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Prisiones castiga a Sànchez con menos horas de patio por enviar un mensaje de voz para un mitin

El expresidente de ANC y diputado asegura que también se le han restringido las llamadas y que se le ha cambiado de módulo

Jordi Sanchez
El presidente de ANC, Jordi Sànchez, sale de la Audiencia Nacional, el pasado septiembre.

La Comisión disciplinaria del Centro Penitenciario de Soto del Real (Madrid) ha impuesto al expresidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y diputado de Junts pel Catalunya, Jordi Sànchez, una sanción de un mes con menos horas de patio por la grabación desde la cárcel de un mensaje de voz que posteriormente fue difundido en un mitin de las pasadas elecciones autonómicas del 21 de diciembre, según han confirmado a EL PAÍS fuentes penitenciarias. El político, que comenzó a cumplir el castigo la semana pasada, no podrá salir entre las 16.30 y las 19.00 al patio de su módulo, aunque sí podrá seguir haciéndolo por la mañana, según detallan las fuentes consultadas.

El entorno de Sánchez había asegurado a través de un mensaje difundido a través de la cuenta de Twitter del político que el castigo le iba a suponer estar 18 horas en su celda, además de haber sido cambiado de módulo y eliminado de la lista de contactos el teléfono al que llamó para hacer la grabación, y que pertenecía a Nuri Guillaumes, gerente de la ANC y que también ocupó un puesto en la lista electoral de Carles Puigdemont aunque no resultó elegida. Prisiones asegura que el cambio de módulo fue anterior y que no ha estado relacionado con dicho expediente. También que la restricción de llamadas al número de Guillaumes se aplicó en diciembre, nada más comprobarse que había sido el sistema utilizado para grabar el mensaje, "por el mal uso de las comunicaciones telefónicas". Jordi Sanchez recurrió entonces al juez de vigilancia penitenciaria la medida, pero este desestimó el recurso.

Instituciones Penitenciarias abrió en diciembre el expediente a Sánchez –procesado por rebelión y malversación de caudales públicos por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena- al considerar que había incumplido el reglamento al utilizar una de las llamadas personales a las que tiene derecho para grabar el mensaje. El exdirigente había pedido permiso a Prisiones para abandonar la cárcel y participar en los mítines de campaña, pero le fue denegado. Entonces, también se le abrió por un hecho similar otro expediente al líder de ERC, Oriol Junqueras, recluido en la cárcel de Estremera.

No es la primera sanción que recibe Sànchez, encarcelado desde el 16 de octubre. Recientemente, Prisiones restringió el volumen de la correspondencia que recibe después de que en los controles de seguridad que se realizan a las cartas que reciben los presos se detectase en el interior de algunas de las decenas de misivas que se remiten a diario “objetos de valor prohibidos en los centros penitenciarios o cuya adquisición solo se permite a través de los servicios de economato”.

Se trataba de sellos de correo que los remitentes le envían para que Sànchez pueda responderles. Como las tarjetas telefónicas, los sellos son utilizados en ocasiones como moneda dentro de la cárcel para el pago entre reclusos, por lo que Prisiones tiene prohibida su entrada desde el exterior y solo se pueden adquirir en el economato a través de la cuenta de peculio de la que dispone cada recluso y que tiene un límite semanal de gasto. La sanción no afecta a las cartas que le envían sus “familiares próximos”.

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