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La fiscalía investiga la filtración de los exámenes de selectividad en Extremadura

El rector de la Universidad de Extremadura pide disculpas a los casi 4.600 alumnos que deberán repetir pruebas

Inicio de los exámenes de selectividad en Madrid.

La Fiscalía de Badajoz decidió este viernes investigar un posible delito de descubrimiento y revelación de secretos con la prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU, la antigua Selectividad), desarrollada en la Universidad de Extremadura. El rector, Segundo Píriz, pidió disculpas a los casi 4.600 alumnos que deberán repetir exámenes después de que se identificasen 14 accesos a la web donde fueron publicados por error antes de tiempo.

Felipe VI debía participar este viernes en la clausura del congreso Carlos V, Vitoria y Erasmo en Yuste en la universidad en Cáceres, pero decidió suspender su viaje. Según fuentes de la Casa del Rey que citó Europa Press, el Monarca no quería interferir en un problema interno. En la Facultad de Filosofía y Letras cacereña donde se desarrolló el acto, unos 200 alumnos se habían concentrado en protesta por la repetición de los exámenes tras unos accesos a dichas pruebas a través de una web donde se publicaron antes de tiempo.

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara (PSOE), afirmó que “se tiene que saber con toda exactitud qué ha sucedido y se tienen que depurar responsabilidades”. La decisión de repetir los ejercicios de siete asignaturas de las Prueba de Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) “es la única que cabía”, añadió.

El rector anunció en una conferencia de prensa que la universidad iniciará una información reservada y que se asumirán las responsabilidades que se deriven de esa investigación sobre las causas del error. También confirmó la denuncia ante la Fiscalía.

Un email anónimo enviado a la universidad y una llamada telefónica alertaron el miércoles por la mañana, sobre las 11.00, del acceso a los exámenes, que también fue detectado por el servicio de informática. Los responsables de la prueba subieron los exámenes a Internet en lo que llaman “una zona oscura”. Supuestamente, no eran accesibles al público, pero no hacían falta demasiados conocimientos informáticos para encontrarlos, según estas fuentes. Sobre las cinco de la tarde se cortó el acceso a los documentos, pero ya era tarde: los exámenes del miércoles ya estaban hechos. La Comisión Organizadora de la EBAU, formada por la Universidad y la Junta, cambió los ejercicios del jueves e hizo miles de fotocopias en el último minuto.

La filtración de exámenes obligará a 4.185 alumnos a repetir una prueba y a 409, a volver a hacer dos. “No es una solución sencilla”, reconoció el rector, consciente de la “tensión, estrés, esfuerzo y sacrificios que hacen los estudiantes” durante la EBAU. La comisión organizadora decidió repetirlas para “preservar los principios de igualdad, mérito y capacidad”. “Tenemos dudas que nos permiten pensar que hubo estudiantes que tuvieron acceso indebido a esos exámenes antes de entrar en el aula”, añadió.

“Tensión y angustia”

Carmen Salas, de 18 años y con un expediente de Bachillerato de 9,56 sobre 10 salió contenta del examen de Matemáticas del miércoles por la mañana. Le había salido bien y fue un alivio. El jueves por la tarde, liberada, ya solo pensaba en su fiesta de graduación, hasta que una amiga le envió un mensaje de WhatsApp con la noticia. “Se me vino el mundo encima, fue un golpe tremendo”, cuenta por teléfono desde su casa, en Zafra (Badajoz). “Vuelves a sentir la tensión y la angustia, cuando ya te sentías liberado”, explica resignada.

Ella vuelve a sentir la presión del azar cuando ya había bordado la prueba. Otros alumnos que salieron insatisfechos tendrán una segunda oportunidad. Algunos estudiantes que pensaron que los exámenes del miércoles les habían salido bien decidieron no presentarse a mejorar la nota con las asignaturas optativas que se evaluaban el jueves y perdieron la opción de mejorar su puntuación.

Mercedes Santos de Unamuno, profesora del instituto Suárez de Figueroa, de la misma localidad de Salas, reconoce que “la solución es horrible”, pero es la única posible. “Es una faena, pero si no se repite, alguien podría impugnar esos exámenes”. La comunidad docente y las familias, están indignadas, y “psicológicamente es muy duro para los alumnos, porque quieren cerrar esa etapa”, cuenta.

La universidad anunció que se hará cargo de los gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención en los que incurran los alumnos para repetir las pruebas. También redoblará los esfuerzos para que el incidente afecte lo menos posible al calendario de acceso a la universidad. Los exámenes que volverán a celebrarse son Matemáticas y Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales, Latín, Fundamentos del arte, Geología, Griego y Diseño.

Asociaciones de estudiantes que se manifestaron ayer estudian más protestas. Hernán Álvarez, portavoz de la Coordinadora de Estudiantes de Badajoz, exige una alternativa que no pase por volver a examinarse. “Es añadir otra semana de nervios, de pasarlo mal; es injusto”, insiste Álvarez. Como transmite Santos de Unamuno a sus alumnos, solo queda la calma, porque la situación “no tiene arreglo”.

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