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El embajador de EE UU ensalza en su estreno la cooperación en seguridad

Exteriores arropa el mensaje del enviado de Trump: "Washington quiere más España en el mundo"

Richard Duke, embajador de EE UU en España.
Richard Duke, embajador de EE UU en España.

El estreno en el primer discurso en público del nuevo embajador de Estados Unidos y de Donald Trump en Madrid, Richard Duke Buchan III, apenas duró este martes cinco minutos y se limitó a un guion muy protocolario con apenas dos mensajes: no entrar a discutir o fomentar las diferencias evidentes de criterio entre ambas administraciones en numerosos aspectos, y menos aún en público, y subrayar sin embargo la importancia de "los valores comunes" en todo lo relacionado con la defensa y la seguridad para "hacer el mundo un lugar más próspero y seguro". El embajador Richard Duke Buchan optó por la comodidad de hablar en inglés, pese a que comprende y conoce el español, porque no quería cometer ningún desliz ni prestarse a cualquier equívoco. Y puso en valor también la actual cooperación militar y el asentamiento de las dos bases de Morón y Rota en las que están destinados más de 4.000 militares norteamericanos y que son estratégicas para el nuevo orden mundial.

Había mucha expectación en el Instituto Internacional Americano de Madrid para ver y escuchar por primera vez en público al nuevo embajador de EEUU en Madrid, que llegó a su destino a comienzos de este pasado enero. Acudieron varios embajadores de otros países, algunos políticos y numerosos medios de comunicación. El acto lo convocó el Real Instituto Elcano bajo el título ‘Estados Unidos-España: visiones compartidas. Seguridad, defensa y el futuro orden internacional’. La sala estaba llena.

El presidente de Elcano, Emilio Lamo de Espinosa, aprovechó para ofrecer algunos datos sobre la imagen durante mucho tiempo deteriorada que los Estados Unidos tuvieron en España, especialmente entre determinados círculos políticos, y para ensalzar cómo habían cambiado esos prejuicios. Lamo de Espinosa reconoció que ahora no está ayudando mucho a desechar para siempre esas ideas preconcebidas las actuaciones del presidente Donald Trump pero destacó, sin embargo, con las proyecciones de su instituto de pensamiento que la mayoría de los españoles identifican Estados Unidos con conceptos como "potencia, fuerza y liderazgo" al margen de quién sea su presidente. Y corroboró que ahora dos de cada tres españoles piensan que Estados Unidos es un buen aliado de España y que un 50% de los españoles están a favor de la permanencia de las bases en nuestro territorio.

Richard Duke Buchan se agarró a esa percepción para sentenciar que la colaboración entre Estados Unidos y España tiene ya una trayectoria de muchos años y que así debe seguir proyectándose en el futuro con el objetivo conjunto de "hacer el mundo un lugar más seguro y próspero". El representante del Gobierno Trump en Madrid recalcó: "Como Embajador prometo trabajar sin descanso para que nuestros militares tengan el apoyo necesario para cumplir nuestra misión común: proteger a nuestros ciudadanos y defender nuestros valores”

En ese contexto, el embajador recordó que este año se celebra el 30 aniversario de la firma en 1988 del Convenio de Cooperación para la Defensa entre España y EEUU, (ratificado luego en 2002, 2012 y 2015 y vigente hasta 2021) por el que se concede al ejército norteamericano el uso de las bases de Rota y Morón de la Frontera para hacer frente a las vigentes "amenazas" y "desafíos" de diferentes tipos sobre las sociedades occidentales alrededor del mundo. Richard Duke Buchan quiso rescatar también las palabras con las que el propio Donald Trump selló esa alianza de valores entre los dos países en la defensa de los ciudadanos cuando Mariano Rajoy le visitó en la Casa Blanca a finales del pasado septiembre.

El director general para América del Norte del Ministerio de Asuntos Exteriores, Fidel Sendagorta, presente en la charla, no desaprovechó la ocasión para sostener que las relaciones entre Estados Unidos y España son ahora "política de Estado" y no ya "un arma tan arrojadiza" como lo fue en el pasado, aunque todavía hay partidos que son duramente críticos con ciertas políticas de la administración Trump. Sendagorta constató que ahora hay un "mayoría muy sólida" a favor de esa cooperación, resumió la importancia de los datos que reflejan una creciente colaboración económica, linguística, cultural y, por supuesto, de seguridad geoestratégica ante la privilegiada ubicación territorial de España para actuar sobre los conflictos abiertos en la zona del mediterráneo y el Sahel.

El alto cargo de Exteriores se aventuró incluso a concluir que ahora en Estados Unidos, incluso con Trump al mando, hay un deseo de dar mayor peso a la influencia española en determinados ámbitos: "Washington quiere más España en el mundo". Y agregó: "El liderazgo español es apreciado en donde tenemos influencia". Sendagorta no obvió, sin embargo, conflictos bilaterales con la administración Trump tan evidentes como las diferentes posturas sobre Irán, México, el cambio climático o los tratos de libre comercio. Pero también reseñó las afinidades en la presión sobre la actual Venezuela de Nicolás Maduro o la vigilancia sobre el peligro del terrorismo yihadista en el Norte de África y el Sahel y la particular relación que España mantiene tanto con Marruecos como con Argelia.

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