Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ciudadanos da por “congelado” su pacto de investidura con el PP

El partido de Rivera provoca nuevas tensiones con el de Rajoy en la sesión de control al Ejecutivo

El ministro de Justicia en su escaño del Congreso de los Diputados este miércoles momentos antes de la sesión de control al Gobierno. Claudio Alvarez FOTO: EL PAÍS / VÍDEO: ATLAS

El enfrentamiento entre el Partido Popular y Ciudadanos se adueñó este miércoles del pleno del Congreso de los Diputados, donde el Gobierno se sometía a una sesión de control que el partido de Albert Rivera no desaprovechó para subrayar las diferencias. La pugna se trasladó después a los pasillos de la Cámara, en los que el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, dio por paralizado (“congelado”) el pacto de investidura suscrito entre ambos partidos en agosto de 2016. Por el contrario, el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, aseguró que el pacto entre ambos partidos "goza de buena salud".

En el fondo de la desconfianza no solo están las buenas expectativas que las encuestas dan a Ciudadanos sino el incumplimiento del acuerdo. El pacto, aseguró Rivera el martes, “no es un cheque en blanco y [el PP] tiene que cumplirlo”. La advertencia de Rivera era inapelable: “Es el único camino que le queda a Rajoy si quiere aguantar la legislatura”. El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, aseguró en los pasillos del Congreso que el pacto de investidura “estará congelado mientras el partido del Gobierno siga incumpliéndolo”.

Villegas situó la ruptura en el tejado de los populares y documentó el incumplimiento, entre otras cosas, a que el PP sigue "protegiendo a cargos públicos imputados", en referencia a la senadora del PP Pilar Barreiro, que continúa en su escaño pese a estar investigada por delitos de corrupción relacionados con la trama Púnica. Ciudadanos no apoyará los presupuestos hasta que el PP no la aparte y dote con 1.500 millones la equiparación salarial de los cuerpos policiales.

Sin embargo, el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, garantizó poco después que el pacto con Ciudadanos "goza de buena salud", si bien les reprochó que se alejen del pacto por la justicia o "se vayan a negociar con Podemos una reforma electoral a la carta". Negó que su partido haya iniciado una campaña para desacreditar a la formación naranja y aseguró que lo que hace es “defenderse de los ataques injustos”.

También en los pasillos, el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo arremetió contra Ciudadanos tras los choques producidos en la sesión de control. Aseguró que “el líder de Ciudadanos, más que el socio del PP parece el líder de la oposición”. “Como siempre”, lamentó, “Ciudadanos está tensando la cuerda excesivamente y plantea escenarios de división y ruptura que no proceden en estos momentos”.

El coordinador general del PP pidió a Rivera que “por encima de sus intereses personales, particulares y, sobre todo, partidistas no piense tanto en las urnas”, que tan buenas perspectivas auguran las encuestas. “Ciudadanos está deseando votar y ahora no hay elecciones”, reconvino. Martínez Maillo ha insistido en que España “necesita que haya Gobierno y que se tomen medidas para el beneficio del conjunto de los ciudadanos”.

Hernando, como también hizo Martínez Maillo, arrojó dudas sobre la dignidad de Ciudadanos, después de que el informe del Tribunal de Cuentas no haya avalado la contabilidad del partido del año 2015. Cuentas que, según el portavoz del PP, se "han falsificado".

El Senado vivirá este jueves otro capítulo de desencuentros entre ambos partidos en la comisión de investigación sobre financiación de los partidos en la que solo participan los populares. El PP interrogará a representantes de una plataforma de críticos de Ciudadanos, que hace cuatro años denunciaron al partido por supuesta financiación ilegal, para tratar de confirmar posibles anomalías en la obtención de fondos.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, dio una muestra del mal momento que atraviesan las relaciones entre el PP y Ciudadanos durante su intervención en el pleno al reprochar al portavoz del partido de Rivera, Ignacio Prendes, la poca fiabilidad que su formación proporcionaba al Gobierno: "Vaya socios que tenemos, con los que no vamos a ninguna parte".

La disputa entre Prendes y Catalá era el efecto de una pregunta sobre la despolitización de la justicia, después de que el partido naranja abandonara la negociación del pacto por la justicia tras constatar que no incluiría una reforma del sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), como recoge el pacto de investidura. Catalá criticaba a Ciudadanos por sus cambios de posición y sugería que el Gobierno ya no tenía claro quiénes eran sus socios.

No fue el único frente de la refriega entre ambos partidos. En el cuerpo a cuerpo entre Juan Carlos Girauta y la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, el portavoz de Ciudadanos quiso subrayar las contradicciones del PP a cuenta del Partido Nacionalista Vasco, formación que salvó los presupuestos del pasado ejercicio y que ahora los mantiene bloqueados por la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.

Sáenz de Santamaría contraatacó pidiendo cuentas a Ciudadanos por apoyar una iniciativa del PNV para rebajar la ley de seguridad ciudadana y por su abstención, que propició la tramitación de la derogación de la prisión permanente revisable. Girauta, que hurgó en el Concierto y el Cupo vascos, le había pedido al PP que aclarara si se iba a posicionar del lado de Ciudadanos contra “el Plan Ibarretxe 2", en relación a la propuesta de referéndum del PNV.

Preguntas a Rajoy

Previamente, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido al portavoz del PNV, Aitor Esteban, que su formación trabaje para consolidar el progreso que vive Euskadi tras la derrota de ETA y evite las polémicas sobre la idoneidad del jefe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), quien en unas recientes declaraciones situó al partido jetzale en el bando de "los malos". Rajoy ha tratado de reducir el episodio a una fe de erratas, mientras Esteban ha hurgado en "los desaguisados" del jefe de la UCO, Manuel Sánchez Corbí, "dos veces condenado por torturas e indultado" por el Gobierno del PP.

Rajoy también ha cruzado reproches con el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, por el acuerdo firmado entre los ministerios de Educación y Defensa para reforzar la imagen de las Fuerzas Armadas y la Corona. Rufián ha comparado la medida con el adoctrinamiento de las normas de la escuela pública de 1939. En la réplica, Rajoy le ha recordado que ese acuerdo se apoya en la ley de Defensa Nacional de 2005, aprobada por el Gobierno socialista con el apoyo de ERC y en la ley de Educación de 2006, que también contó con el voto favorable de su formación.

El PSOE ha centrado sus objetivos en los efectos de la reforma laboral con hasta cinco preguntas. Rajoy ha contestado la formulada por Margarita Robles. Según ha asegurado, la creación de empleo ha sido su máxima prioridad y ha atribuido los resultados a "la nueva política económica, las reformas estructurales y a unas cuentas públicas saneadas". La portavoz socialista le ha recordado que  el 15% de los asalariados está en riesgo de pobreza, una cifra que se incrementa en las mujeres y en los jóvenes. "Despierte y tenga sensibilidad con las personas que no pueden llegar a fin de mes, acabe con reforma laboral", le ha recriminado. Rajoy ha asegurado que no sabía si estaba haciendo oposición al anterior presidente del Gobierno: "La situacion es mucho mejor que cuando ustedes gobernaban", ha replicado.

Más información