Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Griñán: “Jamás fui alertado de las irregularidades”

El expresidente andaluz se enfrenta a una condena de seis años de cárcel y 30 de inhabilitación

José Antonio Griñán en la Audiencia de Sevilla.

El expresidente andaluz José Antonio Griñán ha asegurado en el juicio de la rama política de los ERE que jamás fue alertado de posibles irregularidades en las ayudas que el Gobierno andaluz concedió durante una década a empresas en crisis. Siguiendo la línea de su declaración ante el Tribunal Supremo, que ha ratificado esta mañana, Griñán ha defendido la legalidad del sistema de pago de las ayudas y señaló que conoció este programa cuando estalló el caso.

Griñán, que se dio de baja del PSOE por este caso, fue consejero de Economía entre 2004 y 2009 antes de asumir la presidencia tras la marcha de Manuel Chaves. Afronta una condena de seis años de cárcel y 30 años de inhabilitación por prevaricación y malversación de caudales públicos. El expresidente ha señalado que siendo consejero de Hacienda no recibió ningún informe solicitando su actuación directa ante posibles irregularidades, argumento que coincide con el dado hace unas semanas también en el juicio por quien fuera su viceconsejera y sucesora, Carmen Martínez Aguayo. “Si no se promueve la actuación del consejero y no se le remite el informe, este no puede actuar”, ha insistido antes de recordar que esos informes no alertaban de menoscabo de fondos públicos, sino que promovían mejoras en el sistema para las “consejerías concernidas”. La Intervención General de la Junta emitió 15 informes críticos con el procedimiento de pago de los ERE durante siete años (de 2003 a 2009).

Griñán y su antecesor, Manuel Chaves (que también ha dejado el PSOE), junto a una veintena de ex altos cargos, se sientan en el banquillo acusados de diseñar y mantener un “sistema opaco” para conceder 855 millones de euros para empresas en crisis entre 2001 y 2010 desde el Gobierno andaluz, según el auto de procesamiento. Junto a los expresidentes, están sentados en el banquillo de los acusados seis consejeros de sus Gobiernos, entre ellos Gaspar Zarrías y Magdalena Álvarez, y 14 ex altos cargos.

En una declaración eminentemente técnica sobre materia presupuestaria y contable, el expresidente ha rebajado el tono respecto a su comparecencia en el Supremo, en abril de 2015, en la que llegó a asegurar que lo que ocurrió con las ayudas a empresas en la comunidad fue “una barbaridad”. Griñán, quien ha declarado durante casi seis horas, ha ratificado esa declaración con la salvedad de que entonces solo conocía de la causa el escrito que la primera instructora Mercedes Alaya había remitido al alto tribunal.

El miedo de Antonio Fernández

A.J.M.

El exconsejero de Empleo Antonio Fernández se ha acogido a su derecho a no seguir contestando a las preguntas del presidente del tribunal, el magistrado Juan Antonio Calle, que comenzó el martes. La defensa del ex alto cargo argumentó esta decisión en que Fernández se ha sentido “en un estado de miedo o temor tal que le impidió entender lo que le preguntaba” el presidente. “No me veo en condiciones de prestar unas declaraciones con plenas garantías”, alegó el exconsejero, quien señaló que se sentía “tenso y aturdido”.

El presidente del tribunal sorprendió el martes a Fernández, quien ha declarado durante siete sesiones, al replantearle preguntas que en la instrucción le hizo la juez Mercedes Alaya y que, al inicio de este juicio, el exconsejero no ratificó. El exconsejero aseguró que las actas no reflejan exactamente lo que dijo e, incluso, reconoció que se sintió “acosado” por la forma de interrogar de Alaya y que no se respetaron sus derechos. Días antes, la defensa del PP pidió que se leyera su declaración ante la juez debido a las “contradicciones” entre lo dicho entonces y ahora.

Durante su dilatada declaración, el exconsejero achacó el control del fondo de los ERE a su subordinado y principal inculpado del caso, el ex director general de Trabajo Javier Guerrero. “Tenía suficiente libertad y responsabilidad para saber cómo tenía que hacer su trabajo”, dijo.

Durante la declaración, que comenzó pasadas las 10.40, el expresidente ha defendido la legalidad de las transferencias de financiación y el mecanismo por el que se entregaban las ayudas a empresas. Aseguró que son “un procedimiento adecuado” que, además, se usa “en todas las Administraciones”. “La transferencia es inocente y no impedía la fiscalización”, ha dicho. El exsenador ha reiterado, como hizo en el Supremo, que el fraude no surge en los Presupuestos de la Junta, que es lo que él diseñaba desde Hacienda, sino en la “ejecución del gasto”, que correspondía a la Consejería de Empleo. “El gasto es el que se tiene que gestionar conforme a las leyes vigentes”, ha puntualizado.

Griñán ha reconocido que no conoció “exactamente” el programa de las ayudas sociolaborales, la bautizada como partida 31L, hasta que surgió esta causa. “No se puede llegar a ese nivel de detalle como consejero”, ha asegurado, aunque ha precisado que conocía que se concedían ayudas. A preguntas del fiscal Manuel Fernández, el exdirigente ha afirmado que nunca habló con el entonces consejero de Empleo Antonio Fernández sobre dicha partida, que ha calificado como “insignificante” dentro de las cuentas de Empleo.

En este sentido, ha asegurado que en la elaboración del anteproyecto de Presupuestos conocía lo que “realmente importaba”: el gasto corriente y la inversión. “En cada uno de los presupuestos, el gasto comprometido en el 31L fue siempre inferior a los créditos disponibles en todos y cada uno de los ejercicios”, ha detallado para negar que se generara un agujero presupuestario. Griñán ha insistido en que por parte de la Cámara de Cuentas, que hizo el “control externo” de la Junta cada año, nunca hubo “reproche alguno” al programa de ayudas “y mucho menos tacha de ilegalidad”, y ha defendido que fue él quien propuso al Consejo de Gobierno que todo el programa 31L, entre los años 2001 y 2010, se sometiera a fiscalización de la Cámara de Cuentas.

Sánchez sobre Chaves y Griñán: “Deseo que se haga justicia”

ELSA GARCÍA DE BLAS / Madrid

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha confiado en que se haga justicia sobre los expresidentes socialistas de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán en el juicio de los ERE, en el que el segundo ha declarado hoy. El secretario general del PSOE ha recordado que ambos ya asumieron responsabilidades políticas (se dieron de baja del partido y renunciaron a sus escaños) y ha esperado que tengan la mejor defensa posible.

No obstante, ha eludido decir que confía en su inocencia. “Desde el punto de vista político ya asumieron las responsabilidades, desde el personal espero y deseo que se haga justicia. Y que tenga la mejor de las defensas posibles Pepe Griñán”, ha manifestado Sánchez. Preguntado después sobre si confiaba en la inocencia de ambos, solo ha añadido: “Con esa expresión y ese deseo dejo clara mi preferencia”.

Más información