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Carmen Calvo será la única vicepresidenta y llevará la cartera de Igualdad

Será uno de los dos nombramientos clave del nuevo Ejecutivo, junto con Josep Borrell para la cartera de Exteriores

La secretaria de Igualdad del PSOE Carmen Calvo, en una rueda de prensa en abril. En vídeo, perfil de Calvo.

Pedro Sánchez ha querido dar varias señales políticas de gran calado con los dos nombramientos que serán clave en su nuevo Ejecutivo: la cartera de Exteriores, que asumirá Josep Borrell, y la vicepresidencia única con competencia en Igualdad, que corresponderá a Carmen Calvo.

Con el exministro catalán envía un mensaje de firmeza contra el secesionismo catalán, y con la exministra andaluza otorga el máximo relieve al feminismo al hacer depender por primera vez en democracia Igualdad de la vicepresidencia. José Luis Ábalos, posible portavoz, y Margarita Robles serán puntales del Gobierno socialista.

Pedro Sánchez quiere pesos pesados en su Gobierno y por eso incluirá a Carmen Calvo como vicepresidenta y a Borrell como titular de Exteriores.

Calvo, doctora en Derecho Constitucional, será la única vicepresidenta del Ejecutivo de Sánchez. El presidente socialista concede por primera vez en democracia la competencia en Igualdad a la vicepresidenta, que asumirá también la cartera de Presidencia y de Relaciones con las Cortes, según consideran con máxima probabilidad fuentes socialistas. Sánchez confió en Calvo la responsabilidad de negociar con el Gobierno del PP el contenido de la intervención del artículo 155 en Cataluña, y desde entonces, por su solvencia, la exministra ha ido ganando ascendencia para el secretario general del PSOE, hasta el punto de elegirla como su número dos.

Calvo fue ministra con José Luis Rodríguez Zapatero y vicepresidenta del Congreso, lo que le otorga un conocimiento especial tanto del Ejecutivo como del Legislativo, además de ser experta constitucionalista. Al otorgarle la cartera de Igualdad, Sánchez da la máxima relevancia a la perspectiva de género en su acción política. Además, igual que la vicepresidenta saliente, Soraya Sáenz de Santamaría, que llevaba la cartera de Administración Territorial, tendrá para sí la responsabilidad de las relaciones con Las Cortes.

Borrell, veterano político catalán, ha estado muy cerca de Sánchez desde que reanudó la carrera por la secretaría general del PSOE después de su dimisión tras la lucha fratricida de los socialistas en 2015. Borrell también estuvo con él cuando compitió en elecciones primarias por la secretaría general del PSOE y, junto a otros, le ayudó a presentar un proyecto político para España. Ahora Sánchez, que ha llegado a la presidencia del Gobierno tras sacar adelante una moción de censura para sustituir al conservador Mariano Rajoy, le ha pedido al político catalán que sea su ministro de Exteriores. La oferta le cogió en Italia, donde pasaba unos días de asueto, y ayer dio el sí al jefe del Ejecutivo.

Así, volverá a ser ministro después de haberlo sido de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente con Felipe González entre 1991 y 1996. Antes había sido secretario de Estado de Hacienda, cargo que ocupó durante ocho años. Entre 2004 y 2007 fue presidente del Parlamento Europeo.

Ahora será el rostro y la voz exterior del Gobierno de Sánchez, si bien en los últimos tiempos ha sobresalido por plantar cara al independentismo catalán desde diferentes planos. Por un lado, con publicaciones en las que demostraba que el Estado no maltrataba económicamente a Cataluña, y desde tribunas públicas, para defender la legalidad constitucional y el derecho de los catalanes no independentistas, como él, a defender ser españoles y catalanes sin sentirse discriminados.

Con este nombramiento, Sánchez pretende que la representación de España en el ámbito internacional sea del máximo nivel, pero también dejará sin muchos argumentos al PP y a Ciudadanos cuando extienden la tesis de que Sánchez ha establecido pactos secretos con los independentistas a cambio del apoyo en su moción de censura.

Lastra, portavoz

No estarán en el Gobierno todos los dirigentes relevantes que acompañan a Pedro Sánchez porque algunos de ellos se quedarán en el partido y en el grupo parlamentario. Pero sí se reserva un espacio muy especial para el secretario de Organización, José Luis Ábalos, señalan las fuentes cercanas al presidente. Ábalos entrará en el Ejecutivo en una cartera relevante sin perder su responsabilidad como secretario de Organización, y podría asumir la tarea de portavoz del nuevo Gobierno. Mientras, la vicesecretaria general, Adriana Lastra, queda fuera del Gobierno pero será la nueva portavoz parlamentaria del PSOE. Ahora era portavoz adjunta.

A pesar de que el área de Justicia es la especialidad de la actual portavoz parlamentaria, Margarita Robles, las fuentes consultadas la sitúan como ministra del Interior. Esta juez fue secretaria de Estado de Interior en uno de los Gobiernos de Felipe González cuando Juan Alberto Belloch, también juez y exalcalde de Zaragoza, ostentaba los ministerios de Justicia e Interior.

No será un tema menor la Sostenibilidad y el Medio Ambiente que ocupará Teresa Ribera, una de las máximas expertas del país en esta materia, y junto a ella ocupará un cargo de alta responsabilidad el asturiano Hugo Morán, igualmente especialista en esta cuestión. El doctor en Medicina Rafael Bengoa, que fue consejero de Sanidad del Gobierno vasco con Patxi López, también puede tener entrada en el Gobierno. Y los nombres de la diputada catalana Meritxell Batet y la diputada gallega Pilar Cancela suenan fuerte para formar parte del Ejecutivo socialista.

Sánchez tendrá un Gobierno de 15 ministerios, dos más que los actuales, porque volverá a crear el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Medio Ambiente como carteras independientes.

Las áreas de Economía y Hacienda están siendo especialmente cuidadas por Sánchez, aunque hay alguna duda de que se mantengan juntas. Este lunes casi todas las carteras tenían ya titular, según fuentes del Gobierno, y ahora se trabaja en las decenas de segundos y terceros niveles que tienen que ocupar cargos tras los ministros, pero también en otros organismos del Estado. El entorno del presidente asegura que Sánchez busca esencialmente la capacitación técnica y política de los que serán altos cargos de la Administración socialista.

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