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Los barones exigen a Sánchez que no haga concesiones a los independentistas

El líder socialista no concreta sus planes tras la moción al comité federal

Carmen Calvo, José Luis Ábalos, Pedro Sánchez, Cristina Narbona y Adriana Lastra en el comité federal del PSOE.

El comité federal del PSOE dio respaldo este lunes por unanimidad a la moción de censura que Pedro Sánchez ha presentado contra Mariano Rajoy, aunque los presidentes socialistas de Andalucía, Susana Díaz, y Castilla- La Mancha, Emiliano García Page, advirtieron contra la posibilidad de que el eventual apoyo de los independentistas pueda llevar contrapartidas. “Comparto con la dirección que no puede haber ni acuerdos ni concesiones”, enfatizó Díaz. Sánchez no concretó la fecha en la que convocaría elecciones generales si es elegido.

No hubo tensión con los presidentes críticos, pero sí advertencia velada, en un clima general de respaldo a la moción, entusiasta en el caso de los fieles el líder que ahora son mayoritarios en el comité federal. Los presidentes autonómicos socialistas tuvieron ocasión ayer de exponer su opinión sobre la moción de censura de Pedro Sánchez en el máximo órgano del partido entre congresos, reunido tres días después de que la iniciativa fuera registrada. Todos saludaron la pertinencia de la moción, pero también se manifestó un límite que se encargó de fijar la presidenta andaluza: “Ni acuerdos ni concesiones con los independentistas”.

Tanto Díaz como Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, enfatizaron que la dirección federal se ha comprometido a eso mismo, a no negociar ni pactar nada con los separatistas catalanes. La presidenta andaluza citó varias veces dentro del comité las palabras de José Luis Ábalos, secretario de Organización, en las que rechazó cualquier negociación con ERC y el PDeCAT, según fuentes presentes. Por eso, dijo, respalda la posición de la dirección federal. “Quienes quieren destruir el país no pueden ser parte de la solución”, subrayó Díaz.

En términos similares se pronunció García-Page, integrante del grupo de dirigentes autonómicos que en 2016 se opuso a que Sánchez pudiera llegar a La Moncloa con el respaldo de los secesionistas. Hay que confiar en las palabras de la cúpula, vino a decir. “Quiero creer y creo a pies juntillas a la dirección, que tiene muy claro que nosotros no vamos a plantear nada con los independentistas, a quienes le importa absolutamente poco quien gobierne en España”, dijo el mandatario, que descartó el riesgo porque hace una semana el propio Sánchez acordó prolongar el artículo 155 en Cataluña con Rajoy.

Pese a ello, no a todos los barones escuece el posible voto a favor de los separatistas catalanes, siempre que este se dé sin contrapartidas. El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, defendió que todos los diputados tienen sus derechos constitucionales mientras no se les quite el derecho al voto y que, en todo caso, lo relevante es que no va a haber acuerdo con estas formaciones. El líder del PSC, Miquel Iceta, fue especialmente aplaudido cuando cargó contra el PP por acusar a Sánchez de intereses espúreos. “Solo los muy deshonestos pueden atribuir a Pedro Sánchez cualquier interés en esta moción de hacer un pacto encubierto con los independentistas. Hacía tiempo que no veía tanta bajeza moral”, lamentó.

La portavoz no aclara quién defenderá la moción

La moción de censura del PSOE tiene como candidato a la presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez, quien intervendrá en la tribuna del Congreso para exponer su programa de Gobierno el próximo jueves y dará la réplica a los grupos el jueves y el viernes.

La moción ha de ser presentada por un diputado del grupo parlamentario que la ha registrado, según el reglamento del Congreso. El partido aún no ha decidido si ese papel le corresponderá a la portavoz parlamentaria, Margarita Robles, y ella misma evitó confirmarlo.

Preguntada al respecto en el Congreso, Robles afirmó que lo importante es el discurso del candidato, y no confirmó que asumiría ese rol. Fuentes del partido afirmaron ayer que aún no se ha tratado ese extremo.

Buscar apoyos

 Los presidentes autónomos socialistas hicieron énfasis también en que Sánchez debe tratar de buscar el apoyo de Ciudadanos en lugar de seguir la vía del respaldo de Podemos y los nacionalistas e independentistas, pero el líder socialista ha anunciado que no va a negociar con ninguna formación su apoyo. El presidente de Aragón, Javier Lambán, renunció a intervenir pero en declaraciones a EL PAÍS defiende “la celebración de elecciones rápidas porque no hay una mayoría alternativa”. El asturiano, Javier Fernández, prefirió no acudir. Tampoco lo hizo el extremeño Guillermo Fernández Vara por cuestiones de agenda. La balear Francina Armengol se confesaba contenta por la oportunidad que se ha abierto para la izquierda de derribar a Rajoy.

Sánchez no concretó sus planes al comité federal. Sí les dijo que su hoja de ruta consta de tres pasos: censura, estabilidad y elecciones. Pero no despejó cuándo se celebrarían esos comicios. La estrategia de los socialistas pasa por poner a todas las fuerzas políticas del Congreso ante una disyuntiva: apoyar o no la continuidad del Gobierno de un partido condenado por corrupción en el caso Gürtel. El líder del PSOE lo expresó ayer en su discurso. “La pregunta que se tienen que hacer los 350 diputados es muy sencilla: si después de la sentencia de la trama Gürtel, Mariano Rajoy puede seguir siendo presidente, sí o no”.

Declaraciones de Susana Díaz y Miquel Iceta, en Ferraz, este lunes.

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