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Drag Sethlas escenifica ‘La última cena’ y hace un alegato de la libertad de expresión

El transformista denunciado por ofender los sentimientos religiosos pide que "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra"

Madrid / Las Palmas de Gran Canaria
Drag La Tullida se corona con un paseo en plataformas por Eurovisión. ATLAS

Sethlas, la drag queen ganadora del certamen del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria en 2017 con un polémico número que acabó en los tribunales, se ha despedido esta noche de su reinado con un nuevo número de temática religiosa y un alegato en favor de la libertad de expresión. Sethlas, vestida de nuevo de Virgen María y de Jesucristo, ha puesto este año en escena La última cena, con todos los candidatos a reina drag como sus apóstoles.

Drag Sethlas ha salido a escena precedido de una reivindicación por parte de los presentadores de la gala, Yolanda Ramos, José Carlos Campos y Yanely Hernández, que han recordado que la libertad de expresión es un principio recogido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que tiene en los drags su bandera.

Drag Sethlas ha comenzado su número recuperando su coreografía ganadora, otra vez vestida de Virgen María y subida a un paso de Semana Santa con nazarenos y mantillas incluidos, para después sentarse a la mesa junto a sus discípulos en el Año 1 después de Sethlas. Junto al drag saliente, los 18 candidatos al título de esta noche han revolucionado al parque vestidos de apóstoles, en un espectáculo en los que han representado la escena bíblica, inmortalizada por Leonardo Da Vinci.

El apoyo se ha dejado notar, con un público enloquecido y arropada por sus compañeros que, coreando su nombre y rotos en aplausos, le han agradecido su valentía y firmeza en defender lo que es un derecho desde 1978 en España.  "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", ha proclamado la drag al final de su número, vestida de ángel.

Drag Sethlas ha cedido el trono a Drag La Tullida y su repaso al festival de Eurovisión que, como ha asegurado el ganador de 2018, es "su mejor amigo", tras un año de reinado convulso a causa de su fantasía ganadora. Elegida por el público, se convirtió en apenas unas horas en trending topic mundial y levantó ampollas entre la comunidad católica. En las redes, este año está recibiendo muchos apoyos de usuarios que destacan su valentía.

Varios representantes de la Iglesia, entre ellos el obispo de Canarias, Francisco Cases, mostraron su desacuerdo con el espectáculo, que cerró como Cristo Crucificado. Cases llegó a decir que la Gala Drag Queen le apenaba más que el accidente de Spanair, en el que murieron 154 personas. La Asociación de Abogados Cristianos presentó una denuncia contra él por atentar a los sentimientos religiosos, que pasó a la fiscalía y posteriormente al juzgado de instrucción número 8. En ambas ocasiones fue archivado el caso por no existir "intención de ofender" y por estar su actuación justificada en el contexto del carnaval.

Horas antes de la gala Drag Queen, la Asociación de Abogados Cristianos advirtió que pondría una nueva querella contra Sethlas si insistía en su línea. "Seguiremos la gala Drag de esta noche, no vaya a ser que 'La última cena' sea 'La penúltima querella' a Drag Sethlas", han asegurado en Twitter. "La libertad de expresión tiene un límite. ¿O los derechos son sólo para algunos?", han añadido después.

Esta misma semana, la polémica que ha rodeado el mandato de Sethlas ha vuelto con la denuncia a un joven, Daniel Serrano por parte de la Hermandad de la Amargura por hacer un montaje en Instagram de su cara en la imagen del Cristo Despojado. Fue condenado a pagar 480 euros, que reunió a través de las redes sociales en apenas una hora.

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