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Pagazaurtundua aún oye el eco de los disparos

La hermana del sargento de la Policía local de Andoain asesinado por ETA acude 15 años después al lugar del crimen

Joseba Pagazaurtundua
Maite Pagazaurtundua saluda al fotógrafo Eduardo Nave tras retratar el bar Daytona donde fue asesinado Pagaza en 2003.

La cita es a la misma hora y en el mismo lugar del crimen. Maite Pagazaurtundua ha acudido este martes a las puertas del bar Daytona, en Andoain (Gipuzkoa), donde hace exactamente 15 años fue acribillado a balazos su hermano Joseba, sargento de la Policía local en este municipio y miembro de Basta Ya. "No he entrado nunca al bar porque ahí dentro se escucha aún el eco de los disparos", afirma la eurodiputada de UPyD mientras el fotógrafo Eduardo Nave dispara la cámara a las 9.55, la misma hora en que el pistolero etarra descerrajó cuatro tiros a Joseba mientras estaba desayunando en el bar.

Maite Pagazaurtundua ha querido asistir hoy al momento en que iba a quedar retratado "el lugar de la ausencia", un escenario macabro que la familia identifica con "la tristeza y la estupidez del fanatismo identitario", afirma. No frecuenta el lugar, aunque reconoce que "siempre" ha sentido "mucha emoción al pasar por la zona". Como les sucede a Ana Iribar, viuda de Gregorio Ordóñez, y a su hijo Javier, que nunca han pisado el bar La Cepa de la Parte Vieja donostiarra donde fue asesinado en 1995 el edil del PP, la hermana de Pagazaurtundua tampoco ha traspasado las puertas del Daytona: "Lo he pensado muchas veces y he llegado a la conclusión de que no puedo alterar la atmósfera de los clientes".

El fotógrafo Nave dispara la cámara y mantiene el obturador abierto durante tres minutos, el tiempo que tardó el asesino en perpetrar el crimen, a esa hora y en ese lugar. "Ha sido como un responso laico", comenta Maite Pagazaurtundua, "una muestra de respeto, a la vez que un alegato contra la barbarie, contra la visión neurótica de las identidades nacionalistas".

La instantánea que Nave (Valencia, 1976) ha realizado en Andoain pasa ahora a formar parte de un trabajo fotográfico que comenzó en 2008 y se titula A la hora, en el lugar, compuesta por 76 tomas de otros tantos "lugares anodinos que quedaron marcados por la muerte consumada en atentados terroristas perpetrados por ETA", explica el fotógrafo. La foto del bar Daytona, donde yació moribundo Joseba Pagazaurtundua (falleció horas después en el hospital), se expone desde hoy en el centro cultural Koldo Mitxelena de San Sebastián, donde la Diputación de Gipuzkoa ha montado la muestra Luces en la Memoria; Arte y conversaciones frente a la barbarie de ETA, que pretende dar testimonio del terror padecido a lo largo de cinco décadas. Este año se cumplen precisamente 50 años del primer atentado mortal de ETA en esta provincia, el cometido contra José Antonio Pardines, el agente de la Guardia Civil que fue asesinado cuando estaba regulando el tráfico en la N-I a la altura de Villabona.

Maite Pagazaurtundua observa al fotógrafo Eduardo Nave mientras retrata el lugar donde fue asesinado su hermano.
Maite Pagazaurtundua observa al fotógrafo Eduardo Nave mientras retrata el lugar donde fue asesinado su hermano.

 "Fotografiar el escenario de un atentado de ETA es casi como un acto religioso, porque recuerdas todo lo ocurrido y empatizas con la víctima", asegura Nave. "Lo que pretendo con este trabajo es que el paso del tiempo no haga olvidar los hechos", añade. Cuando tenía 15 años, ETA asesinó al catedrático de la Universidad de Valencia Manuel Broseta, padre de un amigo suyo. Aquel impacto dio lugar años después a un recorrido por algunos de los puntos donde la banda terrorista dejó marcada para siempre su huella macabra.

"Esta vez he querido hacer coincidir la foto del lugar donde mataron a Pagazaurtundua con la inauguración de la exposición. Hago la foto, la rebelo y la instalamos en la expo", comenta el fotógrafo, quien agradece la ayuda que ha recibido de la familia del fallecido. Maite sostiene que la sociedad "aún está necesitada de una catarsis, también desde el punto de vista artístico": "En esta bajamar de la amenaza terrorista, cuando tan cerca estamos del ocaso de ETA, tenemos que ir contra la memoria domesticada. Aquellos que han vivido en el fanatismo tienen que mirar atrás, porque aún no hemos podido enterrar a nuestros muertos", afirma Maite Pagazaurtundua.

El recuerdo del jefe de la Policía de Andoain asesinado por ETA ha estado hoy presente en el homenaje que le han dedicado los socialistas vascos en un acto celebrado junto a la escultura de Ibarrola La casa de Joseba. "Debemos enseñar a las nuevas generaciones la sinrazón de la violencia y la defensa de valores como la convivencia, el pluralismo, el respeto y la tolerancia, para que no volvamos a cometer los errores del pasado", ha dicho durante este acto Maider Lainez, portavoz del PSE en el Ayuntamiento de Andoain, gobernado por EH Bildu.

En presencia de varios cargos socialistas y de dos representantes del PP, Lainez (se presentó como candidata a la alcaldía, pero no resultó elegida porque un edil del PNV se abstuvo en la sesión de investidura) ha recordado que "todavía hay cuestiones pendientes", y se ha preguntado: "¿Cuándo va a anunciar ETA su disolución? ¿A qué están esperando?".

Maite Pagazaurtundua ha tenido que abandonar este homenaje para acudir a la inauguración de la muestra sobre ETA en San Sebastián. La familia y allegados de Pagaza van a rendirle un homenaje este próximo domingo junto al mismo monolito, en el que van a intervenir el nieto de Fernando Múgica, la propia Maite y el filósofo Fernando Savater. "Han pasado 15 años, pero los humanos necesitamos este tipo de ritos para expresar nuestras emociones. El recuerdo del asesinato de Joxeba está muy marcado y eso aún se siente", sentencia.

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