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Aznar reprocha la falta de liderazgo frente al reto independentista

El expresidente critica que el Gobierno no haya hecho reformas desde hace cinco años

El expresidente del Gobierno, José María Aznar.

El expresidente José María Aznar ha criticado este jueves la falta de liderazgo frente al separatismo catalán —“liderazgo es precisamente hacer que las cosas cambien, no hacer que las cosas queden igual”— y la ausencia de cambios legales de calado en España desde hace un lustro — “En España no se hace una reforma desde hace cinco años”—. Dos referencias veladas que han supuesto todo un dardo contra la labor al frente del Ejecutivo de su sucesor como líder del PP, Mariano Rajoy, que ocupa La Moncloa desde 2011.

“Cataluña necesita el remedio de la ley y el estímulo de una alternativa política amplia frente al independentismo”, ha argumentado Aznar, que ha asegurado que en esta comunidad se ha vivido "una rebelión en toda regla". "Y eso también requiere políticos que crean en ese objetivo y lo hagan realidad con generosidad y liderazgo porque liderazgo es precisamente hacer que las cosas cambien, no hacer que las cosas queden igual”, ha añadido, en otra referencia velada al estilo parsimonioso de Rajoy.

Aznar ya mostró su apoyo a la formación de un frente constitucionalista durante la conferencia que dictó en junio en los cursos de verano de El Escorial (Madrid). No obstante, Ciudadanos, el PSC y el PP siempre han rechazado acudir juntos a cualquier cita electoral, puesto que entienden que le daría un carácter plebiscitario, al enfrentar a una lista única de partidos independentistas contra otra de partidos antiindependentistas.

Reformas pendientes en pensiones, energía y sector público

"El hecho de que la sociedad española en su gran mayoría esté respondiendo con un sólido sentido nacional al desafío independentista en Cataluña, no significa que este desafío haya concluido, que haya sido derrotado ni que pueda adivinarse un horizonte de normalidad constitucional y cívica para Cataluña", ha opinado Aznar durante un acto de la fundación FAES. "Debemos ser conscientes de lo que ha ocurrido", ha continuado. "Ni el buenismo más despreocupado puede pasar por alto este hecho que es de una gravedad histórica. No queda lugar para suponer buena fe en las apelaciones al diálogo, ni es posible hablar de diálogo con los que han protagonizado la rebelión desde su posición como cargos públicos y han puesto las estructuras de sus partidos y organizaciones políticas al servicio de una estrategia insurreccional", ha seguido. Y ha subrayado: "Por eso, los deseos de una vuelta a la situación anterior –cualquiera que sea esta- no se van a cumplir. Y añadiría que no deben cumplirse. El juego ha cambiado en Cataluña y en el resto de España". 

El expresidente del Gobierno también se ha referido a otras cuestiones de la política nacional. Ha admitido la buena marcha de la economía. Ha reconocido que la fragmentación política que ha supuesto la irrupción de Ciudadanos y de Podemos dificulta la gobernabilidad. Y ha reclamado, en cualquier caso, que el Ejecutivo deje de retrasar los cambios necesarios en pensiones, energía o sector público. “No podemos seguir eludiendo reformas que siguen aplazadas”, ha argumentado Aznar, que ha apuntado directamente Rajoy: “En España no se hace una reforma desde hace cinco años”.

Todos esos argumentos han reflejado el océano que separa hoy a los dos políticos del PP. De hecho, Aznar no participará en la convención nacional que celebrará el PP este fin de semana, según el programa oficial del partido. Tras sus múltiples desencuentros con Mariano Rajoy, el antiguo líder no acudirá a una cita que ya empleó en 2015 para criticar a su sucesor: “¿Dónde está el PP? ¿Aspira a ganar las elecciones?”, se preguntó entonces.

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