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Ángel Garrido, el sucesor natural de Cifuentes

Garrido, de toda la confianza de la expresidenta, no había desempeñado puestos de gestión relevantes hasta su entrada en el Gobierno de Madrid en 2015

Angel Garrido
Ángel Garrido, portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, antes de una rueda de prensa.

Después de Cristina Cifuentes, Ángel Garrido (Madrid, 1964) era la persona más poderosa de la Comunidad de Madrid. Y nadie más que él contaba con la total confianza de la expresidenta regional. De ahí que su elección como presidente, de momento en funciones, no haya sido casual. "Si alguien era el relevo natural de Cifuentes sin duda es él", resume un cuadro orgánico con buenas conexiones con Génova. Las múltiples funciones de Garrido reforzaban su condición de favorito para ser el presidente transitorio de los madrileños lo que resta de legislatura: El hasta ahora número dos del Ejecutivo autonómico era el consejero de Presidencia y Justicia, portavoz del Gobierno y presidente del Canal de Isabel II.

Garrido también es el secretario general del Partido Popular de Madrid, un puesto muy codiciado que antes ostentaron Ignacio González y Francisco Granados. Pero, más que el poder que desempeñaba, una de las razones principales para ser el elegido para sustituir a Cifuentes -en una fórmula similar a la que hace un año realizó el Gobierno del PP en Murcia y que contentó a Ciudadanos- es su currículo "inmaculado" según la decena de cargos del PP consultados por este diario.

“Ángel no tiene un pasado. No tiene una gestión que se pueda cuestionar. Y eso, en momentos como el actual, es muy bueno”, sentencian responsables del partido en total sintonía con la dirección nacional. Como ejemplo, destacan que desde 1999 ha sido concejal presidente de los distritos de Villa de Vallecas, Latina, Chamberí, Usera y Retiro hasta su nombramiento en 2011 como Presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, responsabilidad que ejerció hasta su ascenso como vicepresidente in pectore de Cifuentes –esta eliminó como tal ese puesto, que todavía tiene reminiscencias a González- en junio 2015.

Dando por sentado que Garrido será el presidente lo que resta de legislatura, en el PP se consuelan con que no tendrían más sorpresas en el poco más de un año que falta para unas elecciones que se antojan cruciales: el PP gobierna la Comunidad de Madrid desde 1995, periodo en el que la región se ha convertido en el laboratorio de muchas de las políticas que el partido ha practicado posteriormente en el resto de España.

De carácter afable, forofo del Atlético y residente en Las Rozas, al noroeste de la capital, Garrido fue uno de los dos puntales de Cifuentes en la campaña electoral de mayo de 2015 que la aupó a la presidencia de la Comunidad de Madrid. El otro era Jaime González Taboada, al que Cifuentes mantuvo como su número tres hasta que dejó de ser consejero de Medio Ambiente en septiembre de 2013, tras meses de informaciones sobre su presunta implicación en el caso Púnica. La cohabitación entre Garrido y Taboada, del que ya había rumores sobre su gestión de los fondos del Programa Regional de Inversiones y Servicios de Madrid (Prisma), ya llamaba la atención en aquella campaña electoral.

Uno de los rumores que corrían antes del pleno de Cifuentes por las sospechas alrededor de su máster de Derecho Público del Estado Autonómico en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en el curso 2011-2012 era que el vínculo de Garrido con Cifuentes provocaría también la renuncia de este. Lo mismo sucedería con Rosalía Gonzalo: amiga de la expresidenta, la consejera de Transportes, Vivienda e Infraestructuras desde septiembre del año pasado fue jefa de gabinete de Cifuentes en su etapa como delegada del Gobierno (2012-2015).

El de Pedro Rollán era otro de los nombres que sonaban en el PP para reemplazar a Cifuentes. También cercano a la expresidenta, el actual consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio se hizo un nombre en el PP como el alcalde más votado de las grandes ciudades de España con permiso de Abel Caballero (PSOE) en Vigo. Rollán encadenó tres mayorías absolutas consecutivas en Torrejón de Ardoz hasta que Cifuentes le nombró consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras en 2015.

A diferencia de Garrido, considerado más de Cifuentes, a Rollán se le considera “más del partido” en el PP de Madrid. Eso sí, en su contra tenía su gestión como alcalde de Torrejón, como recogían los informes de la Cámara de Cuentas.

Presidente en funciones

Una de las consecuencias de la precipitada renuncia de Cifuentes -pretendía dejar el cargo después de ejercer de anfitriona en los festejos del Dos de Mayo- es la dificultad, por lo apurado de los plazos, para que el día de la Comunidad de Madrid no haya un Gobierno en funciones.

El pleno de investidura se debe convocar con un margen de al menos 24 horas y se divide en dos días. A eso hay que añadir que este jueves hay pleno ordinario en la Asamblea de Madrid, lo que estrecha aún más el calendario disponible para que Garrido llegue al Dos de Mayo como el presidente de los madrileños tras ser aprobada su investidura en el Parlamento autonómico.

El Estatuto de Autonomía determina que la presidenta del Parlamento regional, Paloma Adrados, "previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación en la Asamblea, propondrá uno de los miembros [del hemiciclo] como candidato a la Presidencia de la Comunidad".

Si la Asamblea otorgase al aspirante su confianza por mayoría absoluta, el Rey procederá a nombrarlo presidente autonómico. Si en esa primera votación no obtuviese esa mayoría de la mitad más uno de los diputados de la Cámara, se produciría una segunda votación 48 horas después en la que le bastaría con una mayoría simple.

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