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Sánchez se compromete a respetar los Presupuestos del PP y a abrir un diálogo con Cataluña

El líder del PSOE, al presidente: "Dimita y todo esto habrá acabado"

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, defiende su moción de censura.

Pedro Sánchez toca La Moncloa con los dedos y llegará con el as en la manga de cuándo convocará las elecciones. El candidato socialista a la presidencia no anunció en el debate la fecha en la que llamará a las urnas, pero avanzó que tratará de aprobar los Presupuestos de 2019, lo que apunta a una estancia no muy breve en el Ejecutivo. El líder del PSOE se comprometió a asumir las cuentas del PP y ofreció diálogo al Govern dentro de la Constitución. Sánchez pidió a Rajoy que dimitiera y evitara el triunfo de una moción que no entraba en sus planes.

“Le voy a hacer una pregunta, señor Rajoy: ¿está usted dispuesto a dimitir? Dimita, señor Rajoy, y todo esto habrá terminado”. Pedro Sánchez situó el golpe de efecto de su discurso al poco de subirse a la tribuna. El líder socialista quiso lanzar esta apelación a Mariano Rajoy para demostrar que no era su intención llegar a La Moncloa a cualquier precio. Que no había previsto presentar una moción de censura, y esta solo era consecuencia de que el presidente no quiere asumir su responsabilidad política por el caso Gürtel. “La sentencia no admitiría mucho más que la salida inmediata del presidente del Gobierno en cualquier democracia de nuestro entorno”, le espetó a Rajoy. No estaba en sus planes, pero la ganó.

Sánchez ha logrado la mayoría que le asegura el éxito de la moción con el apoyo de las formaciones que no quieren elecciones inmediatas. Ni las quiere Podemos, ni el PNV ni los independentistas catalanes. El líder socialista apostó a esta vía después de que el martes su secretario de Organización, José Luis Ábalos, constatara en su reunión con Ciudadanos que el partido de Albert Rivera no le iba a apoyar en ningún caso, fijara o no una fecha de las elecciones. Por ese motivo no la anunció en el debate, y la convocatoria electoral queda en el aire.

Sánchez se comprometió de nuevo a propiciar un consenso sobre la celebración de las “elecciones anticipadas” —el portavoz del PNV le pidió acordarlas—, pero no aventuró un horizonte temporal. Aunque dejó algunos indicios que no apuntan a su celebración inmediata. El más importante, que su intención es trabajar en los Presupuestos de 2019. Pero también que su Gobierno buscará sacar adelante algunas medidas que han logrado el consenso en la Cámara: restituir la independencia de RTVE y la universalidad de la sanidad pública, derogar los aspectos más regresivos de la llamada ley mordaza, convertir las becas en un derecho y acabar con el denominado impuesto al sol.

Su Ejecutivo, que aspira a mantener en solitario con sus 84 diputados, será “socialista, paritario, europeísta, garante de la estabilidad presupuestaria y económica, cumplidor con sus deberes europeos”. El candidato enfatizó su intención de cumplir con el objetivo de déficit, en un claro mensaje a Europa y las bolsas.

El discurso de Sánchez tendió la mano a vascos y catalanes, de quienes dependía el éxito de la moción. Al PNV le prometió su voluntad de mantener los Presupuestos aprobados, esto es, los del PP, a los que el PSOE se opuso. "Este no es nuestro Presupuesto. Pero no lo vamos a retirar por responsabilidad de Estado",  argumentó. Los peneuvistas quieren garantizar su acuerdo presupuestario con el Gobierno del PP. Asumiendo las Cuentas del PP, el PSOE también podría allanar el camino a los acuerdos con Ciudadanos, ya que este partido las hace suyas porque las pactó con el Gobierno. Si el PSOE no asumiera los Presupuestos ya aprobados por el Congreso, tendrían que prorrogarse las anteriores, los de 2017, que entre otras cosas no contienen la subida de las pensiones.

Y a los catalanes les ofreció diálogo, pero siempre dentro de la Constitución. Sánchez está dispuesto a hablar con el nuevo Govern presidido por Quim Torra, pero en respuesta al portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, advirtió de que aunque pueda considerar que en España hay territorios que se sientan naciones, en ningún caso les da derecho a la autodeterminación.

El candidato socialista apeló a la Cámara a que "dignifique la democracia" votando a favor de la censura a Rajoy que impida "indultar" la corrupción del PP.

Sánchez se compromete a respetar los Presupuestos del PP y a abrir un diálogo con Cataluña

Su cara a cara con Rajoy fue intenso, duro, de casi dos horas, en las que le pidió muchas veces que dimitiera para impedir una moción de censura que no había previsto. "Dimita, señor Rajoy, hoy, aquí, y ahora", le reclamó Sánchez con vehemencia cuando ya llevaba una hora de debate con el presidente. Pero también se percibió la relación personal y política que unía hasta ahora al jefe de la oposición y al del Ejecutivo, desde que ambos acordaron intervenir en Cataluña por la vía del artículo 155 de la Constitución. A pesar de que Sánchez ha desalojado a Rajoy de La Moncloa, le declaró su respeto político. "Señor Rajoy, le deseo lo mejor en lo personal. Pero en lo político, usted ya no puede seguir siendo presidente del Gobierno".

Sánchez vino a admitir cierto vértigo por las extremas dificultades a las que se enfrentará un Gobierno tan débil, si Rajoy no lo impide con una dimisión a última hora. En todas las horas del debate su gesto fue serio, concentrado. En la dirección del PSOE recorría a última hora de este jueves satisfacción, pero también prudencia por el desenlace final. Las palabras del líder del PSOE tras conocer el voto del PNV que le daba la victoria fueron reveladoras de la incertidumbre de la nueva etapa: “Desearnos suerte a todos y todas”.

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