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Los líderes territoriales del PSOE asumen el nuevo modelo de Sánchez

Los presidentes socialistas no cuestionarán la norma en el próximo comité federal

Los presidentes autonómicos socialistas, principales perjudicados del cambio de modelo de partido que ha consumado Pedro Sánchez, renuncian a mostrar sus discrepancias sobre el nuevo reglamento y no plantearán objeciones en el comité federal, según han asegurado la mayoría de ellos a EL PAÍS. Los barones no tienen interés en reabrir el debate interno para evitar que les perjudique en su prioridad de reeditar sus Gobiernos en las autonómicas del próximo año.

El secretario general de PSOE, Pedro Sánchez, encabeza una reunión de la Ejecutiva en Ferraz.
El secretario general de PSOE, Pedro Sánchez, encabeza una reunión de la Ejecutiva en Ferraz.

El cambio drástico de modelo de partido que Pedro Sánchez ha consumado con una nueva normativa interna que convierte al PSOE en una formación más centralista y plebiscitaria que resta poder a los órganos de representación apenas tendrá contestación interna. Aunque muchas de las federaciones en el pasado críticas con Pedro Sánchez discrepen de la mutación del PSOE, dejarán hacer. Los barones asumen que la batalla orgánica está perdida después de que Sánchez arrasara en las primarias y, sobre todo, no quieren que el conflicto interno les distraiga en su horizonte electoral. Hay resignación que se manifiesta también en que tres presidentes, Susana Díaz, Ximo Puig y Francina Armengol no acudirán al comité federal del próximo sábado que debe ratificar el reglamento por cuestiones de agenda.

Los líderes territoriales —que en el PSOE son además en gran medida también presidentes autonómicos— son los principales perjudicados por el nuevo funcionamiento interno del partido, que da mucho más poder a las bases y a la ejecutiva de Pedro Sánchez en detrimento de los órganos de representación. El líder socialista, que llegó en mayo de 2017 de nuevo a la secretaría general aupado por las bases, se sirve de las consultas a los afiliados —que podrá convocar para cualquier asunto— para sortear el poder de las federaciones. Su ejecutiva podrá convocar consultas en cualquier territorio en contra del criterio de los barones, que podrán ser forzados a someterse a primarias, entre otras medidas.

Aunque discrepen de este modelo de partido —como ya plantearon durante las primarias que enfrentaron a Sánchez con Susana Díaz—, los presidentes recuerdan que ya se consagró así en el pasado congreso, y ahora solo se consuma, además con rectificaciones importantes como la que publicó EL PAÍS según la cual las listas electorales no serán elegidas directamente por los militantes sino que las direcciones provinciales y Ferraz mantendrán el poder de decidir las candidaturas.

Dejar sin control las listas electorales era además uno de los asuntos que podría haber sido más conflictivo pero el reglamento que ha elaborado el equipo del secretario de Organización, José Luis Ábalos, lo ha rectificado para que no dependa de las bases, algo en lo que están conformes las federaciones.

Pero lo relevante para los presidentes autonómicos socialistas en mantener sus Gobiernos y por eso su prioridad no es el funcionamiento interno del PSOE, sino qué proyecto político presenta el PSOE a los ciudadanos. En algunas presidencias socialistas preocupa lo que revelan encuestas recientes como la de Metroscopia para EL PAÍS: que el PSOE no logra aún plantear un proyecto nítido que conecte con el país y haga despegar su intención de voto.

“A mí las cuestiones organizativas internas me importan relativamente, en este momento lo que los ciudadanos españoles esperan de nosotros es proyecto político que saque a España del marasmo en la que la tiene sumida el PP. Eso es a lo que nos tenemos que dedicar nosotros, a dar la alternativa política al PP más que cuestiones relacionadas con reglamentos internos que solo nos interesa a nosotros”, argumentó este martes el presidente de Aragón, Javier Lambán.En un sentido similar se pronunció el castellanomanchego Emiliano García-Page, quien según el nuevo reglamento aprobado este lunes tendría que haber consultado a la militancia su pacto de Gobierno con Podemos. Mientras el valenciano Ximo Puig reflexionó que el partido debía “combinar la democracia directa de los ciudadanos con la representativa”.

La federación andaluza tampoco planteará discrepancias porque la única prioridad de la presidenta de Andalucía y exrival de Sánchez en las primarias está en sus próximas elecciones, trasladan en su entorno. Díaz no acudirá al comité federal porque el viernes por la noche recibe un premio en Barcelona de la Federación de Entidades culturales en Cataluña y no le daría tiempo a llegar a Aranjuez (Madrid) donde se celebra el sábado por la mañana la reunión del órgano en le que se votará a mano alzada el nuevo reglamento. Cuestiones de agenda han alegado además el presidente valenciano, Ximo Puig y la balear, Francina Armengol, para tampoco acudir. El resto está previsto que sí asista.

La aquiescencia de los barones solo es convencimiento en el caso del presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ahora afín a Sánchez y miembro de su ejecutiva así como presidente del consejo político federal. Fernández Vara se muestra conforme con los cambios en el funcionamiento del PSOE, que no encuentra tan drásticos y ve una profundización democrática, y comparte la evolución centralista porque “el PSOE no es la suma de 17 PSOE”.

“Esto está hecho para que nos entendamos”

La dirección federal presentó el texto a todos los secretarios de organización en una reunión en Ferraz el lunes por la tarde. Varias fuentes describen el encuentro como “cordial” y “tranquilo”. El mensaje de Ferraz fue sin embargo claro: “Esto está hecho para que nos entendamos”. La sensación que sobrevolaba era en definitiva que todos saldrían ganando si evitaban enfrentamientos públicos por algo menor para los votantes como es un reglamento interno. Los secretarios de organización dieron alguna réplica y preguntaron sus dudas, pero dominó la prudencia.

No hubo discrepancias importantes a pesar de que el espíritu del texto ya era conocido en las federaciones. Más de 18 horas después del encuentro, sin embargo, los secretarios de organización estaban todavía pendientes de “leer la letra pequeña”. La mayoría tenía dudas sobre en qué consistía exactamente cada una de las medidas. “Lo importante son las excepciones”, decía un secretario de organización autonómico. Nadie prevé que haya algo más que pinceladas o retoques en el texto del reglamento antes del próximo sábado, cuando el comité ratificará el borrador del reglamento.

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