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Rivera no encuentra apoyos para que gallego, catalán y euskera dejen de ser requisito para los funcionarios

El PDeCat acusa a Rivera de dirigir "un partido de fanáticos del neonacionalismo español"

Albert Rivera, en el Congreso de los diputados, la pasada semana.
Albert Rivera, en el Congreso de los diputados, la pasada semana. EFE

Ciudadanos ha registrado este martes en el Congreso una proposición de ley para prohibir que el conocimiento de las lenguas cooficiales sea un "requisito" para acceder a un puesto público, según ha anunciado el presidente del partido, Albert Rivera. "Queremos que se garantice la igualdad en el acceso al empleo. Una cosa es que el idioma sea un mérito y otra cosa es que sea una barrera", ha argumentado el líder de la cuarta fuerza política del país, antes de quedarse solo en la defensa de esta iniciativa.

Ninguno de los grupos parlamentarios ha apoyado la propuesta de Ciudadanos para modificar el artículo 56 de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, que presentó la pasada semana José Manuel Villegas, secretario general de la formación. Esta proposición de ley se produce después de que el Gobierno de Baleares pusiese en marcha un proyecto de decreto que exige el conocimiento del catalán a los médicos para poder optar a traslados dentro de las islas y los beneficios de los pluses de carrera profesional.

Pero, para el partido de Rivera, el conocimiento de la lengua cooficial solo debe ser considerado como "un mérito a valorar, en el contexto de la realidad social" del puesto de trabajo y "de manera proporcionada a su necesidad". El propio Rivera ha defendido este martes la proposición de ley para garantizar la igualdad en el acceso a la función pública "sin discriminaciones lingüísticas" y "sin obligaciones que no están amparadas en la Constitución".

Sin embargo, la proposición de ley de Ciudadanos ha causado fuertes críticas en el resto de grupos antes de que haya empezado su tramitación. El PP ha criticado a Ciudadanos por querer cambiar la normativa. Según ha subrayado el portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, ha destacado que la actual "funciona bien" y que hay que centrarse, según él, en "cosas importantes" como la financiación de los servicios públicos, y no en la lengua que se utiliza en su prestación.

En la misma línea, la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Margarita Robles, ha acusado a Ciudadanos de buscar "réditos electorales" con su iniciativa. Sin querer entrar al fondo, sobre la supresión del conocimiento de una lengua cooficial como requisito para acceder a la Administración, Robles ha asegurado que "Ciudadanos trata de ganar réditos electorales y se sube a ese carro, pero hay una manera mucho más seria de hacer política".

También la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, ha recordado que la diversidad lingüística, "de la que goza el 40% de los españoles, es una riqueza" y hay que "facilitar que los funcionarios conozcan el gallego, el catalán y el euskera". En ese sentido, ha exhortado a Ciudadanos a aprender de las personas que hablan "con naturalidad" su lengua cooficial. Por su parte, el portavoz adjunto de En Comú Podem, Josep Vendrell, ha acusado a la formación de Rivera de haber "declarado la guerra a la pluralidad" del Estado. "Cuando Ciudadanos comienza atacando la diversidad lingüística, al final lo que se hace es cuestionar el propio Estado de las Autonomías", ha señalado.

Unas críticas que también han llegado desde los partidos nacionalistas. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Joan Tardà, ha arremetido contra la iniciativa al considerar que supone dar "pasos atrás" en el camino para construir un Estado "verdaderamente plurilingüe", un objetivo que "después de tantas décadas de democracia, todavía hoy día no se ha reconocido".

Aitor Esteban, portavoz del PNV, considera que es "una más de Ciudadanos, que se distingue por ser un partido incendiario". Esteban se ha mostrado sorprendido de que Ciudadanos, "que ha acusado a otros grupos políticos de intentar cambiar la Constitución a través de la reforma de un estatuto, esté intentando cambiar a través de la Constitución el contenido de los estatutos, que han sido refrendados y tienen una forma de modificación expresa que no puede ser a través de una ley del Parlamento español". Si la proposición de Ciudadanos se intentara llevar a la práctica, "¿dónde quedaría el acuerdo que hizo la sociedad vasca cuando ratificó su estatuto?", se ha preguntado Esteban, que considera que "sería un ‘casus belli’, absolutamente innecesario".

Por el PDeCAT, el diputado Jordi Xuclà ha despachado el asunto asegurando que "Ciudadanos es un partido de fanáticos de un neonacionalismo español que no quieren construir nada, solo quieren sacar provecho de la situación actual y un puñado de votos".

El líder de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, ha asegurado que Ciudadanos "sabe de antemano que esta proposición de ley es incompatible con el modelo de estado autonómico" porque "atenta contra los derechos lingüísticos de la ciudadanía". "Pero, aún así la han registrado para intentar generar un conflicto lingüístico y arrancarle unos cuantos votos al partido popular”, ha añadido.