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Una comida con ‘striptease’ le cuesta el cargo al hermano mayor de una cofradía de Salamanca

El máximo responsable de la Hermandad Dominicana dimite tras difundirse unos vídeos del acto y el Obispado nombra una gestora

Una comida con alcohol para recaudar fondos en la Casa de la Iglesia de Salamanca, organizada por la cofradía Hermandad Dominicana, terminó con uno de sus miembros en estado de embriaguez, subido a la barra, con los pantalones bajados y en ropa interior. El striptease  en las instalaciones de la Diócesis de Salamanca fue grabado y difundido en las redes sociales. Ante el escándalo, el hermano mayor de la cofradía, José Fernando Iglesias, ha lamentado esta "conducta inaceptable" y ha dimitido. El Obispado, que ha aceptado la renuncia, ha decidido intervenir la hermandad y nombrar una gestora.

Este striptease tuvo lugar el pasado domingo, durante la celebración de una paella organizada en los salones de los bajos de las dependencias eclesiásticas, que habitualmente se ceden para actos religiosos o benéficos. En los últimos días se han distribuido a través de las redes sociales dos vídeos, que han publicado medios locales como La Gaceta de Salamanca. En uno de ellos se puede ver a un hermano subido en una barra sin camisa, que se baja los pantalones y se queda en ropa interior, mientras que en el segundo vídeo se ve a dos hermanas, con la camiseta de la Hermandad, repartiendo bebidas alcohólicas.

Tras hacerse públicos los vídeos de la comida solitaria, la Diócesis y el Obispado mostraron su malestar, mientras que la Junta de Gobierno lamentaba "profundamente" los hechos. En su comunicado, hecho público el 1 de mayo, la asociación religiosa, que procesiona al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, a Nuestro Padre Jesús de la Pasión, a Nuestra Señora de los Dolores y a Nuestra Señora de la Esperanza, censura este "comportamiento tan indigno y ofensivo" que les ha llenado de "vergüenza y tristeza".

"Ese tipo de conductas son inaceptables en el seno de una asociación religiosa cristiana", añade la nota. Ante la "gravedad del hecho", la junta de gobierno se reunió de urgencia el lunes y que "llamó a capítulo" al hermano en cuestión, al que comunicó que "su comportamiento había sido contrario al espíritu y a los fines de una Hermandad". El afectado "admitió su error" y pidió la baja, que ha sido aceptada. La Hermandad pide perdón "humildemente" por el daño que este suceso está provocando a la imagen de la Hermandad Dominicana, y que "también afecta a la de las demás cofradías y a la de la Iglesia en general".

Ayer, dos días después de este primer comunicado, la hermandad emitió una carta, firmada por su hermano mayor, José Fernando Iglesias, en la que anuncia "su dimisión irrevocable". Iglesias califica de "deplorables" los hechos sucedidos durante una comida y, como "primera autoridad de la Hermandad", estima que no puede ni debe "eludir la responsabilidad por los comportamientos indignos mantenidos", por lo que presenta su renuncia.

Dice que desde el primer momento ha sido "consciente de que esta decisión era lo más coherente con lo ocurrido" y que ya lo había comunicado a la junta de gobierno de la Hermandad, pero que su idea era "esperar al Cabildo General" previsto para mañana para presentarla. 

El obispo de la Diócesis de Salamanca, Carlos López, ha firmado un decreto en el que acepta la dimisión presentada por el hermano mayor y, dadas las "extraordinarias y graves" circunstancias, ha constituido un equipo de comisarios para que tome el mando "temporalmente" de la organización. Asimismo, el Obispado ha decidido aplazar el Cabildo General hasta que el nuevo equipo de comisarios "estime que es oportuno su celebración en un clima de serena fraternidad".

Según han confirmado fuentes del Obispado, va a adoptar además medidas para evitar hechos similares en el futuro pero no solo de esta cofradía, sino "con cualquier otro grupo que realice actividades que no respeten los fines de esta Casa".

Por su parte, la Diócesis de Salamanca ha hecho pública otra nota en la que aclara que "la Casa de la Iglesia, como Casa diocesana de la Diócesis de Salamanca, acoge a todos los grupos eclesiales que demandan cualquiera de sus servicios y que los soliciten para realizar actividades pastorales de todo tipo". En el comunicado, rechaza "los hechos acontecidos en esa comida y cualquier otro tipo de hechos de similar condición, sobre todo cuando se realizan en un evento de una cofradía en la casa diocesana que acoge siempre con los brazos abiertos".

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