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ANÁLISIS

El PP se acerca a su suelo

Las peores noticias del último CIS fueron para el Partido Popular

Rajoy en la Sesión de Control al Gobierno. ATLAS

Las peores noticias del último CIS fueron para el Partido Popular. La formación que lidera el Gobierno ha caído siete puntos desde las últimas elecciones: hace un año y medio el PP logró el 33% de los votos y ahora ronda el 26,3%. En las últimas dos décadas, el partido solo estuvo más abajo una vez, en abril de 2015, cuando emergían Podemos y Ciudadanos y la estimación de voto del PP se quedó en el 25,6%.

En el Partido Popular miran ese 26,3% actual y se consuelan diciendo que siguen delante. Y es verdad que el CIS sitúa al PP como primera fuerza en caso de elecciones, pero su ventaja se ha reducido a tres puntos sobre el PSOE (23%) y seis sobre Ciudadanos (20,7%). Hasta Unidos Podemos (19%) se les acerca, a pesar de que también está perdiendo votantes.

La caída del PP en las encuestas no tiene misterio. El partido sufre por dos motivos combinados. Para empezar hay un 15% de votantes del PP que ahora dice que votarían por Ciudadanos. Eso son muchos votantes (entre uno de cada seis y uno de cada siete). Pero, además, el PP tiene otro problema que para él es nuevo: sus partidarios se muestran dubitativos. Hasta mediados de 2017 el PP tuvo un electorado firme, con tasas de fidelidad que rondaban el 80%. Ahora solo el 65% de sus votantes dice que repetiría su voto en caso de elecciones. Del resto, una parte mira a Ciudadanos, como decíamos, pero otro 20% está indeciso, responde que no votará o que lo haría en blanco. Son cifras inusuales para el partido de Mariano Rajoy.

El argumento optimista en el PP es compararse con 2015 y 2016. En esas dos últimas campañas el partido fue mejorando sus cifras. En 2015 recuperó tres puntos (el CIS le dio un 25,6% en abril, pero en las elecciones de diciembre acabó logrando un 28,7%); y en 2016 recuperó más de cinco (sus encuestas bajaron hasta el 27,4%, pero acabó consiguiendo un 33%).

El problema para el PP es que en 2017 ha caído todavía más. Y, lo que es más grave, nada garantiza que este último barómetro del CIS sea el más bajo de la serie. Esa es la peor noticia para el PP: que su tendencia a la baja podría continuar. Sus fugas hacia Ciudadanos llevan un año ensanchándose y ya eran importantes antes de la crisis catalana. Además, cada vez tiene más difícil beneficiarse del voto útil, que tan bien pudo funcionarle en 2015 y 2016: entonces la ventaja del PP sobre Ciudadanos nunca bajó de 12 puntos, según el CIS, pero ahora esa distancia se ha reducido a solo seis puntos.

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