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El voto femenino se aleja de Ciudadanos tras el 8-M

En abril el partido tuvo casi el doble de apoyo entre los hombres, según Metroscopia. Esta semana Albert Rivera fue el último de los lideres en la oposición en manifestarse sobre la sentencia de la Manada

El voto femenino se aleja de Ciudadanos tras el 8-M

El voto de Ciudadanos se ha masculinizado. Según datos de Metroscopia, en abril el partido contaba con el 23% de intención de voto entre los hombres y sólo el 13% entre las mujeres. Esa diferencia venía abriéndose desde septiembre, pero creció coincidiendo con las reivindicaciones feministas.

En marzo y abril Ciudadanos mantuvo su intención de voto entre los hombres, pero perdió cuatro puntos entre las mujeres. Es imposible demostrar que la causa sea el 8 de marzo, pero la caída es estadísticamente significativa y no parece casualidad ni fruto del azar.

El dato debería preocupar en Ciudadanos, además, porque puede consolidarse. Si efectivamente la posición del partido el 8 de marzo fue impopular, temas como la sentencia de la manada podrían costarle más votos. El pasado jueves, Albert Rivera fue el último de los líderes en la oposición que se pronunció sobre la sentencia. Lo hizo en estos términos: "[S]iempre respetaré y acataré las sentencias judiciales, aunque no me gusten. Pero reconozco que como ciudadano y como padre me cuesta asumir la sentencia de #LaManada. Todo mi apoyo a la víctima y a su familia".

El voto femenino se aleja de Ciudadanos tras el 8-M

Lo cierto es que Ciudadanos lleva creciendo con más fuerza entre los hombres desde septiembre del año pasado. El partido vive un momento dulce en las encuestas —ha duplicado su apoyos y casi todos los sondeos lo colocan como primera fuerza—, pero su crecimiento ha sido desigual: las mujeres sólo suponen el 40% o 45% de sus votantes declarados.

No es habitual que un partido tenga apoyos tan distintos por sexo. En Ciudadanos quizás esperan que sean las mujeres las que converjan hacía el mejor dato que logran entre los hombres. Pero puede pasar lo contrario y que parte de su apoyo masculino acabe evaporándose. El único precedente es negativo para los intereses del partido. En 2015 el mejor momento de Ciudadanos en las encuestas coincidió con un repunte entre los hombres que luego acabó deshinchado.

El voto de las mujeres desde 2015

El PSOE es el único de los cuatro grandes partidos que tiene más éxito entre las mujeres. Es una constante que se repite desde hace años: en 2015 y 2016, según el CIS, el 55% de los votantes del PSOE fueron mujeres. El otro partido con voto femenino en las últimas dos elecciones fue el Partido Popular. No obstante, la tendencia del PP parece estar cambiando. Según los datos de Metroscopia, el partido del gobierno ha perdido más votos de mujeres que de hombres, coincidiendo otra vez con las reivindicaciones feministas de estos meses.

El voto femenino se aleja de Ciudadanos tras el 8-M

El caso contrario lo representa Unidos Podemos. La formación de izquierdas fue el partido más masculino en 2015 y en 2016. Solo el 44% y el 47% de sus votantes fueron mujeres, de acuerdo con las encuestas postelectorales del CIS. Pero esa regularidad se habría dado la vuelta desde entonces: Podemos ha perdido menos votos de mujeres que de hombres desde 2016 y según Metroscopia la mitad de sus actuales votantes serían mujeres.

Los datos también sugieren que hay más mujeres indecisas. Ellas representan casi el 60% de todas las personas que no tiene su voto decidido o prefieren no declararlo. Es una razón añadida para que los partidos políticos busquen sus votos con nuevos mensajes.

Fuente de datos. Todos los datos provienen de las encuestas de Metroscopia para EL PAÍS. La serie desde septiembre de 2016 incluye 18 encuestas y datos de 33.000 entrevistas. Desde 2015 son 30 sondeos y 51.000 entrevistas. Son datos de «intención directa de voto», donde los encuestados responden diciendo el partido por el que votarían si hubiese elecciones. Las respuestas están ponderados por variables sociodemográficas, pero no son una estimación de voto: no hay ponderaciones por recuerdo de voto ni otras variables ideológicas, no se imputan indecisos ni se hacen supuestos de participación.

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