el ámbito organizativo, Interior aún debe elegir a los directores generales de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y decidir si mantiene la polémica estructura con cuatro jefaturas centrales en cada uno de los cuerpos que creó Juan Ignacio Zoido o vuelve a la anterior con una cabeza policial en cada uno de los cuerpos por debajo de los cargos políticos. Finalmente, deberá reforzar la lucha contra el terrorismo yihadista y afrontar las posibles medidas penitenciarias a aplicar con los 240 presos de ETA. Para este último tema contará con el apoyo del nuevo secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, un exjuez de Vigilancia Penitenciaria que ha sido bien recibido en Prisiones tras los conflictos generados por su antecesor, Ángel Yuste.

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