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60 juristas, politólogos e historiadores piden una reforma federal para salir del atolladero catalán

El manifiesto, firmado entre otros por Javier Pérez Royo, Victoria Camps o Julián Casanova, aboga por una "salida civilizada" que reconozca la "diversidad identitaria" de España

Manifestación en Madrid el pasado octubre a favor del diálogo para resolver la crisis catalana. ATLAS

Sesenta personalidades de distintos ámbitos del saber, la mayoría de ellos catedráticos y profesores de una veintena de universidades españolas y extranjeras, han suscrito un manifiesto impulsado desde Galicia bajo el título Renovar el pacto constitucional en el que reclaman una reforma de la Constitución Española que impulse un “proyecto político federal”. Tras la “pésima gestión de la crisis catalana”, los firmantes, entre los que se encuentran los juristas Javier Pérez Royo y María Eugenia Rodríguez Palop, los politólogos Ignacio Sánchez Cuenca, Máriam Martínez Bascuñán y Ramón Máiz, y los filósofos Victoria Camps y José Luis Villacañas, abogan por “renovar el pacto constitucional dentro de un espíritu de concordia, sin humillaciones, sin vencedores ni vencidos” y por una “salida civilizada del contencioso en el que se encuentra España, en la que se reconozca su diversidad identitaria”.

Frente a “la confrontación, el desencuentro y la herida” que ha dejado la crisis catalana, el manifiesto aspira a que llegue un “momento de calma en que se pueda hablar de todo, de modo inclusivo, en el mutuo reconocimiento y la solidaridad interterritorial, con una solución constitucional válida para todos”. “Las reivindicaciones nacionales catalanas, vascas, gallegas o de otros territorios con demandas de carácter identitario (Comunitat Valenciana, Illes Balears…) no deben entenderse como una amenaza a la democracia española ni a la unidad del Estado sino como aspiraciones legítimas de una parte de la ciudadanía libremente expresadas en una sociedad plural y democrática que, como tales, han de ser atendidas por todos y entre todos, procurando acomodos que no violenten la convivencia en común”, esgrime el texto, suscrito también por el catedrático de Derecho Constitucional Joaquín Urías, los politólogos Fernando Vallespín, Gemma Ubasart y Antón Losada, los historiadores Julián Casanova y Miren Llona, y el filósofo Antonio García-Santesmases.

El documento se remonta al recurso de inconstitucionalidad del PP contra el Estatut como origen del conflicto en Cataluña. Señala que la sentencia que en 2010 recortó el proyecto aprobado tanto por las Cortes como por el pueblo catalán en referéndum olvidó el “acuerdo de equilibrio” con las comunidades históricas que se encuentra “en el corazón de la Constitución del 1978”. “El Tribunal Constitucional desconoció ese pacto y entró en el fondo del recurso mediante una sentencia interpretativa de amplio alcance que no contentó a nadie y, como consecuencia de todo ello, la ciudadanía catalana se sintió con razón engañada”, se puede leer en el manifiesto, que critica que no se diera entonces la oportunidad a los legisladores catalanes a “interpretar su Estatuto en el sentido constitucionalmente más adecuado”.

El fallo contra el Estatut, que “impuso una visión unilateral del pacto constitucional”, dejó “herido de muerte” el título VIII de la Constitución, esgrime el manifiesto, y “la ulterior jurisprudencia constitucional solo ha venido a reafirmar aquella desafortunada decisión” con una “imparable e intensa recentralización”. “El Estado de las Autonomías se ha convertido en una apariencia, en envoltorio vacío de contenidos inciertos”, suscriben los firmantes. “Salvo en aspectos simbólicos y organizativos puntuales, las comunidades autónomas carecen de facultades para desarrollar políticas públicas propias: el Estado se ha apoderado de las competencias compartidas”.

El manifiesto Renovar el pacto constitucional se hace público solo dos días después de que la ministra de Política Territorial, la socialista Meritxell Batet, haya defendido que una reforma de la Constitución es "urgente, viable y deseable”. Sus promotores —el politólogo Ramón Máiz, el historiador Lourenzo Fernández Prieto, los filósofos Manuel Artime y Antón Baamonde, y el filólogo Henrique Monteagudo aclaran, sin embargo, que el documento no fue concebido “al calor de la moción de censura”, por lo que no se trata de un mensaje al Gobierno de Pedro Sánchez sino a la "sociedad española". Pese a ello, consideran que la nueva mayoría parlamentaria que ha propiciado el cambio político ha abierto “una ventana”, “un tiempo nuevo y la posibilidad de encauzar las cosas” hacia la “convivencia en una España plurinacional”.