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El magistrado progresista José Ricardo de Prada abandona el ‘caso Gürtel’ y se va a La Haya

El juez forma parte desde 2011 de los Tribunales Penales Internacionales de Naciones Unidas y está designado para estudiar la sentencia de apelación del exlíder serbiobosnio Radovan Karadzic

El juez José Ricardo de Prada, en una imagen de archivo.
El juez José Ricardo de Prada, en una imagen de archivo.

El magistrado de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, José Ricardo de Prada, abandonará el tribunal que enjuicia el llamado caso Bárcenas, la pieza separada del caso Gürtel sobre la caja b del PP. De Prada, que no se encarga de la ponencia (redacción) de la sentencia del juicio sobre la contabilidad paralela del partido desde el pasado noviembre, dejará su despacho en la Audiencia Nacional para incorporarse al Tribunal Penal Internacional de La Haya, según han confirmado a este diario fuentes judiciales.

José Ricardo de Prada forma parte desde 2011 de los Tribunales Penales Internacionales de Naciones Unidas (MICT, en sus siglas en inglés), y está designado para formar parte del tribunal que estudiará la sentencia de apelación del exlíder serbiobosnio Radovan Karadzic. Este caso entra en las próximas semanas en su fase decisoria.

De Prada forzó en julio de 2017 con su voto favorable, junto al magistrado Julio de Diego, que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tuviera que testificar en persona el 26 de julio en el juicio central de la trama de corrupción del Partido Popular. 

El pasado 20 de noviembre, la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional aprobó unas normas nuevas de reparto de asuntos que forzaron que el magistrado Julio de Diego quedará apartado del tribunal que enjuiciará el caso Bárcenas. Las nuevas normas de reparto, acordadas por la presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia, la conservadora Concepción Espejel, con los presidentes de las cuatro secciones penales del tribunal implicaron también que de Prada no se encargase de la ponencia de la sentencia en el juicio sobre la contabilidad paralela del partido.

El pasado 3 de abril, una providencia —resolución judicial para asuntos de orden secundario— de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia fijaba que el tribunal del juicio de la caja b estaría presidido por los mismos tres magistrados que han enjuiciado el caso Gürtel: el presidente (y ponente) Ángel Hurtado, del sector conservador, y los jueces De Diego y De Prada. Las nuevas normas de reparto se tenían que aplicar a todos los casos excepto a aquellos en los que se haya iniciado el juicio oral. Al quedar apartado de Diego, se dejaba sin efecto la providencia de abril. También se provocó que el tribunal que juzga la caja b del PP tenga desde entonces una nueva composición.

Según fuentes jurídicas, este tribunal es mucho menos proclive a volver a citar al presidente Rajoy en caso de que lo solicitaran las acusaciones populares, como ocurrió en el juicio del caso Gürtel.

De Diego y De Prada presentaron un escrito en el que mostraban su conformidad, con carácter general, con las nuevas normas de asignación de ponencias y asuntos, pero en el que solicitaban que se mantuviera la composición de aquellos tribunales que estuvieran ya expresamente fijados con anterioridad, como es el caso del juicio de la caja b. También aducían la conveniencia de no modificar la composición de los tribunales en los procedimientos "especialmente sensibles".

Estas peticiones fueron desestimadas por unanimidad por la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional, de la que formaban parte, entre otros, el presidente de la Audiencia, José Ramón Navarro, y los presidentes de las salas de lo Social, Ricardo Bodas; de lo contencioso, Eduardo Menéndez, y de lo Penal, Concepción Espejel. Fuentes jurídicas destacan el hecho de que Espejel no se abstuviera de participar en la votación en la que fueron rechazadas las propuestas de De Prada y De Diego pese a haber sido apartada, cuando era presidenta de la Sección Segunda de lo Penal, del enjuiciamiento de las diferentes piezas del caso Gürtel por falta de apariencia de imparcialidad por su supuesta cercanía al Partido Popular.

La Sala de Gobierno justificó entonces la adopción de las nuevas normas de reparto en las salidas de varios magistrados de la Audiencia y en las incorporaciones de Espejel como nueva presidenta de la Sala de lo Penal y de Rodríguez Duplá como nueva responsable de la Sección Segunda de lo Penal. "No cabe establecer dos modelos de composición de tribunales, en los que se distinga entre causas de especial sensibilidad y las que no lo sean, porque la ley no contempla dicha distinción. Además, no hay modo de establecer criterios objetivos, que permitan distinguir entre causas sensibles y causas ordinarias. Si se hiciera así, sería necesario establecer por qué una causa es especialmente sensible y cual no lo es, lo que supondría prejuzgar sobre las mismas", señaló entonces la resolución unánime del órgano de gobierno de la Audiencia Nacional.

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